Durante siglos, el billar ha sido un ritual social. Nació en los salones europeos como un pasatiempo refinado, reservado para conversaciones largas, gestos precisos y silencios compartidos. Siempre fue un juego que pedía espacio, tiempo… y una habitación propia. Hasta ahora.
Fusiontables replantea esa historia con una idea tan sencilla como brillante: ¿y si el billar no tuviera que esconderse? ¿Y si pudiera convivir con la vida diaria, con las cenas, las risas y las reuniones que hacen de una casa un hogar?

A primera vista, la mesa Fusion es un comedor de diseño sobrio y contemporáneo. Nada delata su secreto. Pero al levantar su cubierta —con un gesto casi coreografiado gracias al sistema Easy-Lift— aparece un billar profesional, preciso, sólido, perfectamente calibrado. La sorpresa es inmediata. El asombro, inevitable.
Fabricada en Bélgica por Saluc, esta pieza conserva el rigor técnico del billar clásico: bandas K66, dimensiones oficiales, estabilidad absoluta. Pero su verdadera innovación está en cómo transforma el espacio. Ya no se trata de elegir entre comer o jugar, entre diseño o diversión. Aquí, todo sucede alrededor de la misma mesa.

Elegir una Fusiontables es también una decisión estética. Sus distintas combinaciones de materiales permiten que la mesa se adapte al carácter de cada espacio. El aluminio negro con cristal aporta una presencia gráfica y sofisticada; el aluminio con nogal evoca calidez y atemporalidad; mientras que el aluminio blanco, ya sea con nogal o con roble en tono gris, se integra con ligereza a interiores contemporáneos y luminosos. Estos acabados son solo el punto de partida: la colección ofrece aún más opciones para personalizar la pieza y hacerla verdaderamente tuya, en perfecta sintonía con tu estilo de vida.
Las sillas y bancas Fusion acompañan la experiencia con discreción y coherencia, permitiendo que el espacio se adapte al momento: sobremesa larga, partida improvisada, reunión que se alarga sin planes.

Fusiontables, además de ser un mueble multifuncional, es una invitación a convivir más, a quedarse un poco más. A redescubrir el placer de compartir el tiempo y el espacio de otra manera.
La llegada del verano transforma la mesa en el centro natural de la vida cotidiana. La propuesta de Laura Santes, interiorista inhouse de Casa Palacio Antara, parte de una idea sencilla: recuperar el placer de reunirse alrededor de una mesa que respira naturaleza, flores y una estética profundamente bucólica.
El eje de la composición es Millefleurs, una de las colecciones más emblemáticas de Gien, histórica faïencerie fundada en 1821 en el Valle del Loira y recientemente incorporada a Casa Palacio. Con más de dos siglos de historia, la firma francesa ha abastecido a casas aristocráticas europeas y proyectos icónicos como el servicio del Orient Express, consolidando un savoir-faire único en porcelana decorativa.

Millefleurs despliega un delicado paisaje floral donde pensamientos, rosas y camelias aparecen sobre un borde azul que evoca la tradición cerámica francesa. El espíritu floral se extiende al mantel individual Hydra de Le Jacquard Français, en tonos verdes y azules con motivos de dalias y hojas, mientras arreglos de flores blancas refuerzan el carácter campestre y luminoso de la propuesta.

Las copas Baccarat de la colección Château aportan transparencia y ligereza, acompañadas por cubiertos de mango blanco de Belo Inox. Los anillos para servilleta Three Ring de L’Objet introducen un acento dorado sutil, en contraste con las sillas Mimi de Timothy Oulton en piel negra.
Al centro, la mesa Rex de Timothy Oulton aporta destellos de inspiración Art Déco, creando una atmósfera pensada para comidas largas, tardes cálidas y encuentros que se extienden sin prisa.
Cada mesa de verano puede ser una historia distinta. En Casa Palacio Antara, el equipo de interiorismo acompaña la selección de piezas, materiales y combinaciones para dar forma a ambientes personales, donde el diseño y la emoción conviven con naturalidad. Una invitación a descubrir, componer y habitar el verano desde la mesa.
En un momento en que los interiores buscan cada vez más personalidad, las antigüedades y los objetos artesanales han recuperado un lugar protagónico. Más allá de las tendencias, existe algo profundamente atractivo en convivir con piezas que han atravesado el tiempo: superficies marcadas por el uso, materiales que envejecen con dignidad y detalles que revelan la mano de quienes las crearon.

La pátina es parte esencial de ese encanto. Lejos de entenderse como desgaste, es una huella que aporta carácter y autenticidad. En estilos como el Boho-chic contemporáneo, donde conviven texturas, culturas y épocas distintas, estas piezas funcionan como acentos capaces de transformar cualquier espacio. Su valor va más allá de la estética: permiten crear interiores más personales, capaces de reflejar intereses, viajes y formas de habitar. Son objetos únicos que aportan profundidad visual, narrativa y una sensación de permanencia difícil de replicar.
Esa filosofía define el universo de Namuh. La firma reúne antigüedades, hallazgos y creaciones contemporáneas que dialogan entre sí a través de la artesanía, los materiales naturales y una estética serena que celebra la belleza de lo imperfecto. A ello se suma Namuh Studio, cuya propuesta de mobiliario, objetos e interiorismo retoma técnicas tradicionales para crear piezas de líneas atemporales.

Charola Baiju en madera de álamo

Vajilla Xadani
Entre los tesoros que pueden encontrarse destacan la Charola Baiju de álamo, proveniente de la provincia china de Shanxi y elaborada hace aproximadamente ocho décadas; la vajilla Xadani, trabajada en barro bruñido mediante técnicas ancestrales; la escultura Protectora de Java y el antiguo Nicho Templo de piedra arenisca originario de India. También sobresalen la Banca Colonial indonesia en madera tropical, el set de tocador tallado en piedra de río y piezas de Namuh Studio como la lámpara y el espejo Sama.

Banca colonial indonesia

Escultura protectora de Java

Lámpara Sama

Showroom Casa Palacio Antara
Visitar el showroom de Namuh en Casa Palacio Antara es una experiencia cercana a recorrer un mercado de antigüedades cuidadosamente curado: un lugar donde cada objeto parece guardar una historia, esperando ser descubierta por una nueva generación de coleccionistas y amantes del diseño.
En una época dominada por la velocidad y la producción masiva, Noble Souls propone una visión distinta del lujo: una basada en el tiempo, los materiales naturales y el trabajo artesanal. Nacida dentro del universo creativo de Timothy Oulton, la firma surgió a partir de una búsqueda personal por redescubrir técnicas ancestrales y formas de vida más conectadas con el origen de los objetos.
Uno de los episodios que definió su identidad comenzó en las montañas del sur de China, donde Tim Oulton visitó comunidades de la etnia Dong para conocer antiguos métodos de teñido con índigo natural. Lo que inició como una investigación textil se convirtió en una exploración más amplia sobre la artesanía, los materiales y el valor de los procesos transmitidos de generación en generación.
Hoy, cuando gran parte del diseño privilegia la inmediatez, existe un renovado interés por los objetos capaces de acompañar la vida durante años. Piezas que no solo cumplen una función, sino que conservan la memoria de sus materiales, desarrollan carácter y adquieren una belleza propia con el paso del tiempo.
Esa filosofía se refleja en cada pieza de Noble Souls. Sus colecciones privilegian maderas recuperadas, cueros teñidos con procesos naturales y pieles seleccionadas por su textura y carácter únicos. Más que mobiliario, la marca crea objetos que buscan transmitir una sensación de permanencia y conexión.
Entre las piezas disponibles en Casa Palacio destacan los sillones Alrae, Cabama, Manx y Ryeland, todos elaborados con piel de oveja de Nueva Zelanda. Sus formas envolventes y superficies táctiles convierten el descanso en una experiencia sensorial, mientras que sus nombres evocan tradiciones pastoriles y paisajes remotos.
La mesa de centro English Beam resume el compromiso de la firma con la recuperación de materiales. Fabricada con vigas estructurales centenarias rescatadas de edificios británicos, conserva las huellas del tiempo y las transforma en una pieza contemporánea.
La colección se complementa con la silla Sanctum, elaborada en cuero y madera recuperada, el sillón modular de líneas relajadas y el taburete Nest, piezas que comparten una misma visión: crear espacios cálidos, honestos y profundamente habitables.
En Noble Souls, el diseño no busca llamar la atención. Su propósito es acompañar la vida cotidiana con materiales auténticos, artesanía excepcional y una belleza que mejora con el paso del tiempo.
Recorrer sus piezas en Casa Palacio Antara y Santa Fe es viajar entre maderas centenarias, texturas naturales y técnicas transmitidas a lo largo de generaciones. Un recordatorio de que el mejor diseño no solo se observa: se vive.
Un espacio bien diseñado no se define únicamente por lo que vemos. La luz, las texturas y los materiales construyen una atmósfera, pero son los aromas quienes terminan de darle identidad. Un perfume puede transformar la percepción de una habitación, evocar recuerdos y convertir una casa en un lugar profundamente personal.
No es casual que las fragancias para el hogar ocupen hoy un lugar cada vez más relevante dentro del diseño de interiores. Más allá de perfumar un ambiente, permiten construir una experiencia sensorial que acompaña la manera en que habitamos los espacios, aportando una capa adicional de personalidad, confort y memoria.
Esa idea ha guiado a Baobab Collection desde su fundación en Bélgica en 2002. Reconocida por sus velas aromáticas de gran formato y sus objetos decorativos elaborados en vidrio soplado a mano, la firma ha desarrollado una visión única donde diseño, artesanía y fragancia conviven en una misma pieza. Cada creación nace del encuentro entre el savoir-faire artesanal y el deseo de crear experiencias sensoriales capaces de acompañar la vida cotidiana.
Entre sus colecciones más emblemáticas destaca White Pearls, inspirada en la pureza y la belleza de las perlas blancas, consideradas durante siglos símbolos de amor, armonía y refinamiento. Sus recipientes de vidrio, delicadamente salpicados con matices rosados y blancos, evocan la luminosidad de estas joyas marinas.
La fragancia combina pétalos de orquídea, fresia y almizcle en una composición suave y envolvente. Las notas florales aportan ligereza y delicadeza, mientras que el almizcle añade profundidad y una sensación reconfortante que permanece sutilmente en el ambiente.
La colección incluye velas aromáticas en distintos formatos y un difusor de fragancia que permite prolongar esta experiencia sensorial en cualquier espacio del hogar.
Como todas las creaciones de Baobab Collection, White Pearls trasciende la función decorativa para convertirse en una forma de habitar. En Casa Palacio Antara y Santa Fe, sus aromas invitan a recorrer espacios donde el diseño también se experimenta a través de los sentidos, revelando cómo una fragancia puede transformar por completo la atmósfera de un hogar.