Inspiración / February 09 2016

CASA RIVAS MERCADO

Cuando hablamos del arquitecto Antonio Rivas Mercado inmediatamente pensamos en su obra más importante: la Columna de la Independencia, sin duda el principal símbolo de nuestra ciudad. Sin embargo su legado arquitectónico fue más amplio… pero lamentablemente la mayor parte de este ha desaparecido.

Se conservan apenas la casa de los Torres Adalid (Av. Juárez 18, col. Centro), la casona que hoy alberga el Museo de Cera (Londres 16, col. Juárez) y la propia casa en la que murió el arquitecto y que a duras penas se mantuvo en pie. Nos referimos desde luego al inmueble ubicado en el no. 45 de la calle de Héroes en la colonia Guerrero.

 

Se trata de una casa de finales del SXIX en la que se distinguen elementos del clasicismo, moriscos y art nouveau; debido a que aquí se encontraba el estudio de Don Antonio fue proyectada de tal manera que siempre recibiera luz natural. Un rasgo característico de la casa es que contaba con una torre-observatorio. Con el paso de los años han logrado sobrevivir algunos de los mosaicos originales que fueron elaborados en Inglaterra por una fábrica que aún existe.

 

El declive del inmueble comenzó cuando fue abandonado por los herederos del arquitecto, quizás debido a que la antes aristocrática colonia Guerrero había perdido su brillo. A partir de esto la casa tuvo varios usos –incluso dentro de su terreno se construyó una escuela– y constantemente fue saqueada, como en la ocasión en que un párroco de la colonia sustrajo madera y herrerías de su interior sin pedir autorización.

 

Pese a que en varios momentos la casa fue el epicentro de la vida cultural de nuestro país, siempre estuvo en riesgo de ser demolida; afortunadamente el lugar recobró interés gracias a la eterna fascinación que despierta en el público su más famosa ocupante: Antonieta Rivas Mercado, hija del arquitecto, mecenas cultural, escritora y quien es considerada la primera mujer moderna de México. Antonieta trágicamente se suicidaría en París en 1931. Así, el predio fue adquirido por el Gobierno de la Ciudad de México con la intención de remodelarlo y convertirlo en un centro cultural como parte de los festejos del bicentenario, sin embargo los trabajos no concluyeron a tiempo.

 

Actualmente la remodelación está prácticamente terminada, pero aún no se determina cuál será el destino final de la casa. Aunque no está abierta al público, debido a que aún se realizan trabajos en el jardín, puedes pedir permiso al encargado de la obra para conocer la casa. No siempre te permiten acceder al interior (especialmente si hay trabajadores), pero de ser el caso, al menos puedes apreciar su exterior.