En cuanto a telas, todo parece indicar que este será un año muy interesante: nuevas tendencias surgirán, pero también veremos el regreso de estilos que habían caído en el olvido, pero que renovados, ¡vuelven a imponerse! Sin duda, el mejor muestrario textil lo encontramos en la Maison & Objet de París, la que por cierto se celebró hace unas semanas.
Quienes asistieron a la feria descubrieron que entre las tendencias del 2018 están:
Telas con volúmenes: los diseñadores textiles proponen usar telas que incorporen elementos inesperados, como borlas inmensas o texturas notorias a la vista, que le da volumen a la pieza.
El folk está de regreso: Lana cruda, lino, manta o mezcla de fibras; patrones étnicos; diseños que nos remiten al misticismo… este año las telas capturan todo el espíritu de los años 60.
Patchwork: De la mano con la tendencia anterior regresa las tradicionales piezas elaboradas uniendo retazos de tela. Se trata de un estilo que siempre agrega calidez a los espacios.
Efecto 3D: Las nuevas impresoras 3D están impactando muchos de los aspectos de la vida, así que a manera de homenaje, los diseñadores textiles proponen estampados con efectos tridimensionales.
Terciopelo: ¡Se trata de un regreso inesperado! Lo interesante es que ahora, el terciopelo se ha renovado y lo encontramos en colores antes impensables: naranjas, amarillos, rosas…
Tejidos: Como si una tejedora hubiera creado enormes mantas de estambre grueso, así es esta propuesta. Se trata de telas muy ligeras y versátiles.




Algunos objetos no se diseñaron solo para usarse, sino para perdurar. Son piezas que cambiaron la historia del diseño, que hoy forman parte de colecciones permanentes en museos como el MoMA, el V&A o el Centre Pompidou, y que afortunadamente siguen produciéndose.
En Casa Palacio, por nuestra pasión por el diseño, es un verdadero honor contar con estos íconos que demuestran que el gran diseño no pertenece solo a los museos, sino también a la vida cotidiana.
Un ejemplo es La Boule de Villeroy & Boch, diseñada por Stefan Diez: un objeto escultórico que esconde una vajilla completa y que redefine la forma de poner la mesa. Funcional, sorprendente y absolutamente contemporánea.
El Bookworm de Kartell, creado por Ron Arad en 1994, es otro manifiesto del diseño moderno. Un librero flexible, continuo y expresivo que desafía la idea tradicional de estantería y se adapta a cualquier espacio.

Desde Finlandia, el Tea Trolley 901 de Artek, diseñado por Alvar Aalto, celebra la simplicidad y la calidez de la madera curvada, mientras que las sillas Grand Prix de Fritz Hansen, de Arne Jacobsen, siguen siendo un referente de elegancia funcional.


La icónica lámpara Arco de Flos, firmada por Achille y Pier Giacomo Castiglioni, resolvió una necesidad doméstica con genialidad: iluminar sin perforar el techo.

A ellas se suman clásicos como la silla Aeron o el sillón Eames Lounge con ottoman de Herman Miller, y el provocador Juicy Salif de Alessi, de Philippe Starck.


Piezas con historia, visión y carácter. Hoy, también pueden ser parte de tu hogar.
Enero siempre llega con una lista silenciosa de buenos propósitos. Hacer más ejercicio, comer mejor… y, casi siempre, poner orden en casa. Lejos de ser una tarea menor, reorganizar el hogar puede convertirse en uno de los rituales más satisfactorios para empezar 2026 con el pie derecho. Porque cuando los espacios se ordenan, también lo hace la rutina —y, de paso, la mente.
Todo comienza con las piezas clave. Un librero bien diseñado no solo organiza libros: estructura visualmente el espacio, define recorridos y transforma el desorden en una narrativa elegante. A partir de ahí, el orden se expande. En el comedor o la sala, los buffets y credenzas se convierten en aliados esenciales, capaces de guardar vajillas, mantelería o piezas especiales mientras aportan carácter, proporción y presencia al ambiente.
El siguiente paso está en los espacios donde la concentración importa. En estudios y home office, el mobiliario de almacenaje cumple un papel decisivo. Cajoneras, módulos y sistemas funcionales ayudan a mantener todo a la vista —o perfectamente oculto— para que el espacio fluya y trabajar en casa resulte más cómodo y eficiente.
ncluso los espacios más prácticos merecen atención. Las cajas de herramientas de diseño demuestran que el orden también puede ser estético, incluso en talleres o áreas utilitarias.

Toolbox de Vitra
Y, finalmente, están esos objetos pequeños que hacen una gran diferencia: alhajeros, cajas decorativas y organizadores que protegen lo esencial y aportan calma visual en cada rincón.
Este inicio de año es la excusa perfecta para hacer ajustes inteligentes, renovar el orden y aprovechar las rebajas, apostando por piezas que combinen funcionalidad y diseño.
Porque ordenar no es aburrido: es una forma elegante —y muy eficaz— de empezar bien el año.
El inicio del año trae consigo una energía especial. Es ese momento en el que replanteamos rutinas, hacemos listas mentales y buscamos mejorar la forma en que vivimos. Y pocas decisiones tienen un impacto tan inmediato como aquellas que tomamos dentro de casa. Porque el entorno que habitamos influye —más de lo que creemos— en nuestro rendimiento, bienestar y estado de ánimo.
Aprovechar los primeros días del año para hacer ajustes inteligentes en el hogar puede marcar una gran diferencia. Una cocina mejor organizada, con utensilios funcionales y electrodomésticos eficientes, invita a cocinar más y mejor. Un home office bien pensado —con una silla cómoda, buena iluminación y superficies adecuadas— favorece la concentración y transforma la jornada laboral. Incluso un sofá más confortable puede convertirse en ese lugar donde recargar energía, leer o compartir momentos al final del día.
Herman Miller

Fritz Hansen
Los espacios dedicados al descanso merecen una mención especial. Una buena cama, un colchón adecuado y textiles de calidad no son un lujo, sino una inversión directa en la calidad del sueño y, por ende, en el desempeño diario. Lo mismo ocurre con el cuarto de los niños: ambientes funcionales, seguros y estimulantes que acompañen su desarrollo y creatividad.

Enero también es un mes ideal para concretar estos cambios. Las rebajas y el impulso natural de comenzar de nuevo hacen que sea el momento perfecto para renovar con intención. Pensar en piezas duraderas, bien diseñadas y funcionales es apostar por un bienestar que se construye día a día.
Empezar el año con un entorno que inspire, ordene y acompañe es una de las mejores resoluciones posibles. Visítanos en Casa Palacio Antara y Santa Fe y aprovecha nuestras rebajas.
El inicio de un nuevo año siempre trae consigo una promesa silenciosa: la posibilidad de volver a empezar. El 1º de enero nos invita a reflexionar sobre la manera en que vivimos, los espacios que nos rodean y cómo influyen en nuestro bienestar cotidiano.
Habitar un entorno diseñado con intención (funcional, estético y sensible) transforma la experiencia diaria. La luz correcta, los materiales adecuados, el equilibrio entre forma y uso: todo dialoga para crear hogares que no solo se ven bien, sino que se sienten bien. Espacios que acompañan nuestros rituales, que inspiran calma, que celebran la belleza en lo cotidiano.

FLOS
El diseño tiene el poder de ordenar, de dar claridad, de aportar armonía. Una cocina pensada para compartir, una mesa que invita al encuentro, una sala que acoge, un dormitorio que favorece el descanso. Cada decisión suma, cada objeto cuenta una historia y cada ambiente se convierte en un reflejo de quienes somos y de cómo queremos vivir.
Este nuevo año es una invitación a elegir con conciencia: piezas que duren, materiales nobles, soluciones inteligentes y estéticas que dialoguen con el tiempo. A construir espacios donde la funcionalidad y el diseño se encuentren para elevar la vida diaria.
Que este comienzo esté lleno de proyectos, inspiración y momentos compartidos. Que el diseño sea un aliado para vivir mejor, con intención, belleza y equilibrio. Porque cuando el entorno está bien pensado, todo fluye.
Feliz inicio de año.