¿Cómo captar el deseo no expresado de un cliente que solo te da una pequeña lista de condiciones para diseñar su hogar?, ¿cómo crear una atmósfera bella pero absolutamente funcional en la que cada mínimo detalle fuera una inspiración única y cada espacio provocara experiencias sensitivas? Estas dos preguntas, que además resumen el tamaño del reto, se hizo el despacho regio Línea Vertical cuando se le comisionó el proyecto de esta residencia familiar en Monterrey.
A esto hay que agregar que: “El fraccionamiento cuenta con lineamientos muy estrictos de estilo de arquitectura, uso de materiales y color de las residencias”, nos explica el propio despacho; “había que utilizar todas nuestras habilidades para presentar el proyecto como un elemento integrador entre la arquitectura existente y nuestra casa, en esto consistió nuestro segundo reto”.
Sobre el exterior, el despacho nos dijo que apostó por que todo fuera neutro. En el interior, que hay que decir es espectacular, se usó mármol ‘Greige’ cepillado, duela oscura, duela clara, porcelánico en cocina, piedras de la región, espejos bronces, espejos ahumados, ónix Nero, mármoles y granitos. ¿El mobiliario? De estilo centroeuropeo contemporáneo. Por cierto, se incluyeron dos de nuestras marcas favoritas: Flos y Knoll.
Sin embargo, si algo hace memorable a esta casa, son las obras de arte que resguarda. Pinturas y esculturas de nombres como Miriam Medrez, Luis Ramos Ricardo y Orfeo Quagliata, entre otros.
Sin embargo, para cristalizar este sorprendente proyecto hubo un elemento clave. Línea Vertical lo explica sí: “Como en cada proyecto, pusimos mucha creatividad y cuidado en el diseño y elaboración de hasta el más mínimo detalle. Pero todo se logró gracias a la enorme confianza y carta abierta que pusieron nuestros clientes en nosotros para realizar el sueño de casa que tenían pensado”.
Recorramos juntos este espacio:




En un momento en que los interiores buscan cada vez más personalidad, las antigüedades y los objetos artesanales han recuperado un lugar protagónico. Más allá de las tendencias, existe algo profundamente atractivo en convivir con piezas que han atravesado el tiempo: superficies marcadas por el uso, materiales que envejecen con dignidad y detalles que revelan la mano de quienes las crearon.

La pátina es parte esencial de ese encanto. Lejos de entenderse como desgaste, es una huella que aporta carácter y autenticidad. En estilos como el Boho-chic contemporáneo, donde conviven texturas, culturas y épocas distintas, estas piezas funcionan como acentos capaces de transformar cualquier espacio. Su valor va más allá de la estética: permiten crear interiores más personales, capaces de reflejar intereses, viajes y formas de habitar. Son objetos únicos que aportan profundidad visual, narrativa y una sensación de permanencia difícil de replicar.
Esa filosofía define el universo de Namuh. La firma reúne antigüedades, hallazgos y creaciones contemporáneas que dialogan entre sí a través de la artesanía, los materiales naturales y una estética serena que celebra la belleza de lo imperfecto. A ello se suma Namuh Studio, cuya propuesta de mobiliario, objetos e interiorismo retoma técnicas tradicionales para crear piezas de líneas atemporales.

Charola Baiju en madera de álamo

Vajilla Xadani
Entre los tesoros que pueden encontrarse destacan la Charola Baiju de álamo, proveniente de la provincia china de Shanxi y elaborada hace aproximadamente ocho décadas; la vajilla Xadani, trabajada en barro bruñido mediante técnicas ancestrales; la escultura Protectora de Java y el antiguo Nicho Templo de piedra arenisca originario de India. También sobresalen la Banca Colonial indonesia en madera tropical, el set de tocador tallado en piedra de río y piezas de Namuh Studio como la lámpara y el espejo Sama.

Banca colonial indonesia

Escultura protectora de Java

Lámpara Sama

Showroom Casa Palacio Antara
Visitar el showroom de Namuh en Casa Palacio Antara es una experiencia cercana a recorrer un mercado de antigüedades cuidadosamente curado: un lugar donde cada objeto parece guardar una historia, esperando ser descubierta por una nueva generación de coleccionistas y amantes del diseño.
Un espacio bien diseñado no se define únicamente por lo que vemos. La luz, las texturas y los materiales construyen una atmósfera, pero son los aromas quienes terminan de darle identidad. Un perfume puede transformar la percepción de una habitación, evocar recuerdos y convertir una casa en un lugar profundamente personal.
No es casual que las fragancias para el hogar ocupen hoy un lugar cada vez más relevante dentro del diseño de interiores. Más allá de perfumar un ambiente, permiten construir una experiencia sensorial que acompaña la manera en que habitamos los espacios, aportando una capa adicional de personalidad, confort y memoria.
Esa idea ha guiado a Baobab Collection desde su fundación en Bélgica en 2002. Reconocida por sus velas aromáticas de gran formato y sus objetos decorativos elaborados en vidrio soplado a mano, la firma ha desarrollado una visión única donde diseño, artesanía y fragancia conviven en una misma pieza. Cada creación nace del encuentro entre el savoir-faire artesanal y el deseo de crear experiencias sensoriales capaces de acompañar la vida cotidiana.
Entre sus colecciones más emblemáticas destaca White Pearls, inspirada en la pureza y la belleza de las perlas blancas, consideradas durante siglos símbolos de amor, armonía y refinamiento. Sus recipientes de vidrio, delicadamente salpicados con matices rosados y blancos, evocan la luminosidad de estas joyas marinas.
La fragancia combina pétalos de orquídea, fresia y almizcle en una composición suave y envolvente. Las notas florales aportan ligereza y delicadeza, mientras que el almizcle añade profundidad y una sensación reconfortante que permanece sutilmente en el ambiente.
La colección incluye velas aromáticas en distintos formatos y un difusor de fragancia que permite prolongar esta experiencia sensorial en cualquier espacio del hogar.
Como todas las creaciones de Baobab Collection, White Pearls trasciende la función decorativa para convertirse en una forma de habitar. En Casa Palacio Antara y Santa Fe, sus aromas invitan a recorrer espacios donde el diseño también se experimenta a través de los sentidos, revelando cómo una fragancia puede transformar por completo la atmósfera de un hogar.
Los mejores regalos rara vez son los más evidentes. Más que acumular objetos, suelen mejorar pequeños rituales cotidianos: el café de la mañana, una tarde de lectura, un partido entre amigos o una sobremesa que se alarga hasta la noche. Con esa idea en mente, reunimos algunas propuestas para celebrar el Día del Padre desde el diseño, el confort y el buen vivir.
El día puede comenzar con la cafetera Pulcina de Alessi, una reinterpretación contemporánea de la clásica moka italiana diseñada por Michele De Lucchi. Su silueta escultórica la convierte en una pieza que merece permanecer a la vista incluso cuando no está en uso.
Para quienes disfrutan descubrir nuevas historias, The Art of Tequila de Assouline ofrece un recorrido visual por una de las tradiciones más emblemáticas de México, combinando fotografía, cultura y diseño editorial.
Los momentos de descanso también merecen atención. El sillón de oveja de Noble Souls invita a disfrutar la música favorita, perderse en un libro o seguir un partido con una dosis extra de comodidad y carácter.
Para el entusiasta de la parrilla, el asador de carbón Master Touch de Weber transforma cualquier reunión en una experiencia gastronómica al aire libre. Y para quienes conservan intacta la curiosidad de la infancia, las esculturas de Han Solo o R2-D2 de Lladró reinterpretan iconos de la cultura popular desde la tradición artesanal española.
La jornada puede cerrar con un Johnnie Walker Blue Label servido en los sofisticados vasos Massena de Baccarat, una combinación que celebra el placer de los detalles bien ejecutados.
Estas son solo algunas ideas. Para descubrir muchas más propuestas de diseño, decoración, tecnología y estilo de vida, incluyendo nuestra reciente selección de regalos tecnológicos para el Día del Padre, te invitamos a visitar Casa Palacio Antara y Santa Fe, donde siempre hay nuevas formas de celebrar a quienes aprecian vivir bien.
Con motivo de la presentación de las obras de arte Chicomecóatl y El Sacerdote en Casa Palacio Antara, conversamos con la artista mexicana Eva Vale acerca de Sobre caminar la memoria, una serie de intervenciones que actualmente también puede encontrarse en el Palacio Postal y sobre Paseo de la Reforma, frente a la Diana Cazadora. A través de pintura, escritura, símbolos y gestos expresivos, la artista construye un universo visual donde la identidad mexicana, la memoria colectiva y las emociones contemporáneas conviven constantemente.

“Formas parte de lo que le platico a las estrellas”. “No voy a pedir permiso, las alas son mías y el cielo no es de nadie”. “Cuida a quien amas”. Las frases aparecen dispersas entre trazos, campos de color amarillo sobre espejo y referencias prehispánicas que funcionan como pequeños detonadores emocionales. En la obra de Eva Vale, texto e imagen no ilustran ideas: las activan.

Egresada de La Esmeralda —escuela vinculada históricamente a figuras como Diego Rivera y Frida Kahlo— Eva Vale entiende su trabajo como un collage de símbolos, lecturas, recuerdos y emociones compartidas. En él conviven el Tarot, los arquetipos universales y la cosmovisión mesoamericana. Chicomecóatl, diosa del maíz; los Guerreros Águila; Quetzalcóatl o el fuego del Cerro de la Estrella aparecen reinterpretados desde un lenguaje profundamente contemporáneo.

“La gente necesita sentirse conectada. El arte puede ser un vehículo para eso”, explica.

La serie Sobre caminar la memoria propone insertar arte en espacios cotidianos y recorridos urbanos, alejándose de la solemnidad tradicional de museos y galerías. En Casa Palacio Antara, las piezas dialogan con el diseño, la arquitectura y los objetos que habitamos diariamente, generando nuevas formas de observar el espacio.

Para Eva Vale, ahí reside una de las funciones más poderosas del arte contemporáneo: aparecer inesperadamente y transformar, aunque sea por un instante, la manera en que entendemos el mundo que nos rodea. Visita Casa Palacio Antara y descubre la fuerza plástica de Chicomecóatl y El Sacerdote.