En 2005, en el lago Iseo, Italia, se presentó “The Gates”, un proyecto a gran escala de los artistas Christo y Jeanne-Claude. Se trató de una pasarela flotante modular, de 16 metros de ancho y 35 centímetros de alto, cubierta de tela amarilla iridiscente, que recorría el lago desde la población ribereña de Sulzano hasta las islas de Monte Isola y San Paolo. La instalación, de acceso gratuito, estuvo abierta al público durante 16 días, del 18 de junio hasta el 3 de julio de 2016. Miles de visitantes caminaron, literalmente, sobre el agua durante esos días.
Como cualquier obra de estos artistas, la instalación capturó la imaginación no solo de los italianos, sino del mundo entero… pero también resultó tremendamente polémica. Se trata de un tipo de expresión que amas u odias, pero, siendo francos: a nadie deja indiferente.
La editorial Taschen documentó el antes y después de esta insólita instalación; el resultado es este libro que nos presenta la cobertura fotográfica de “The Floating Piers”, bocetos, maquetas, documentación y diseños que dan las claves de todo el proceso tras esta obra de arte sobre el agua.
La buena noticia es que la pieza es parte de la colección de publicaciones de Casa Palacio; ¿lo mejor?, ¡podemos pedirla en línea a través de casapalacio.com.mx!



Algunos objetos no se diseñaron solo para usarse, sino para perdurar. Son piezas que cambiaron la historia del diseño, que hoy forman parte de colecciones permanentes en museos como el MoMA, el V&A o el Centre Pompidou, y que afortunadamente siguen produciéndose.
En Casa Palacio, por nuestra pasión por el diseño, es un verdadero honor contar con estos íconos que demuestran que el gran diseño no pertenece solo a los museos, sino también a la vida cotidiana.
Un ejemplo es La Boule de Villeroy & Boch, diseñada por Stefan Diez: un objeto escultórico que esconde una vajilla completa y que redefine la forma de poner la mesa. Funcional, sorprendente y absolutamente contemporánea.
El Bookworm de Kartell, creado por Ron Arad en 1994, es otro manifiesto del diseño moderno. Un librero flexible, continuo y expresivo que desafía la idea tradicional de estantería y se adapta a cualquier espacio.

Desde Finlandia, el Tea Trolley 901 de Artek, diseñado por Alvar Aalto, celebra la simplicidad y la calidez de la madera curvada, mientras que las sillas Grand Prix de Fritz Hansen, de Arne Jacobsen, siguen siendo un referente de elegancia funcional.


La icónica lámpara Arco de Flos, firmada por Achille y Pier Giacomo Castiglioni, resolvió una necesidad doméstica con genialidad: iluminar sin perforar el techo.

A ellas se suman clásicos como la silla Aeron o el sillón Eames Lounge con ottoman de Herman Miller, y el provocador Juicy Salif de Alessi, de Philippe Starck.


Piezas con historia, visión y carácter. Hoy, también pueden ser parte de tu hogar.
Antes de que llegue febrero y con él la intensidad de Art Week y sus magníficas propuestas, enero nos regala una oportunidad única: volver la mirada a algunas de las exposiciones más memorables de 2025 que aún pueden visitarse… pero no por mucho tiempo. Es el momento ideal para hacer una pausa, recorrer museos y galerías, y despedir el año artístico con visitas que valen cada minuto.
Una de ellas es Vasos comunicantes, una exposición que celebra los 90 años de historia de la Galería de Arte Mexicano, la galería más antigua de América Latina a través de un diálogoentre pasado y presente. A partir de un grabado magistral de Diego Rivera, la muestra conecta a maestros como Tamayo y Orozco con voces contemporáneas como Pedro Reyes, Dexter Dalwood o Tania Pérez Cordova, tejiendo una narrativa fluida sobre arte, política e imaginación. Hasta el 17 de enero de 2026.


GAM
En el circuito contemporáneo, Peter Fischli: Adición, sustracción, multiplicación, en Gaga, propone un recorrido lúcido y poético sobre el movimiento, la nostalgia y la ciudad global. Trenes sin rieles, video, sonido e instalación cuestionan qué queda cuando la forma se separa de su función. Hasta el 17 de enero.

GAGA
El Museo Franz Mayer presenta Pierre et Gilles. La construcción del símbolo, la primera gran muestra en México del dúo francés que fusiona fotografía y pintura en retratos cargados de mito, color y teatralidad. Una experiencia visual tan seductora como reflexiva. Hasta el 22 de febrero de 2026.


Museo Franz Mayer
Finalmente, el MUNAL sorprende con Bajo el signo de Saturno. Adivinación en el arte, una ambiciosa exposición que explora astrología, espiritismo y simbolismo esotérico a través de más de 200 obras.

MUNAL
Aprovecha estas semanas: el año apenas comienza, pero algunas de sus mejores exposiciones ya se despiden.
El inicio del año trae consigo una energía especial. Es ese momento en el que replanteamos rutinas, hacemos listas mentales y buscamos mejorar la forma en que vivimos. Y pocas decisiones tienen un impacto tan inmediato como aquellas que tomamos dentro de casa. Porque el entorno que habitamos influye —más de lo que creemos— en nuestro rendimiento, bienestar y estado de ánimo.
Aprovechar los primeros días del año para hacer ajustes inteligentes en el hogar puede marcar una gran diferencia. Una cocina mejor organizada, con utensilios funcionales y electrodomésticos eficientes, invita a cocinar más y mejor. Un home office bien pensado —con una silla cómoda, buena iluminación y superficies adecuadas— favorece la concentración y transforma la jornada laboral. Incluso un sofá más confortable puede convertirse en ese lugar donde recargar energía, leer o compartir momentos al final del día.
Herman Miller

Fritz Hansen
Los espacios dedicados al descanso merecen una mención especial. Una buena cama, un colchón adecuado y textiles de calidad no son un lujo, sino una inversión directa en la calidad del sueño y, por ende, en el desempeño diario. Lo mismo ocurre con el cuarto de los niños: ambientes funcionales, seguros y estimulantes que acompañen su desarrollo y creatividad.

Enero también es un mes ideal para concretar estos cambios. Las rebajas y el impulso natural de comenzar de nuevo hacen que sea el momento perfecto para renovar con intención. Pensar en piezas duraderas, bien diseñadas y funcionales es apostar por un bienestar que se construye día a día.
Empezar el año con un entorno que inspire, ordene y acompañe es una de las mejores resoluciones posibles. Visítanos en Casa Palacio Antara y Santa Fe y aprovecha nuestras rebajas.
Ciudad de México reafirmó en 2025 su lugar como una de las capitales culturales más vibrantes del mundo. A lo largo del año, museos y galerías ofrecieron una agenda excepcional que confirmó el poder del arte para cuestionar, conmover e inspirar. Para Casa Palacio, el arte es una extensión natural del diseño y la arquitectura: una fuente constante de ideas, sensibilidad y diálogo creativo.
Uno de los momentos más significativos fue Politécnico Nacional, la gran retrospectiva de Gabriel Orozco en el Museo Jumex, una revisión profunda de su pensamiento artístico, donde lo cotidiano, lo conceptual y lo poético se entrelazaron con maestría. En el mismo recinto, Gabriel de la Mora presentó La Petite Mort, una exposición intensa y material, donde el proceso, el desgaste y la memoria se convirtieron en lenguaje visual.
El circuito de galerías también brilló con propuestas contundentes. Bleeding Boundaries de José Eduardo Barajas en Galerie Nordenhake exploró los límites entre cuerpo, territorio y política a través de una obra cargada de tensión y reflexión. Por su parte, Carlos H. Matos en Galería Peana ofreció una muestra de gran fuerza formal, donde la abstracción y la materialidad dialogaron con el espacio de manera precisa.
El año cerró con una mirada distinta pero igualmente poderosa: Japón: del mito al manga en el Museo Franz Mayer, una exposición que conectó tradición y cultura pop, revelando la profunda influencia estética japonesa a lo largo del tiempo.
Mirando hacia 2026, el panorama cultural de la ciudad se perfila igual de estimulante. Nuestra recomendación: seguir recorriendo museos, galerías y ferias, permitir que el arte nutra nuestra forma de habitar y continuar integrándolo como parte esencial de la vida cotidiana. Vivir rodeados de arte es, también, una forma de buen vivir.