Desde hace ya siglos, la legendaria casa Baccarat nos ofrece talismanes que tienen el poder de transformar los espacios. Nosotros seleccionamos cinco de nuestros favoritos. ¿Lo mejor? Además, de ser objetos mágicos, aportan un toque de savoir faire francés. Te los presentamos.
MIFFY
A esta conejita le gusta dibujar, jugar con sus amigos y arrancarnos sonrisas. Es la versión en cristal del popular personaje creado en los años 50 por el dibujante neerlandés Dick Bruna.
MINIMALS YOUNG OWL
El búho simboliza la sabiduría y lo sagrado… aún cuando es apenas una joven ave como esta. “Young Owl” es uno de los personajes de la colección “Minimals”.
DOVES
Con estas dos palomas que se intercambian miradas, Baccarat quiso representar el amor duradero, y es que si te fijas bien, notarás que de forma sutil, las aves forman un corazón.
MINIMALS RABBIT
La colección “Minimals” se enriqueció este 2023 con la llegada de este curioso personaje que celebra el año del conejo de acuerdo al calendario chino. Llévalo a casa, ¡para que la buena suerte esté de tu lado!
FAUNACRYSTOPOLIS BIRD
Una creación del genial Jaime Hayón que no solo le da magia a cualquier ambiente… ¡también le da la sofisticación que solo logran los grandes diseños!
Desde su fundación, Baccarat ha convertido el cristal en una expresión de luz y emoción. Fundada en el siglo XVIII, la maison es sinónimo de maestría artesanal, donde cada pieza revela un dominio excepcional del cristal cortado y una estética que perdura.
En sus floreros, esta tradición se expresa con especial claridad. Piezas como Eye, con sus cortes horizontales que generan un efecto óptico vibrante, o Louxor, con su geometría inspirada en la arquitectura, transforman la luz en destellos dinámicos. Mille Nuits, más etéreo, aporta una elegancia fluida, mientras que el enigmático Octogone destaca por su estructura precisa y contemporánea.
El color introduce una dimensión adicional: transparencias puras, rojos profundos o matices intensos que dialogan con las flores y cambian con la luz a lo largo del día. Un ramo sencillo adquiere presencia, y cada composición se convierte en un pequeño paisaje dentro del espacio.
Desde la simplicidad de una sola flor, quizás un gesto mínimo pero lleno de intención, hasta un bouquet clásico de rosas o peonías, los floreros permiten explorar distintas formas de expresión. Un arreglo campirano, más suelto y natural, aporta frescura y ligereza, mientras que una composición más estructurada y sofisticada introduce dramatismo y elegancia. Cada elección transforma el ambiente y revela una manera personal de incorporar color, textura y vida en el día a día.
Incluso sin flores, estos floreros conservan su fuerza. Son acentos luminosos, piezas que capturan la mirada y enriquecen el entorno con carácter y sofisticación.
Incorporar flores en la vida cotidiana es también una forma de introducir color, textura y ritmo. Descubre más de Baccarat en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y encuentra nuevas formas de dar vida a tus espacios.
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
Vivir con cristal es aprender a habitar la luz. Este material noble, tan antiguo como el fuego y tan moderno como el diseño contemporáneo, transforma los espacios con su juego de transparencias, reflejos y destellos. En él se revela un arte silencioso: el de atrapar la claridad y devolverla multiplicada, coloreando cada rincón con sutileza.
En Casa Palacio, el cristal se convierte en una declaración de estilo. Firmas legendarias como Lalique, con su herencia francesa de formas escultóricas; Reflections Copenhagen, que combina audacia geométrica y color; Baccarat, sinónimo de lujo y precisión artesanal; LSA International, que celebra la pureza de las líneas contemporáneas; y Villeroy & Boch, que equilibra tradición y modernidad, nos invitan a descubrir un universo donde la transparencia es sinónimo de sofisticación.
Un centro de mesa de Baccarat, un florero de LSA o un jarrón de Lalique no solo decoran: capturan la esencia del espacio. Cada pieza refleja —literalmente— la personalidad de quien la elige. La luz que atraviesa un vaso o un cenicero de cristal no es solo un detalle estético; es un gesto cotidiano de belleza, un recordatorio de que lo esencial también puede brillar.
Incorporar cristal en el hogar es apostar por la armonía y la claridad. De día, colorea con reflejos los muros; de noche, convierte cada destello en un instante mágico. Descubre la magia del cristal en las tiendas Casa Palacio y deja que la luz hable en tu hogar.
En Design Week México 2025, Casa Palacio abre las puertas de un espacio excepcional en Design House, junto a la interiorista Elena Talavera, quien presenta Mesana Medaña: una propuesta que dialoga con la arquitectura existente, reinterpretando su historia con color, luz y emoción.


El 14 de octubre, creativos y amantes del diseño disfrutaron de un recorrido guiado exclusivo, seguido de un brindis que reunió a diseñadores, interioristas y apasionados del diseño en un encuentro memorable. Una gran oportunidad para hablar de diseño y celebrar la creatividad.

Los visitantes de Design House 2025 descubrirán una variedad de propuestas de interioristas y diseñadores, cada una sorprendiendo por su creatividad y atención al detalle. Entre ellas, el espacio de Casa Palacio, en colaboración con Elena Talavera, destaca por su dualidad: un interior donde un vitral transforma la luz en matices cálidos y cambiantes, y un exterior que ofrece serenidad y equilibrio. Las franjas naranjas diseñadas por Talavera atraviesan ambos ambientes, unificando emoción y calma, y creando un recorrido que invita a detenerse y disfrutar cada detalle.


El proyecto de Casa Palacio celebra cómo el diseño puede transformar un hogar, mezclando materiales, texturas y objetos seleccionados para crear experiencias memorables. La propuesta se inscribe en una Design Week que este año demuestra, una vez más, la diversidad y excelencia del diseño nacional e internacional.

La casa permanece abierta hasta el 2 de noviembre, ofreciendo la oportunidad de explorar Design House 2025 y vivir la experiencia de un proyecto donde la luz, el color y el mobiliario se conjugan en armonía.
Visita Casa Palacio para descubrir cómo estos conceptos se traducen en piezas únicas que pueden formar parte de tu hogar.
*Fotografía: Denis Borovskikh