Inspiración / June 06 2018

CASA MONTE LÍBANO, UN PROYECTO DE SOFÍA ASPE

Diseñada en los años 40 por el arq. Carlos del Río, esta residencia es una sobreviviente de ese afán modernizador (malentendido) que obsesiona a nuestra ciudad, y que está provocando que estilos arquitectónicos únicos –como el de las espectaculares casonas de Las Lomas– se pierdan irremediablemente.

En el caso de esta propiedad, cuando se decidió ponerla al día, los propietarios le pidieron a Sofía Aspe un proyecto ecléctico, con un toque europeo y sobre todo en el que el arte contemporáneo fuera el gran protagonista. Así, la interiorista propuso una remodelación respetando las ideas originales de del Río. La idea era regresar a los orígenes de la residencia. Recuperar su forma,
esplendor y acabados, pero al mismo tiempo adecuándola a nuestra época y las necesidades de la familia que la habita. De hecho, el primer pasó fue eliminar una remodelación previa hecha en los 80.

El concepto detrás del proyecto es una fusión de diferentes momentos y estilos. Por ejemplo: una estética muy europea se encuentra de manera inesperada con arte contemporáneo mexicano. Esto se logró incorporando mobiliario moderno y piezas icónicas de diseñadores como Pierre Paulin, Vladimir Kagan y Serge Mouille.

Muchas de las obras de arte fueron compradas ex profeso para la casa, como la escultura del inglés Daniel Silver que se colocó en el salón de entrada o el gobelino tejido a mano con alusión a una narco manta, autoría del jalisciense Eduardo Sarabia, que se ubicó en la biblioteca. Otro aspecto importante: se planeó un conjunto de Pantones para cada espacio para poder crear ambientes únicos en cada área. Por cierto, piezas como algunos tapetes o sillones, elegidos por Sofía son parte de la colección de Casa Palacio.

Pero no entremos en más detalles y mejor recorramos juntos esta espectacular casa.

Inspiración / February 11 2026

El arte de coleccionar en casa: cómo exhibir objetos con estilo

Hay casas que se construyen con muebles. Otras, con objetos. Las más memorables suelen ser las que se van formando con el tiempo: piezas encontradas en viajes, libros que se acumulan, cerámicas que se quedan porque sí. No responden a una regla estricta, pero sí a una sensibilidad clara. Son casas que revelan a quien las habita.

Coleccionar en el hogar contemporáneo no implica llenar superficies. Implica elegir con intención. Un librero bien editado, una mesa lateral con tres o cuatro objetos que dialogan entre sí, una repisa donde conviven arte, diseño y memoria personal. El gesto está en la composición.

Librero Link en madera de haya de Hurtado

Los libros de arte siguen siendo el punto de partida. Apilados en una mesa de centro o abiertos sobre un atril, aportan color, escala y conversación. A su lado, una pieza escultórica (cerámica, vidrio o metal) introduce un contrapunto material. Las charolas funcionan como base visual: agrupan, ordenan y dan peso al conjunto.

Libro Bauhaus Style de Assouline

Portalibros negro de Assouline

En vitrinas o consolas, los objetos pequeños adquieren presencia cuando se agrupan por material o tono. El secreto está en dejar espacio entre ellos. El aire también forma parte de la colección.

Figura decorativa, trompo de madera con base de Namuh

Mortero de madera Nagaland de Namuh

Las casas más interesantes no buscan perfección inmediata. Se construyen con hallazgos, con piezas que llegan y otras que se van moviendo de lugar. Con el tiempo, el interior se convierte en una narrativa personal: una mezcla de diseño, memoria y curiosidad.

Charola de metal de Talleres de los Ballesteros

Centro de mesa Illusion en cristal y ónix Reflections Copenhague

Cuadro del Hotel de Ville de Viriathus

Al final, coleccionar en casa es una forma de habitar con intención. De permitir que los objetos cuenten una historia que sigue creciendo.

 

Inspiración / February 09 2026

Cómo elegir las piezas clave para tu sala (y no equivocarte en el intento)

La sala es el corazón de la casa. Es donde se recibe, se conversa, se descansa y, muchas veces, donde se define el carácter completo de un hogar. Elegir bien sus piezas clave no es solo una cuestión estética: es una decisión que transforma la forma en que se vive el espacio.

Todo comienza con un punto de anclaje. Un sofá bien elegido marca el ritmo: proporciones correctas, materiales que envejecen bien y un diseño capaz de dialogar con el resto del ambiente. No se trata de llenar, sino de dejar respirar. Menos piezas, mejor pensadas, siempre ganan.

Sofá Amberes color arena de Timothy Oulton

Sofá Avellino de Eichholtz

La iluminación es el siguiente gran gesto. Una lámpara de pie o de mesa no solo acompaña la luz natural, también crea atmósferas. La clave está en superponer luces: general, puntual y ambiental. Así, la sala cambia a lo largo del día sin perder coherencia.

Lámpara Taccia de Flos

Las mesas —de centro o auxiliares— aportan equilibrio y funcionalidad. Formas limpias, alturas bien calculadas y materiales nobles ayudan a que todo fluya sin esfuerzo. Sobre ellas, pocos objetos: libros, una pieza escultórica o un detalle natural bastan para contar una historia.

Mesa de centro Angelico de Eichholtz

Set de 3 mesas de centro Nido Tetris de Glassisimo

Finalmente, el arte y los textiles sellan la personalidad del espacio. Una alfombra define zonas; una obra, intención. Aquí no hay reglas estrictas, solo intuición afinada.

Escultura Kensey de Arteriors

Tapete decorativo Nala de Four Hands

La lección es simple: una buena sala no se construye sumando, sino eligiendo. Cuando cada pieza tiene sentido, el espacio se siente completo… incluso antes de terminarlo.

 

Inspiración / February 05 2026

¿Una mesa de billar en el comedor? Diseño que invita a convivir

Durante siglos, el billar ha sido un ritual social. Nació en los salones europeos como un pasatiempo refinado, reservado para conversaciones largas, gestos precisos y silencios compartidos. Siempre fue un juego que pedía espacio, tiempo… y una habitación propia. Hasta ahora.

Fusiontables replantea esa historia con una idea tan sencilla como brillante: ¿y si el billar no tuviera que esconderse? ¿Y si pudiera convivir con la vida diaria, con las cenas, las risas y las reuniones que hacen de una casa un hogar?

A primera vista, la mesa Fusion es un comedor de diseño sobrio y contemporáneo. Nada delata su secreto. Pero al levantar su cubierta —con un gesto casi coreografiado gracias al sistema Easy-Lift— aparece un billar profesional, preciso, sólido, perfectamente calibrado. La sorpresa es inmediata. El asombro, inevitable.

Fabricada en Bélgica por Saluc, esta pieza conserva el rigor técnico del billar clásico: bandas K66, dimensiones oficiales, estabilidad absoluta. Pero su verdadera innovación está en cómo transforma el espacio. Ya no se trata de elegir entre comer o jugar, entre diseño o diversión. Aquí, todo sucede alrededor de la misma mesa.

Elegir una Fusiontables es también una decisión estética. Sus distintas combinaciones de materiales permiten que la mesa se adapte al carácter de cada espacio. El aluminio negro con cristal aporta una presencia gráfica y sofisticada; el aluminio con nogal evoca calidez y atemporalidad; mientras que el aluminio blanco, ya sea con nogal o con roble en tono gris, se integra con ligereza a interiores contemporáneos y luminosos. Estos acabados son solo el punto de partida: la colección ofrece aún más opciones para personalizar la pieza y hacerla verdaderamente tuya, en perfecta sintonía con tu estilo de vida.

Las sillas y bancas Fusion acompañan la experiencia con discreción y coherencia, permitiendo que el espacio se adapte al momento: sobremesa larga, partida improvisada, reunión que se alarga sin planes.

Fusiontables, además de ser un mueble multifuncional, es una invitación a convivir más, a quedarse un poco más. A redescubrir el placer de compartir el tiempo y el espacio de otra manera.

Inspiración / February 03 2026

Super Bowl en casa: todo lo que necesitas para el gran domingo

El Super Bowl es mucho más que un partido: es el pretexto perfecto para reunir a amigos y familia alrededor de una experiencia compartida. La clave está en crear un ambiente cómodo, bien pensado y listo para disfrutar sin distracciones, donde cada detalle sume al momento.

Todo comienza con una buena pantalla. Una televisión de gran formato y alta definición transforma la sala en el mejor palco, permitiendo vivir cada jugada con la intensidad que merece. Acompañarla de un sistema de sonido envolvente eleva la experiencia y convierte cada touchdown en un momento memorable.

 

Pantalla plana de 85″ de Samsung

Altavoces en torre de Bowers & Wilkins

La cocina y la terraza también entran al juego. Un asador bien equipado facilita un menú relajado y generoso, ideal para compartir sin complicaciones. Sumar utensilios prácticos, charolas elegantes o una hielera de diseño ayuda a mantener el ritmo del encuentro sin perder estilo.

Hielera de Talleres los Ballesteros

Ensaladera L Objet

Para quienes disfrutan del ritual del brindis, una estación de cocteles es un gran acierto. Shakers, cristalería adecuada y accesorios de bar permiten preparar bebidas con facilidad, mientras que una mesa auxiliar o carrito mantiene todo al alcance. Incluso una cafetera de alto desempeño puede marcar la diferencia para alargar la sobremesa.

Juego de coctel de Alessi

Asador Master Touch de Webber

Termometro digital de Webber

Cuchillo Zwilling J.A. Henckels

La comodidad es igual de importante. Sofás amplios, sillones cómodos y cojines bien colocados invitan a quedarse hasta el último segundo del partido, sin sacrificar estética ni funcionalidad.

 

Sofá Westminster de Timothy Oulton

En Casa Palacio encontrarás una selección pensada para convertir el Super Bowl en una experiencia completa: tecnología, cocina, exterior y objetos esenciales para recibir. Porque cuando todo está bien elegido, el juego se disfruta mucho más. ¡Además, nuestras rebajas continuan!

 

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