
Cada día hay más ciclistas en el mundo, se trata de una tendencia que está cambiando, para bien, nuestro estilo de vida.
Cambiar el auto por la bici, utilizarla para recorrer distancias cortas o simplemente por el gusto de pedalear es una tendencia a la que se están sumando millones alrededor del mundo. México no es la excepción, y en nuestras ciudades cada día hay más ciclistas, más programas públicos para generar nuevos espacios, más ciclopistas y afortunadamente, más cultura de respeto hacia el ciclista.
Si bien todavía hay mucho trecho por recorrer, las condiciones cada vez son más propicias para utilizar la bicicleta como nuestro medio de transporte principal o secundario en nuestro día a día; pero, ¿por qué sumarnos a esta tendencia? Pues bien, cuando compras tu bicicleta y la empiezas a usar, le dices adiós al tráfico y los embotellamientos; te ejercitas y mejoras tu salud; ¡quemas calorías!; eliminas el estrés; te mueves de manera amigable con el medio ambiente, ¡entre muchos otros beneficios!
Ahora que ya sabes los beneficios que tienes al ponerte sobre ruedas, viene la parte más divertida, escoger tu bici. Así, pensando en los apasionados del diseño, Casa Palacio tiene para ellos modelos exclusivos y muy divertidos de la marca Rock & Ruedas. Se trata de bicicletas ligeras, de diseño vintage e ideales para las calles de la ciudad.
Te invitamos a conocerlas y descubrir cual es la más acorde a tu personalidad, cambiar tu estilo de vida para siempre y vivir la ciudad sobre ruedas… sobre Rock & Ruedas.

Tom Dixon, diseñador británico, ha construido un lenguaje donde el metal, el vidrio y la luz se convierten en materia expresiva. Autodidacta y con una visión experimental, ha desarrollado una estética reconocible que transita entre la industria, la artesanía y la escultura.
A través de su marca, Tom Dixon, esta exploración se traduce en piezas que abarcan iluminación, mobiliario y objetos, siempre con un enfoque en el material y el proceso. Sus piezas, presentes en colecciones de diseño del MoMA y el Centre Pompidou, reflejan una práctica que combina innovación técnica con una sensibilidad profundamente contemporánea.
En Casa Palacio, estas piezas están pensadas para formar parte del entorno cotidiano: objetos de alto diseño pensados para habitar el espacio, acompañar la vida diaria y transformar la experiencia de quienes lo viven.
Entre sus creaciones más reconocidas, la lámpara Bell destaca por su superficie pulida y su capacidad de reflejar el entorno, disponible en distintos colores y dimensiones, incluyendo versiones portátiles. Melt Cone, con su efecto de vidrio fundido, genera una luz envolvente en diversas escalas y acabados, mientras que Mirror Ball multiplica el espacio con su juego de reflejos.
Esta exploración del material se extiende al vidrio en objetos como el florero Press, donde la densidad y la transparencia adquieren una presencia casi arquitectónica.
Descubre estas piezas y cómo el diseño de Tom Dixon puede integrarse a la vida diaria, llevando a casa objetos que forman parte del diseño contemporáneo internacional, en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
Transformar un espacio no siempre implica empezar de cero. En interiorismo, uno de los recursos más efectivos y sutiles está en los acentos: pequeños gestos capaces de redefinir por completo una habitación. Elegir bien, ubicar con intención y jugar con materiales puede cambiar la narrativa del espacio y abrir nuevas formas de habitarlo. A partir de esta mirada, los interioristas de Casa Palacio reúnen una selección de piezas que acompañan cada uno de estos gestos.
Todo comienza con un punto focal. El florero Jelly de Kartell introduce ligereza y color, mientras que la lámpara Firefly, diseñada por Olga Hanono para Lladró, aporta una dimensión más escultórica y luminosa. A partir de ahí, la luz empieza a jugar un papel central en el espacio.
La luz, entonces, se convierte en uno de los grandes aliados. El candelabro Harcourt de Baccarat, elaborado en cera, suma una calidez inesperada y una presencia casi efímera. A su alrededor, superficies como la caja decorativa de Reflections Copenhagen amplifican los reflejos y añaden profundidad.
Para dar estructura, los metales y los volúmenes funcionan como anclas. Un centro de mesa en plata de Talleres de los Ballesteros o el espejo Nova de Four Hands en latón forjado a mano organizan el espacio, mientras que la escultura de piso Jayden de Arteriors introduce altura y ritmo. La caja Sorrento de Jonathan Adler aporta un acento gráfico que cierra la composición.
Más que sumar, se trata de afinar. En esos gestos precisos se revela uno de los grandes placeres del interiorismo: transformar un espacio con intención. Descubre cómo estos acentos pueden redefinir tu espacio en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
La llegada de la primavera transforma la mesa en un espacio de expresión: más ligero, más colorido, más abierto a la convivencia. En este escenario, las vajillas de Rosenthal y Richard Ginori aportan una visión donde tradición y diseño dialogan con la temporada.
Fundada en Alemania, Rosenthal ha destacado por su capacidad de innovar sin perder precisión en la manufactura. Su línea Idyllia, desarrollada en colaboración con Swarovski, reinterpreta el lenguaje de su exitosa línea Signum con motivos florales, aves, colores luminosos y un espíritu lúdico que evoca jardines en plena floración.
Por su parte, Richard Ginori, con raíces en la tradición italiana del siglo XVIII, es sinónimo de refinamiento y excelencia artesanal. Colecciones como Oriente Italiano, Catene e Impero exploran patrones botánicos, geometrías delicadas y paletas frescas que oscilan entre lo clásico y lo contemporáneo.
Estas vajillas invitan a crear mesas versátiles: desde un desayuno al aire libre, relajado y espontáneo, hasta una comida más estructurada donde la elegancia se expresa en los detalles. Motivos florales, acentos de color y acabados impecables convierten cada pieza en un elemento que eleva cualquier ocasión.
Renovar la mesa en primavera es también una forma de celebrar la temporada. Descubre estas y más propuestas en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y transforma cada encuentro en una experiencia llena de color y estilo.
Desde su fundación, Baccarat ha convertido el cristal en una expresión de luz y emoción. Fundada en el siglo XVIII, la maison es sinónimo de maestría artesanal, donde cada pieza revela un dominio excepcional del cristal cortado y una estética que perdura.
En sus floreros, esta tradición se expresa con especial claridad. Piezas como Eye, con sus cortes horizontales que generan un efecto óptico vibrante, o Louxor, con su geometría inspirada en la arquitectura, transforman la luz en destellos dinámicos. Mille Nuits, más etéreo, aporta una elegancia fluida, mientras que el enigmático Octogone destaca por su estructura precisa y contemporánea.
El color introduce una dimensión adicional: transparencias puras, rojos profundos o matices intensos que dialogan con las flores y cambian con la luz a lo largo del día. Un ramo sencillo adquiere presencia, y cada composición se convierte en un pequeño paisaje dentro del espacio.
Desde la simplicidad de una sola flor, quizás un gesto mínimo pero lleno de intención, hasta un bouquet clásico de rosas o peonías, los floreros permiten explorar distintas formas de expresión. Un arreglo campirano, más suelto y natural, aporta frescura y ligereza, mientras que una composición más estructurada y sofisticada introduce dramatismo y elegancia. Cada elección transforma el ambiente y revela una manera personal de incorporar color, textura y vida en el día a día.
Incluso sin flores, estos floreros conservan su fuerza. Son acentos luminosos, piezas que capturan la mirada y enriquecen el entorno con carácter y sofisticación.
Incorporar flores en la vida cotidiana es también una forma de introducir color, textura y ritmo. Descubre más de Baccarat en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y encuentra nuevas formas de dar vida a tus espacios.