Los primeros relojes de salón, al menos los mecánicos (los de arena ya los utilizaban los griegos) se popularizaron en el SXVI, cuando se inventó el muelle o motor de resorte, ya en aquellas épocas, estas piezas eran auténticas obras de arte, como bien lo demuestran los que aún se conservan en los museos del Louvre, Berlín y Viena.
Por su parte, el reloj cucú se inventó hacia el SXVIII en Alemania. Desde entonces, los relojes de pared no solo son un instrumento para medir el tiempo: también son objetos decorativos que han interesado a los grandes nombres del diseño.
Tomemos por ejemplo dos de nuestras marcas favoritas. La primera, la barcelonesa Nomon, nos propone relojes de pared audaces; su diseñador, José María Reina, considera que estas piezas no han tenido la misma evolución que el resto del mobiliario, situación que decidió cambiar apostando por diseños realizados en materiales inesperados: “cualquier material, por excéntrico que parezca, puede resultar exquisito”, explica Reina, “si se trata con criterio y objetividad en el momento de realizar la pieza”.
Sin duda, la gran aportación de Nomon es haber regresado a los relojes de pared el protagonismo en la decoración que habían perdido.
Por su parte, la italiana Diamantini & Domeniconi, también decidió poner al día al reloj; el mejor ejemplo de su propuesta son sus “cucús”, en los que modernizan el tradicional modelo alemán, depurando sus líneas, interviniéndolo o usando materiales innovadores. El resultado es sorprendente y muy contemporáneo. Diamantini & Domeniconi también ha reinventado los relojes de péndulo y de salón.
Piezas como las de Diamantini & Domeniconi o Nomon, así como de otras marcas que puedes encontrar en Casa Palacio, invitan a incluir un reloj de pared en cualquier proyecto de interiorismo: sin duda pueden hacer toda la diferencia en un espacio.






Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
El Día Internacional de la Mujer es una oportunidad para reconocer la huella profunda que creadoras visionarias han dejado en el diseño, la arquitectura y el interiorismo. En Casa Palacio celebramos tanto a las grandes figuras que transformaron la historia del diseño como a la nueva generación de arquitectas mexicanas que hoy triunfan en México y a nivel internacional. También rendimos homenaje a las diseñadoras e interioristas con quienes colaboramos de cerca y cuyo talento enriquece cada proyecto que emprendemos.
Muchas de las piezas que forman parte de esta conversación —auténticos hitos del diseño moderno y contemporáneo— pueden descubrirse y adquirirse en nuestras tiendas. La colaboración de Patricia Urquiola con Kartell redefine materiales y siluetas con una mirada innovadora y sofisticada. Olga Hanono aporta a Lladró una estética audaz que reinterpreta la tradición artesanal desde la contemporaneidad.
El trabajo experimental de Hella Jongerius para Artek actualiza el legado escandinavo a través del color y la textura. En el universo del cristal, Andrea Larsson, fundadora de Reflections Copenhagen, explora luz, transparencia y geometría a través de objetos que capturan la mirada.

Hella Jongerius rediseña el carrito de Alvar Aalto para Artek
La influencia de Ray Eames, junto a Charles, permanece vigente en las colecciones desarrolladas para Herman Miller; mientras que Emma Silvestris para Alessi demuestra cómo los objetos cotidianos pueden convertirse en piezas de colección. Esto, por solo mencionar algunas de las creadoras que hoy forman parte de nuestro universo de diseño.

Sillón y otomán diseñado por Charles y Ray Eames para Herman Miller
Te invitamos a visitar nuestras tiendas Casa Palacio Antara y Santa Fe, y explorar de cerca estas creaciones que celebran el talento, la visión y la sensibilidad de tantas mujeres extraordinarias que continúan transformando la manera en que habitamos el mundo.
Detrás de cada imagen de nuestras Nuevas Colecciones 2026 hay una historia de intención y construcción cuidadosa. Si en la nota anterior exploramos Armonía Acuática y Precisión Relajada, hoy nos acercamos al proceso que dio forma a esa narrativa y a los espacios que la contienen.
La campaña tomó vida en una casa extraordinaria: arquitectura de líneas generosas, muros luminosos y una personalidad definida que funcionó como el escenario ideal. Un lienzo en blanco con carácter propio que permitió articular cada ambiente con coherencia y ritmo. La recámara como punto de partida; sala y comedor como núcleos sociales; la cocina como centro funcional; el pasillo como transición; y, en continuidad, el bar, la terraza exterior, el spa y la habitación infantil.



Cada espacio fue concebido para reflejar ambas tendencias, cuidando que materiales, proporciones, iluminación y texturas respondieran a una visión integral. La disposición del mobiliario, la selección de piezas y el equilibrio entre forma y atmósfera fueron el resultado de múltiples decisiones, pruebas y ajustes. Nada es casual: cada encuadre, cada objeto y cada gesto responde a una construcción precisa que busca transmitir claridad y carácter.
El resultado es una campaña que, además de presentar presenta nuevas colecciones, revela la manera en que se piensan y se viven los espacios. Te invitamos a descubrirlas en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, donde cada ambiente adquiere una presencia tangible y cercana.




Hablar de Hurtado es hablar de una tradición que ha sabido evolucionar con el tiempo. Fundada en Valencia en 1940, la firma ha construido una identidad sólida a lo largo de más de ocho décadas, combinando maestría artesanal, precisión técnica y una mirada contemporánea que entiende el diseño como un legado vivo.
Su universo creativo se articula en dos grandes líneas: Traditional, que honra la herencia clásica a través de maderas talladas, marquetería y siluetas elegantes; y Evolution, donde la innovación formal y material marca el ritmo. Dentro de esta visión surgen tres colecciones que dialogan con la manera en que habitamos hoy.
Legacy da forma a los espacios más íntimos del hogar —sala, comedor y recámaras— con líneas curvas, volúmenes equilibrados y superficies en porcelánico como Calacatta Gold o Sahara Noir, que aportan profundidad y un lujo discreto.


Connect traslada esa misma sensibilidad al entorno profesional con escritorios, mesas de juntas y despachos ejecutivos que combinan maderas finas, estructuras ligeras y detalles en piel.



Como parte de la familia Evolution, Link introduce una visión contemporánea del lujo cotidiano. Sus nuevos herrajes para puertas de cristal, sistemas de apertura depurados e iluminación LED integrada —regulable— añaden una dimensión escénica y funcional. Consolas, libreros, camas y mesas comparten una coherencia estética pensada para integrarse con naturalidad en distintos espacios.



Tres colecciones, una misma filosofía: diseñar para vivir mejor hoy, con equilibrio entre tradición, innovación y proporción. Descubre estas propuestas en Casa Palacio Santa Fe y Antara, y adéntrate en el universo de Hurtado, una firma con múltiples colecciones que continúan enriqueciendo su legado.