Quienes amamos la arquitectura, irremediablemente también somos apasionados de nuestra ciudad. Pero la CDMX es una metrópolis en constante cambio que de una década a otra se transforma por completo. Algunas cosas sobreviven, otras se pierden para siempre… Por ejemplo, ¿sabías que hubo un tiempo en que la colonia Tabacalera fue el epicentro de una marginal vida nocturna?
Para hacer un ejercicio de memoria, pero también de reflexión sobre los habitantes nocturnos de la capital, el Museo de San Carlos presenta la exposición “La noche nos pertenece”. En palabras del equipo del museo, la muestra: “Reúne una serie de testimonios visuales que dan cuenta de las miradas en torno a la vida nocturna y sus protagonistas, los prejuicios a los que han estados sujetos, así como las historias que se construyeron para darle sentido a un mundo que parecía correr paralelo a los afanes de desarrollo y modernidad del México del siglo XX”.
Visitar esta exposición es además un buen pretexto para rencontrarte con el Palacio del conde de Buenavista, actual sede del museo y de paso descubrir las muestras de Art Deco que aún sobreviven en el barrio. Se presenta hasta el 3 de septiembre.
Av. México Tenochtitlan 50, col. Tabacalera. Mar a dom de 10:00 a 18:00 hrs.
Al mirar una fotografía de Sebastião Salgado es difícil no detenerse. Sus imágenes tienen el poder de hablar sin palabras: capturan la belleza, la dureza y la dignidad de lo humano con una profundidad pocas veces vista. Tras su reciente fallecimiento, rendimos homenaje a uno de los grandes maestros de la fotografía documental y social.
Economista de formación y fotógrafo por destino, Salgado dedicó su vida a contar historias que necesitaban ser vistas. Historias de trabajadores, migrantes, comunidades olvidadas y paisajes en peligro. Su cámara fue su voz, y con ella defendió la humanidad, la memoria y la naturaleza.
Entre su legado, destaca Workers, un libro monumental que documenta con sensibilidad y respeto la vida laboral en minas, campos y fábricas de todo el mundo. Publicado en los años 90, sigue siendo hoy una obra imprescindible para comprender la transformación del trabajo en la era moderna. Un testimonio visual que honra la fuerza del esfuerzo humano y la poesía que se esconde en la rutina diaria.
En Casa Palacio celebramos su vida y su obra recomendando esta edición excepcional, que forma parte de nuestra selección. Porque algunos libros no solo se leen: se contemplan, se sienten, se recuerdan.
Adquiere Workers de Sebastião Salgado en nuestra selección de diseño y arte.
La Fundación Antoni Tàpies presenta Mis caminos son terrestres, la primera gran retrospectiva en Europa de Marta Palau (1934–2022), artista nacida en Lleida y formada en México, país que fue su hogar y centro de creación. Esta muestra es también un reconocimiento internacional a una figura clave del arte contemporáneo latinoamericano.
La obra de Palau se despliega en tapices, instalaciones textiles y dibujos que exploran temas como el exilio, el cuerpo, la tierra y la sanación. Su lenguaje, profundamente personal y simbólico, surge de su experiencia como migrante y de su conexión con técnicas artesanales ancestrales del continente americano.
Formada con el maestro textil Josep Grau-Garriga, supo unir tradición y vanguardia, creando piezas que hilan lo íntimo y lo colectivo. La tierra, en su obra, es cicatriz pero también refugio.
Coproducida con el MUAC (UNAM), la exposición viajará a México en otoño, reforzando el puente que Marta Palau tendió entre culturas.
En Casa Palacio celebramos esta exposición como una oportunidad para redescubrir a una creadora imprescindible, mexicana por adopción, cuya obra nos recuerda que el arte, como la tierra, guarda, transforma y da vida.
El Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), ubicado dentro del icónico Centro Cultural Universitario de la UNAM, presenta una nueva exposición que invita a recorrer cinco décadas de trayectoria artística de Magali Lara, una figura clave del arte contemporáneo en México.
La muestra, titulada Cinco décadas en espiral, no sigue un orden cronológico tradicional. En cambio, propone una lectura inversa: inicia con dos murales realizados especialmente para esta exposición y, a partir de ahí, retrocede en el tiempo hasta llegar a los primeros dibujos de Lara en los años 70. Esta estructura —que remite a una espiral— permite descubrir cómo su obra ha ido construyendo un lenguaje visual íntimo, explorando temas como el cuerpo, la escritura, el paisaje y las emociones desde una perspectiva profundamente personal y feminista.
El recorrido atraviesa distintos soportes: dibujo, pintura, tapices, libros de artista, cerámica, animación y más. En cada uno, Lara experimenta con el espacio, el color y el gesto, generando un diálogo entre técnica, forma y afecto.
No sólo es una de nuestras artistas favoritas en Casa Palacio, también nos encanta el Centro Cultural Universitario y sus fantásticos ejemplos de arquitectura brutalista. Y ya, para redondear la experiencia, recomendamos visitar el Espacio Escultórico a tan solo unos pasos.
Ubicada en la Primera Sección del Bosque de Chapultepec, la Casa del Lago Juan José Arreola es uno de los espacios culturales más emblemáticos de la Ciudad de México. Construida a principios del siglo XX, su arquitectura de estilo ecléctico con detalles afrancesados refleja la estética porfiriana de la época. Desde sus terrazas y ventanales, se pueden observar tanto el lago como el impactante skyline urbano. Caminar hasta ahí es un paseo que combina naturaleza, historia y cultura.
En este gran lugar se presenta la exposición Conocer el mundo con la boca, sin que te piquen las espinas, organizada por Colección FEMSA y Casa del Lago. Lejos de tratarse de una muestra tradicional sobre alimentos, esta exhibición propone una mirada lúdica, crítica y sensorial a lo que comemos, cómo lo hacemos y lo que eso dice de nosotros.
Con 42 obras de 37 artistas —entre pintura, instalación, video y objetos— la exposición recorre temas como la transmisión de saberes, la sanación, el cuerpo, la memoria y la identidad, todo a partir de prácticas alimenticias. Con obras de artistas como Remedios Varo, Ana Mendieta, Francis Alÿs o Thomas Glassford, algunas piezas son sutiles, otras provocadoras, pero todas abren conversaciones necesarias desde lo cotidiano.