Solemos visualizar el mobiliario de Timothy Oulton en espacios residenciales. Quizás piezas como sus sofás “Chesterfield” o algunas de sus luminarias, las imaginaríamos en un bar, pero, ¿sus sillas o mesas en un espacio de trabajo? Pues bien, gracias a una inusual colaboración, la marca inglesa ha entrado a la oficina.
The Executive Centre ofrece oficinas virtuales y espacios de coworking en Tokio, Seúl, Hong Kong, Sidney y muchas ciudades más de Medio Oriente, Asia y Australia. La empresa es consciente de que los espacios de trabajo funcionales y bien diseñados son fundamentales para detonar la creatividad de quienes los ocupan. La interiorista Fiona Hardie está de acuerdo, y por eso, para diseñar las oficinas de The Executive se decidió por Timothy Oulton.
¿Qué llevó a Fiona a elegir una marca que se inspira en el diseño vintage para un espacio de trabajo?, ¿Qué puede aportar a una oficina el cuero o la madera? Más importante: en las vibrantes e hiper modernas ciudades de Asía, ¿hay lugar para la tradición inglesa? La respuesta es sí, y es que si algo distingue a Timothy Oulton es que su diseño pone en el centro a las personas.
“En un espacio hermoso, la gente simplemente actuará diferente, siempre en una dirección positiva; esto incluye los espacios de trabajo, y es que si te sientes cómodo, te abres a diferentes ideas y perspectivas”; esto piensa Timothy Oulton sobre el impacto del interiorismo en una oficina. No podemos estar más de acuerdo. De hecho, y a propósito de “nuevas perspectivas”, ¿qué tal considerar sus piezas para tu próximo proyecto de espacio laboral?
Una visión contemporánea del interiorismo donde la atemporalidad, los materiales nobles y el equilibrio definen cada espacio.
En el recorrido por Casa Palacio Antara junto a la interiorista y arquitecta Elena Santoveña, hay una idea que se percibe de inmediato: la atemporalidad. No como tendencia, sino como una forma de concebir el interiorismo desde la permanencia y la relación con quienes habitan el espacio.

Con formación en arquitectura, Santoveña ha desarrollado una práctica donde espacio y objeto se piensan de manera simultánea. Cada proyecto parte de entender cómo vive el cliente, para construir una narrativa que equilibra materiales naturales —maderas, pétreos y textiles— en composiciones que buscan armonía sin renunciar al contraste. La combinación de distintas maderas aporta profundidad y carácter, siempre en balance con otros materiales para lograr espacios cálidos, funcionales y duraderos.
Su relación con Casa Palacio ha sido fundamental en este proceso. “La sinergia entre interiorista, cliente y Casa Palacio es clave”, comparte. La posibilidad de acceder a piezas únicas y marcas internacionales amplía el horizonte del interiorismo contemporáneo y permite crear espacios con identidad.
Entre ellas, Kartell ocupa un lugar especial: un acento de color que aporta vida sin comprometer la atemporalidad del proyecto. Sumando esos detalles divertidos, sumamente contemporáneos. A ello se suman Armani Casa, con su elegancia sobria, Eichholtz y Timothy Oulton, cuyas piezas aportan fuerza y carácter.
Fiel a la funcionalidad como principio esencial, Santoveña construye espacios donde el interiorismo no responde a tendencias pasajeras, sino a una estética que perdura.

Para conocer más sobre su trabajo: @elenasantovena_arquitectos
El interiorismo es la disciplina que da forma a la vida cotidiana. Más allá de la estética, conecta arquitectura, diseño y comportamiento humano para responder una pregunta esencial: cómo vivimos los espacios y cómo estos influyen en nuestra manera de estar, trabajar y convivir.
Su valor está en lo invisible: cómo la luz transforma un ambiente, cómo los materiales generan sensaciones y cómo la distribución de un espacio puede hacer más fluida la vida diaria. El interiorismo traduce necesidades humanas en experiencias habitables, desde hogares más cálidos hasta espacios de hospitalidad y trabajo más sensibles.

El interiorismo dialoga con la arquitectura, pero su enfoque es profundamente humano. No construye estructuras: construye atmósferas. Cada decisión —del mobiliario a la textura, del color a la iluminación— define la manera en que un espacio se vive.
En un mundo cada vez más flexible, esta disciplina evoluciona con nuevas formas de habitar: casas que también son oficinas, espacios sociales que cambian y entornos que buscan equilibrio entre funcionalidad y emoción.

En este contexto, Casa Palacio impulsa una visión del interiorismo como parte esencial del habitar contemporáneo, a través de su programa de interioristas, que reúne y colabora con reconocidos profesionales en México y el mundo, incluyendo su equipo de asesoría en tienda y una red de interioristas externos, desarrollando proyectos residenciales, comerciales y de hospitalidad con una mirada actual del diseño.

Para Casa Palacio, el interiorismo es un punto de encuentro entre marcas, diseñadores y personas que buscan vivir mejor sus espacios. En este Día del Interiorismo, celebramos a quienes hacen posible esta disciplina y transforman los espacios en experiencias de vida.
Feliz Día del Interiorismo, desde Casa Palacio.
La excelencia de Timothy Oulton se distingue por su dominio de los materiales, la manufactura artesanal y una visión experimental del diseño contemporáneo. A través de su línea Studio, la marca desarrolla piezas de producción limitada que funcionan como exploraciones creativas: objetos que cruzan la frontera entre mobiliario, arte y experiencia.
El Apollo es una de sus expresiones más ambiciosas. Inspirado en los viajes espaciales, este lounge de escala real replica las dimensiones de la cápsula Apollo 11 de la NASA, transformando ese referente histórico en un espacio íntimo y habitable.

Pensado como un refugio contemporáneo, Apollo puede funcionar como zona VIP, sala de juntas, cápsula de trabajo o comedor interior/exterior. Su estructura en acero pulido y materiales característicos de Timothy Oulton convierte la experiencia en un entorno completamente inmersivo.
Cada pieza es elaborada a mano durante más de 1,400 horas en distintos talleres especializados. El interior puede personalizarse con pieles, lino, terciopelo o sheepskin, mientras la iluminación integrada y la mesa de alabastro iluminado refuerzan su carácter escultórico.

Con capacidad para hasta ocho personas, Apollo es una construcción modular de precisión técnica y ejecución artesanal. Más que mobiliario, es una pieza arquitectónica que redefine la escala del diseño doméstico.
Este tipo de propuestas encuentran en México una recepción particularmente abierta, donde el público valora cada vez más las piezas que expanden la idea tradicional de interiorismo y experiencia espacial.

En Casa Palacio Antara, dentro del espacio de Timothy Oulton, Apollo aparece como una pieza extraordinaria que trasciende el resto de la colección. No es una pieza representativa del universo cotidiano de la marca, sino un proyecto especial que convierte la visita a la tienda en una experiencia imperdible.
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.