Esta semana entrevistamos a Ruth Shapiro, Directora de Desarrollo de Negocios del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
¿Cómo presentaría al MoMA a las personas que no están familiarizadas con el arte moderno, específicamente en lo relacionado con diseño interior?
El MoMA se trata de vivir y aprender de las artes visuales modernas. Al ver obras, en persona o en línea, uno puede empezar a entender algo acerca de los muchos cambios e innovaciones que surgieron durante finales del siglo XX y principios del XXI, así como las exploraciones de artistas, diseñadores, arquitectos, cineastas y otros creadores. El MoMa no se enfoca directamente en el diseño de interiores, pero su influencia se puede notar en los colores, texturas, formas y materiales que la gente escoge para su decoración.
¿Nos podría decir cuál fue la idea detrás de la creación de la línea de productos de MoMa y su subsecuente expansión?
Gracias al interés que los visitantes tenían en llevarse a casa un recuerdo de sus obras favoritas, el MoMa se ha especializado en hacer reproducciones de los artistas en su colección. Recientemente hemos buscado trabajar con diseñadores para desarrollar productos originales, de buen diseño, que capturan el espíritu e inteligencia de las piezas de la colección.
¿Cuál cree que sea la diferencia entre los productos de MoMA y otros en el Mercado? ¿Qué es lo que diferencia su marca?
Nuestros productos son creados por diseñadores de todo el mundo. Seleccionamos los mejores ejemplos de sus obras y juntamos todos esos productos para formar una colección única que refleja la estética visual del MoMa. Estamos sobre todo interesados en forma, figura, función e innovación en el uso de materiales. Creemos que éstas características hacen que nuestra marca resalte en el Mercado.
¿Cuál es la relación entre el MoMa y Design Ideas, y por qué MoMA eligió a Design Ideas para ser su distribuidor en Norte America?
Tenemos una relación de largo plazo con Design Ideas, por muchos años han producido muchos de los productos que vendemos. Nuestra relación es fuerte y sin problemas, y por ello estamos emocionados de ampliar nuestros negocios juntos. Ha sido fantástico para el MoMA tener un socio como DI para la distribución de nuestros productos.
MoMA en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe.
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
La llegada de la primavera invita a redescubrir uno de los rituales más refinados del hogar: la mesa fina. Más que una disposición estética, es una forma de celebrar el tiempo compartido, el arte de recibir y la belleza de los objetos que nos acompañan. Con la luz más suave y los días más largos, la mesa se transforma en un escenario de encuentro donde vajillas y cristalería aportan frescura, color y un aire festivo que acompaña naturalmente la temporada.
En Casa Palacio, dos casas europeas dialogan esta temporada a través de la tradición, la artesanía y un espíritu profundamente celebratorio del diseño: Dolce & Gabbana Casa y Vista Alegre. Sus colecciones proponen dos miradas complementarias sobre el arte de la mesa, unidas por la herencia cultural y el cuidado por el detalle, pero con lenguajes estéticos que reflejan la identidad de sus respectivos territorios. Entre la intensidad cromática del Mediterráneo italiano y la refinada tradición portuguesa, ambas firmas reinterpretan el ritual de la mesa primaveral con una elegancia contemporánea.

La mesa de Dolce & Gabbana Casa evoca el Mediterráneo con intensidad visual y carácter. Sus colecciones reinterpretan motivos de la cultura italiana: Carretto, inspirado en los tradicionales carros sicilianos pintados a mano; Blu Mediterraneo, que retoma el azul profundo de la cerámica mayólica del sur de Italia; y Verde Maiolica, donde el blanco y el verde recrean jardines y paisajes mediterráneos. En México, estas piezas forman parte de la selección exclusiva de Casa Palacio Antara, donde la propuesta de la firma italiana encuentra un escenario afín a su espíritu celebratorio.

Carretto

Blu Mediterraneo

Verde Maiolica
A estos se suman Leo, el icónico animal print de la casa, y Zebra, un contraste en blanco y negro que aporta dramatismo gráfico. Cada pieza convierte la mesa en un escenario vibrante que celebra la dolce vita y el legado artesanal italiano.

Leo

Zebra
Desde Portugal, Vista Alegre aporta una tradición distinta pero igualmente refinada. Fundada en 1824, la firma es reconocida por su porcelana de gran calidad y su interpretación contemporánea de motivos históricos. Colecciones como Castello Branco, inspirada en textiles portugueses; Margão, con guiños a la ornamentación indo-portuguesa; Bicos, de textura geométrica atemporal.
Transatlântica, que evoca los viajes marítimos del país; o Paço Real, heredera del lenguaje decorativo de la realeza portuguesa, muestran un equilibrio entre herencia y modernidad.
Entre ambas casas surge una narrativa común: la mesa como escenario cultural. Italia aporta color y teatralidad; Portugal, precisión y elegancia clásica. Juntas, proponen una forma de recibir donde tradición, diseño y hospitalidad se encuentran con naturalidad. Descubra estas colecciones y el arte de la mesa fina en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, donde Dolce & Gabbana Casa y Vista Alegre revelan nuevas formas de celebrar la primavera alrededor de la mesa.
El Día Internacional de la Mujer es una oportunidad para reconocer la huella profunda que creadoras visionarias han dejado en el diseño, la arquitectura y el interiorismo. En Casa Palacio celebramos tanto a las grandes figuras que transformaron la historia del diseño como a la nueva generación de arquitectas mexicanas que hoy triunfan en México y a nivel internacional. También rendimos homenaje a las diseñadoras e interioristas con quienes colaboramos de cerca y cuyo talento enriquece cada proyecto que emprendemos.
Muchas de las piezas que forman parte de esta conversación —auténticos hitos del diseño moderno y contemporáneo— pueden descubrirse y adquirirse en nuestras tiendas. La colaboración de Patricia Urquiola con Kartell redefine materiales y siluetas con una mirada innovadora y sofisticada. Olga Hanono aporta a Lladró una estética audaz que reinterpreta la tradición artesanal desde la contemporaneidad.
El trabajo experimental de Hella Jongerius para Artek actualiza el legado escandinavo a través del color y la textura. En el universo del cristal, Andrea Larsson, fundadora de Reflections Copenhagen, explora luz, transparencia y geometría a través de objetos que capturan la mirada.

Hella Jongerius rediseña el carrito de Alvar Aalto para Artek
La influencia de Ray Eames, junto a Charles, permanece vigente en las colecciones desarrolladas para Herman Miller; mientras que Emma Silvestris para Alessi demuestra cómo los objetos cotidianos pueden convertirse en piezas de colección. Esto, por solo mencionar algunas de las creadoras que hoy forman parte de nuestro universo de diseño.

Sillón y otomán diseñado por Charles y Ray Eames para Herman Miller
Te invitamos a visitar nuestras tiendas Casa Palacio Antara y Santa Fe, y explorar de cerca estas creaciones que celebran el talento, la visión y la sensibilidad de tantas mujeres extraordinarias que continúan transformando la manera en que habitamos el mundo.
Detrás de cada imagen de nuestras Nuevas Colecciones 2026 hay una historia de intención y construcción cuidadosa. Si en la nota anterior exploramos Armonía Acuática y Precisión Relajada, hoy nos acercamos al proceso que dio forma a esa narrativa y a los espacios que la contienen.
La campaña tomó vida en una casa extraordinaria: arquitectura de líneas generosas, muros luminosos y una personalidad definida que funcionó como el escenario ideal. Un lienzo en blanco con carácter propio que permitió articular cada ambiente con coherencia y ritmo. La recámara como punto de partida; sala y comedor como núcleos sociales; la cocina como centro funcional; el pasillo como transición; y, en continuidad, el bar, la terraza exterior, el spa y la habitación infantil.



Cada espacio fue concebido para reflejar ambas tendencias, cuidando que materiales, proporciones, iluminación y texturas respondieran a una visión integral. La disposición del mobiliario, la selección de piezas y el equilibrio entre forma y atmósfera fueron el resultado de múltiples decisiones, pruebas y ajustes. Nada es casual: cada encuadre, cada objeto y cada gesto responde a una construcción precisa que busca transmitir claridad y carácter.
El resultado es una campaña que, además de presentar presenta nuevas colecciones, revela la manera en que se piensan y se viven los espacios. Te invitamos a descubrirlas en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, donde cada ambiente adquiere una presencia tangible y cercana.



