Inspiración / March 24 2015

Entrevista: Carlos Misrachi

Se trata de uno de los galeristas más importantes del país: entre su catálogo de artistas están, entre otros, Cuevas, Soriano, Carrington y Tamayo. Y es que el apellido de su familia está ligado al de los grandes artistas mexicanos, ya que en lo que fuera originalmente una tienda que vendía libros y revistas, Misrachi Magazines, un grupo de jóvenes pintores comenzó a vender su obra; estos artistas eran Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Orozco y Coronel, nombres que cambiarían el rostro del arte mexicano. Sin duda, fue un placer encontrarnos con él y platicar de todo esto.

 

Carlos, ¿qué tanto pesa el apellido Misrachi?

Estás hablando de una tradición de casi 90 años: todo empezó en 1928, con Misrachi Magazines, una tienda donde habían libros, revistas y… acuarelas de Diego Rivera pegadas con chinches que se vendían a 10 pesos. Era una época en la que se pintaba por autentico amor al arte y los artistas vivían al día. Por ejemplo, guardamos una carta muy simpática de Frida en la que decía: “vale por 25 pesos que tomé de la caja para comprar dos pericos para Diego”, su situación era precaria!

 

Tuviste la fortuna de conocer a varios de ellos, ¿qué recuerdos tienes?

Con quien tuve la mejor relación fue con Siqueiros, yo lo adoraba y le decía tío; fue un hombre extraordinario e inteligente; era comunista en serio, no de café, y si a los 18 años tú te sentabas con él y no te convertía al comunismo es que estabas sordo. Como su fan lo considero el pintor al que menos se le ha reconocido en México. Sorprendentemente su obra se cotiza por debajo de un Tamayo e incluso un Toledo, esto a pesar de ser uno de los siete artistas que por decreto se consideran tesoros nacionales junto a Rivera, Kahlo, Tamayo, Saturnino Herrán, Velasco y el Dr. Atl.

 

¿Qué recuerdas de Tamayo? Él fue testigo en tu boda, debes tener muy buenos recuerdos…

¡Pero fue por mi papá! Él era quien tenía la relación porque jugaban canasta, por cierto, siempre se dejaba ganar porque si no Tamayo armaba un drama. Entonces, cuando le pregunté por qué sería mi testigo mi padre me dijo: “él firma primero y luego tus amigos.”

 

También sabemos que eres cercano a Cuevas.

Cuevas, como ser humano, es uno de mis favoritos. Como pintor fue muy polémico, recuerda su mural efímero. Es un gran dibujante, sus trazos son extraordinarios, es muy fácil de reconocer, como pasa con Picasso o Tamayo. Lo admiro como amigo y por ser leal, algo que se ve poco en este medio.

 

¿Cómo es el trabajo de un galerista en esta época?

Hay un libro extraordinario que debes leer: Seven days in the art world (de Sarah Thornton) que explica la importancia del galerista y de las cosas que suceden en el mundo del arte: por qué los precios o por qué el galerista debe trabajar junto al artista, algo que a mi se me hace muy difícil. Por ejemplo, mi papá era un caballero y sus acuerdos eran de palabra y sin contrato, pero hoy eso no funciona, forzosamente tiene que haber un contrato que incluya colmillos… ¡y hasta veneno!, y a pesar de esto muchos artistas no sólo no cumplen, sino que hacen todo lo que se acordó que no hicieran. Y mira que nosotros no tenemos ninguna deuda con ellos, siempre se les paga en cuanto su obra se vende. Es un mundo complicado en el que no se le da su lugar al verdadero galero.

 

Pero sin duda, la pasión por el arte está ahí, es algo irrenunciable, ¿verdad?

Mi papá me decía “estamos en el negocio equivocado, pero lo amo”. Lo mismo opino; yo podría ser político y ganar mucho dinero, pero prefiero estar en un negocio que amo. Hay que luchar, pero sobre todo, descubrir nuevo talento.

 

Háblanos de la escena actual: ¿a qué artistas tendríamos que voltear a ver?

Propondría a Chac, un pintor oaxaqueño que es parte de la galería; está también Diego Ramos; le haría honor a Águeda Lozano, extraordinaria, la única artista mexicana (si es?) que tiene una escultura en una plaza pública de París, y que es poco conocida porque vivió allá 40 años.

 

Por último, ¿cómo ha sido la relación con Casa Palacio?

Ha sido extraordinaria, Ignacio Reynoso es alguien a quien aprecio mucho y ha sido mi amigo de toda la vida. Hemos estado con ustedes desde el inicio por lo que sentimos a Casa Palacio como nuestra casa.

 

Inspiración / October 12 2026

KNOLL EN MÉXICO: UNA HISTORIA DEL DISEÑO MODERNO

Cuando Hans Knoll fundó su compañía en Nueva York en 1938, llevaba consigo una idea del diseño moderno que había conocido desde muy cerca en Alemania. Pocos años después se incorporó Florence Schust, arquitecta formada junto a algunas de las figuras más importantes de su tiempo. Se casaron en 1946 y juntos construyeron una firma que cambiaría nuestra manera de entender el mobiliario.

Para Hans y Florence, los muebles debían dialogar con la arquitectura y complementar los espacios. Florence llevó esta idea aún más lejos al desarrollar una nueva manera de planificar los interiores, donde mobiliario, distribución y arquitectura formaban parte de un mismo proyecto. Esa visión, que reúne diseño, innovación y un profundo conocimiento de los materiales y los oficios, continúa guiando a Knoll más de ocho décadas después.

Por su catálogo han pasado figuras como Eero Saarinen, Harry Bertoia y Warren Platner, además de la propia Florence Knoll. Ahora, con su incorporación a la selección de Casa Palacio en México, tenemos una nueva oportunidad para descubrir su extraordinario universo. Entre sus piezas más reconocidas están dos que nacieron incluso antes que la compañía: Wassily y Barcelona.

Todo comenzó con una bicicleta

En 1925, Marcel Breuer tenía 23 años y trabajaba en la Bauhaus, la célebre escuela alemana donde arquitectos y artistas estaban imaginando nuevas maneras de diseñar los objetos de la vida cotidiana. Breuer se fijó en algo tan sencillo como el manubrio de su bicicleta: aquel tubo de acero, ligero y resistente, podía doblarse y convertirse también en mobiliario.

Silla Wassily de Knoll, diseñada por Marcel Breuer

Así nació la silla Wassily, una estructura de tubos de acero y bandas de cuero que parecía dibujar una silla en el aire. Entre quienes vieron los primeros prototipos estaba el pintor Wassily Kandinsky, también profesor en la Bauhaus. Le gustó tanto que Breuer hizo una para él; años después, la silla adoptaría su nombre.

Un siglo después, Knoll continúa produciéndola y explorando nuevas posibilidades de materiales y acabados. Al clásico acero cromado se suman estructuras en rojo oscuro, ónix o blanco ultramate, que pueden combinarse con distintos cueros. La Wassily sigue siendo la misma y, de pronto, parece otra.

“Less is more”

Cuatro años después, en 1929, Ludwig Mies van der Rohe creó otra de las sillas más reconocibles del siglo XX. El arquitecto había recibido el encargo de diseñar el Pabellón Alemán para la Exposición Internacional de Barcelona y concibió para aquel espacio una silla de perfil bajo, estructura de acero cruzada y cojines capitonados: la silla Barcelona.

Mies haría célebre una frase que explica muy bien su manera de trabajar: less is more, menos es más. Eliminar lo innecesario para dejar que proporción, materiales y detalles hablen por sí mismos. La Barcelona parece llevar esa idea a su expresión perfecta.

Sillas Barcelona de Knoll, diseñadas por Ludwig Mies van der Rohe

También este icono admite nuevas lecturas. Knoll la ofrece hoy en cuero y textiles, incluidos sorprendentes terciopelos de mohair en tonos intensos. El color cambia su personalidad sin alterar esa silueta que reconocemos inmediatamente.

El catálogo de Knoll continúa evolucionando. A las creaciones de los grandes maestros del siglo XX se suman nuevas colecciones y colaboraciones con diseñadores contemporáneos, que aportan nuevas miradas y mantienen vivo el diálogo entre mobiliario y arquitectura. La innovación, la artesanía y la atención a los materiales siguen definiendo el trabajo de una firma que lleva más de ocho décadas contribuyendo a la historia del diseño.

Silla Barcelona de Knoll, diseñada por Ludwig Mies van der Rohe

La incorporación de Knoll a Casa Palacio abre una nueva oportunidad para descubrir su universo: desde los grandes iconos que transformaron la historia del diseño hasta las creaciones contemporáneas que continúan escribiéndola. Te invitamos a conocer su colección en Casa Palacio Antara y El Palacio de Hierro Monterrey.

Inspiración / October 07 2026

NESPRESSO VERTUO UP: CAFÉ A TU MANERA

En pocos años aprendimos a tomar café de otra manera. Nos interesamos por el origen del grano, el tostado, los aromas y los distintos métodos de extracción. Las cafeterías de especialidad tuvieron mucho que ver con esta transformación, mientras en casa Nespresso convertía la cápsula en una nueva medida del café cotidiano.

Esa historia continúa con Vertuo Up, una cafetera compacta y de líneas limpias que amplía las posibilidades de preparar café en casa. Su depósito de agua giratorio de 1.4 litros permite adaptarla a distintos espacios, mientras la tecnología Vertuo prepara desde un espresso de 40 ml hasta una taza de 230 ml.

Cafetera Vertuo Up de Nespresso

Diseño, tecnología y nuevas maneras de preparar y disfrutar una taza

La función Coffee Creations ofrece una extracción más concentrada como base para bebidas con leche o hielo, abriendo la puerta a recetas inspiradas en las que encontramos en nuestras cafeterías favoritas. La conexión con la Nespresso Smart App permite, además, personalizar distintos aspectos de la preparación.

Diseño y escala también cuentan. Vertuo Up ocupa poco espacio y se integra con naturalidad al interior, una cualidad que Rodrigo Noriega incorporó al proyecto creado junto a Casa Palacio para Design House 2026, donde objetos cotidianos, tecnología, arte y diseño forman parte de un mismo paisaje.

Nuestra cultura del café se ha vuelto más curiosa y exigente. Sabemos mejor lo que nos gusta y también disfrutamos explorar nuevas maneras de prepararlo. Vertuo Up lleva esa curiosidad a casa con un gesto sencillo.

Descubre Nespresso Vertuo Up en Casa Palacio Antara y Santa Fe y visítanos para conocerla de cerca y disfrutar un café con nosotros.

Inspiración / September 29 2026

EL UNIVERSO DE RODRIGO NORIEGA LLEGA A DESIGN HOUSE CON CASA PALACIO

De la gráfica al interiorismo, Rodrigo Noriega reúne arte, diseño y objetos personales en una práctica guiada por la curiosidad. Su próxima colaboración con Casa Palacio se presenta en Design House 2026.

Para Rodrigo Noriega, el diseño es un territorio abierto. Su práctica transita entre el interiorismo, el mobiliario, la gráfica y los objetos, conectando referencias aparentemente distantes y descubriendo relaciones inesperadas entre ellas.

Su relación con Casa Palacio tiene una historia particular. De joven, la tienda fue uno de los lugares donde descubrió piezas y firmas internacionales que conocía por las revistas de diseño. Hoy, esa relación continúa a través de nuevos proyectos, como la recién presentada tarjeta de puntos, que lleva su lenguaje gráfico a un objeto cotidiano.

Silla Bruno de Rodrigo Noriega

UNA CUESTIÓN DE AFINIDADES

Una habitación suele medirse en metros cuadrados. Rodrigo prefiere pensarla también en centímetros. Le interesan las proporciones, pero especialmente lo que sucede entre las cosas: una pieza admirada durante años, la obra de un amigo, un diseño propio o un descubrimiento reciente.

Su fascinación por Charles y Ray Eames habla de esa curiosidad. Admira la libertad con la que la pareja transitaba entre mobiliario, arquitectura, cine y exposiciones, una manera de entender el diseño que encuentra afinidades con su propia práctica.

Papel Eterno de Rodrigo Noriega

En su trabajo conviven el diseño mexicano contemporáneo, el arte, los objetos personales y las referencias internacionales. El azul eléctrico, una de sus obsesiones cromáticas, reaparece en distintos proyectos como parte de un lenguaje reconocible y profundamente personal.

Esa mirada toma forma en su próxima colaboración con Casa Palacio para Design House 2026, donde reúne piezas admiradas durante años, diseños propios, obras de amigos y nuevos hallazgos.

A partir del 9 de octubre hasta el 1 de noviembre, descubre el espacio de Rodrigo Noriega en Design House 2026, en colaboración con Casa Palacio.  Av. Paseo de las Palmas 1305 Miguel Hidalgo, CDMX.

Inspiración / September 28 2026

BRIDGERTON Y VISTA ALEGRE: FLORES Y PORCELANA LLEGAN A LA MESA

Los jardines floridos, los grandes bailes y los delicados rituales sociales de Bridgerton, la exitosa serie de Netflix producida por Shondaland, encuentran una nueva expresión en la porcelana. La histórica firma portuguesa Vista Alegre presenta una colección inspirada en su universo visual, donde el romanticismo de la época de la Regencia se encuentra con el arte de la mesa contemporánea.

Fundada en 1824, Vista Alegre cuenta con una larga tradición en la creación de porcelana y una historia de colaboraciones con artistas y diseñadores internacionales. Para esta colección, su estudio creativo reinterpreta los motivos florales de la serie mediante técnicas tradicionales de pintura sobre porcelana, con composiciones inspiradas en las artes decorativas del siglo XIX.

UN TÉ ENTRE FLORES

La colección incluye platos de presentación, llanos y de postre, tetera, tazas de té, azucarero, jarrita de leche y piezas para servir pasteles. Flores delicadas, tonos suaves y una sensibilidad romántica evocan los jardines y salones de la serie.

Taza de té con platillo Bridgerton x Vista Alegre

El pasado 24 de septiembre, Casa Palacio Antara fue escenario de su presentación en México, con la participación especial de María Fernanda Luna, fundadora de Filippa Casa Flora. Un encuentro dedicado a celebrar el universo floral de la colección y el placer de recibir.

Plato Bridgerton x Vista Alegre

Cada pieza invita a recuperar los pequeños rituales de la mesa: compartir una taza de té, servir un postre especial o preparar una reunión entre amigos con toda la atención puesta en los detalles.

Descubre la colección Bridgerton de Vista Alegre en Casa Palacio Antara y Santa Fe.

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