La piel es un material fabricado a partir de pieles y cueros de animales, en especial de vacas, venados y borregos. A pesar de ser un producto natural, el proceso de curtido le brinda a la piel una cualidad de permanencia y flexibilidad, que le permite ser utilizado sin gastarse en exceso. Los muebles de piel son populares debido a que son muy resistentes y le dan un toque de elegancia y diseño al espacio en el que se encuentran. Si se mantiene en buenas condiciones, la piel es fácil de limpiar y requiere de pocos cuidados.
Es importante que conozcas de que tipo de piel están fabricados tus muebles para que les puedas brindar mejor cuidado. La mayoría de los muebles tienen etiquetas que indican el proceso de fabricación; en caso de que no la tenga puedes consultar el material escrito que se te entregó junto con tu mueble o contacta al fabricante.
Los siguientes consejos te ayudarán a mantener la piel en óptimas condiciones la mayor cantidad de tiempo posible, a menos que las indicaciones de algún mueble en particular lo indiquen de otra manera.
Mantenimiento
No todos los tipos de pieles son iguales, sin embargo existen consejos de cuidados que te ayudarán a mantener tus muebles en las mejores condiciones posibles. En caso de requerir indicaciones más específicas te recomendamos ponerte en contacto con el fabricante.
La exposición en exceso a la luz solar puede decolorar la piel, dándole la apariencia de ser más viejo de lo que es. La luz del sol también puede adelgazar la piel, haciéndolo más susceptible a las rozaduras y acelerando su deterioro. Lo más recomendable es colocar tus muebles en un lugar en donde la luz del sol no le pegue directamente.
La piel necesita de humedad para no resecarse, sin embargo, la humedad en exceso puede formar moho.
Por otra parte, el calor excesivo ocasiona la pérdida de la humedad propia de la piel, lo cual podría agrietarlo. Por esto es conveniente colocar tus muebles alejados de chimeneas, calentadores y otras fuentes de calor.
Evita dejar periódicos o revistas sobre tus muebles durante periodos prolongados, ya que algunas tintas pueden teñir la piel.
Tinta de bolígrafos, pintura de uñas, removedor de pintura de uñas y otro tipo de productos cáusticos -productos que lastiman los tejidos animales- pueden ocasionar daños irreparables en la piel.
Los rasguños y rayones profundos en la piel son difíciles de reparar, por lo que evita tener objetos puntiagudos cerca de tus muebles.
En caso de derrame de líquido, limpia inmediatamente con una toalla seca. La piel es porosa, por lo que si dejas que el líquido se absorba, te será muy difícil limpiarlo más tarde y puede ocasionar moho.
Moldea y acomoda regularmente los cojines de tus muebles para evitar uniformidades y el desgaste.
Limpieza
La piel en buenas condiciones es fácil de limpiar. Los siguientes consejos te ayudarán a mantener tus muebles, evitando que su limpieza diaria se convierta en una tarea larga y pesada.
Para la limpieza diaria utilizar un paño suave húmedo, recuerda que los cepillos y paños duro pueden rayar la piel. Si tu mueble es de color claro, evita paños de color, mejor utiliza uno blanco para evitar decoloraciones.
Es importante que no utilices paños muy mojados, solamente húmedos, para evitar manchas y moho.
Si aspiras tus muebles, asegúrate de utilizar el cepillo de cerdas suaves, para no lastimar la piel.
No apliques aceites ni productos con solventes en tus muebles, porque pueden decolorar o debilitar la piel.
La piel utilizado en el interior de algunos automóviles no es tratado de la misma manera que el utilizado en muebles, por lo que los productos de limpieza no son los mismos. No los utilices indiferentemente.
Si la piel de tu mueble no tiene acabado o pigmentación, tal vez no resista sustancias para limpieza químicas. Consulta al fabricante para asegurarte de que el producto que utilizas sea el adecuado para tu mueble.
Cómo quitar manchas
Cuando un mueble se usa cotidianamente, es inevitable que tarde o temprano se manche. La piel, por sus propiedades, debe tratarse de forma cuidadosa a la hora de quitar manchas. Algunas pueden ser tratadas con productos caseros y siguiendo unos sencillos consejos, pero para limpiar machas más complicadas o en pieles tratadas de forma especial, es recomendable contactar al fabricante antes de aplicar cualquier producto.
Recuerda que todas estas recomendaciones deben llevarse a cabo mientras la mancha aún esta reciente.
Tinta. Quita el exceso de tinta con una toalla de papel -blanca, sin diseño en otros colores- pero ten cuidado en no agrandar la mancha. Con la cabeza de algodón de un hisopo aplica jabón líquido suave y agua. Si aún así no puedes remover la tinta, aplica con otro hisopo un poco de alcohol, tratando de no tocar la superficie libre de mancha. Limpia con un paño suave húmedo.
Grasa. No utilices agua para eliminar manchas de grasa en tus muebles de piel. Tan solo limpia con un paño seco antes de que se seque. Puedes aplicar talco sobre la mancha y dejarlo actuar por 5 minutos, esto absorberá el exceso de grasa. Limpia con un paño suave seco.
Goma de Mascar. Frota la goma de mascar con una bolsa de plástico con hielos para endurecerlo y remuévelo con cuidado. Para los residuos, calienta el área con un secador de pelo -en la menor potencia posible- y frota lentamente la goma de mascar con un paño suave y seco.
Manchas Obscuras. Para manchas obscuras, como podrían ser manchas de comida o sangre, utiliza un paño suave humedecido con agua y jabón líquido. Talla cuidadosamente la mancha, tratando de no esparcirla ni tocar el área limpia. Repite el procedimiento cuantas veces sea necesario, pero asegúrate de siempre utilizar un paño limpio. Deja secar en un lugar ventilado.
Vino. Las manchas de vino deben ser tratadas rápidamente para evitar la coloración de tu mueble. Elimina el exceso de vino con un paño suave seco pero no frotes. Utiliza una toalla de papel -blanca, sin diseño en otros colores- con un poco de agua oxigenada, presionando para remover el vino y evitando frotar. Trata de no tocar con el agua oxigenada las partes libres de manchas de tu mueble. Puedes aplicar un poco de bicarbonato de sodio sobre la mancha para absorber los residuos que puedan haber. Limpia con un paño suave húmedo.
Ahora que comienzan las Segundas Rebajas, elegir las sillas de comedor ideales se convierte en una gran oportunidad para renovar el espacio y cumplir ese propósito pendiente de inicio de año. Más allá del precio, es el momento perfecto para invertir en piezas que aporten estilo, confort y personalidad a la mesa donde todo sucede.
El primer criterio siempre es la mesa. La altura estándar del asiento ronda los 45 cm, una medida que asegura comodidad y proporción, independientemente del diseño. La forma también influye: mesas rectangulares admiten mayor variedad de estilos, mientras que las redondas se benefician de sillas visualmente ligeras que favorezcan la circulación y el equilibrio del conjunto.
El lenguaje estético define el carácter del comedor. Un juego de sillas iguales transmite orden y sofisticación; mezclar diseños, materiales o colores aporta dinamismo y un sello más personal. La clave está en mantener un elemento en común —la altura, el material o la paleta— para lograr una composición armónica.

Timothy Oulton
La comodidad es esencial. Respaldo, profundidad del asiento y apoyabrazos marcan la diferencia, especialmente en espacios pensados para largas sobremesas. También conviene considerar el uso diario: materiales fáciles de mantener para hogares activos o tapizados más delicados para comedores formales.
Bien elegidas, las sillas no solo acompañan a la mesa, la definen. En Casa Palacio, nuestros interioristas han preparado una selección especial de sillas de comedor para ayudarte a encontrar la opción perfecta y aprovechar al máximo esta temporada de rebajas.
Silla Limited de Fashion Interiors
Silla Morocco en aluminio de Casa Palacio
Un espacio bien diseñado no empieza con una tendencia ni con una paleta de color. Empieza con una pregunta mucho más simple, y mucho más importante: ¿cómo se vive aquí? En Casa Palacio creemos que el interiorismo cobra sentido cuando responde a la vida cotidiana, a los hábitos, a los ritmos y a las pequeñas escenas que se repiten todos los días.
Diseñar pensando en cómo vives implica observar. ¿Recibes visitas con frecuencia o prefieres reuniones íntimas? ¿Trabajas desde casa? ¿El comedor es un espacio ocasional o el corazón del hogar? A partir de esas respuestas, la selección de muebles deja de ser decorativa para volverse funcional y coherente. Un sofá profundo invita a quedarse; una mesa extensible acompaña la convivencia; un librero bien pensado ordena y, al mismo tiempo, cuenta una historia personal.
La distribución también importa. Los espacios fluidos favorecen la conversación y el movimiento, mientras que las zonas bien delimitadas aportan calma y estructura. Aquí, las piezas de diseño juegan un papel clave: muebles que resuelven necesidades reales sin renunciar a la estética, materiales que envejecen con dignidad y proporciones que dialogan con la arquitectura.
Diseñar desde la forma de habitar es, en el fondo, una forma de lujo; cuando un espacio está pensado para quien lo vive, todo fluye mejor: el descanso, el trabajo, la convivencia y el tiempo en casa.
Descubrir el mobiliario adecuado es descubrir una manera más consciente y placentera de habitar.
Enero siempre llega con una lista silenciosa de buenos propósitos. Hacer más ejercicio, comer mejor… y, casi siempre, poner orden en casa. Lejos de ser una tarea menor, reorganizar el hogar puede convertirse en uno de los rituales más satisfactorios para empezar 2026 con el pie derecho. Porque cuando los espacios se ordenan, también lo hace la rutina —y, de paso, la mente.
Todo comienza con las piezas clave. Un librero bien diseñado no solo organiza libros: estructura visualmente el espacio, define recorridos y transforma el desorden en una narrativa elegante. A partir de ahí, el orden se expande. En el comedor o la sala, los buffets y credenzas se convierten en aliados esenciales, capaces de guardar vajillas, mantelería o piezas especiales mientras aportan carácter, proporción y presencia al ambiente.
El siguiente paso está en los espacios donde la concentración importa. En estudios y home office, el mobiliario de almacenaje cumple un papel decisivo. Cajoneras, módulos y sistemas funcionales ayudan a mantener todo a la vista —o perfectamente oculto— para que el espacio fluya y trabajar en casa resulte más cómodo y eficiente.
ncluso los espacios más prácticos merecen atención. Las cajas de herramientas de diseño demuestran que el orden también puede ser estético, incluso en talleres o áreas utilitarias.

Toolbox de Vitra
Y, finalmente, están esos objetos pequeños que hacen una gran diferencia: alhajeros, cajas decorativas y organizadores que protegen lo esencial y aportan calma visual en cada rincón.
Este inicio de año es la excusa perfecta para hacer ajustes inteligentes, renovar el orden y aprovechar las rebajas, apostando por piezas que combinen funcionalidad y diseño.
Porque ordenar no es aburrido: es una forma elegante —y muy eficaz— de empezar bien el año.
En el universo del diseño, pocas piezas logran lo que Componibili de Kartell: ser prácticas, versátiles y, al mismo tiempo, profundamente icónicas. Diseñados en 1967 por la arquitecta y pionera italiana Anna Castelli Ferrieri, estos módulos de almacenamiento nacieron con una premisa clara: unir belleza, funcionalidad y modernidad en un objeto pensado para la vida contemporánea. Más de cinco décadas después, siguen siendo un referente absoluto.


Su estética retrofuturista —líneas curvas, superficies lisas, colores audaces— habla del optimismo industrial de los años sesenta y del encanto del plastic is fantastic. No es casualidad que Componibili forme parte de las colecciones permanentes del MoMA de Nueva York y del Centro Pompidou en París. Pocas piezas de mobiliario alcanzan este nivel de reconocimiento.


Hoy, Kartell produce Componibili en diferentes tamaños y en una amplia gama de colores, desde tonos vibrantes hasta acabados metálicos que aportan un brillo sofisticado. Su sistema modular permite apilarlos sin tornillos ni herramientas, convirtiéndolos en auténticos camaleones del interiorismo: funcionan en recámaras, estudios, salas de TV y baños con la misma naturalidad.


Si buscas una solución de almacenamiento que combine diseño italiano, historia y una versatilidad sorprendente, Componibili es una pieza imprescindible.
Descubre más sobre Componibili y el universo Kartell en nuestras tiendas Casa Palacio.