Recomendación / June 01 2018

DOMINGO SANTO

En la plaza que atestiguo las quemas públicas de la Inquisición, encontramos un bellísimo edificio del siglo XVII, construido sobre la que fuera la casa de Cuauhtémoc. Aún hoy, muchos recuerdan que en sus portales se encontraban los escribanos, personajes dedicados al oficio de redactar lo mismo documentos que cartas de amor a quienes no sabían escribir. También muchos ubican este espacio como el de las “imprentas”. Hablamos de uno de los edificios que forman parte de la Plaza de Santo Domingo y que tras una interesantísima labor de rescate y restauración se ha transformado en el hotel boutique Domingo Santo.
Los amantes del interiorismo encontrarán especialmente interesante su propuesta de diseño: sus habitaciones (apenas nueve) y áreas pública son una fusión de folklor mexicano con mobiliario contemporáneo. El resultado es una suerte de interpretación del México moderno, uno en el que caben tanto tradición como modernidad.
Para descubrir la propuesta de Domingo Santo no es necesario hospedarse ahí, basta con visitar su restaurante o quedar con amigos para tomar unos tragos en su terraza con vista a la plaza, ambos planes son más que recomendables. ¡Visítalo este mismo fin de semana!