Hablar del arte moderno en México es evocar un periodo extraordinario de exploración formal, lenguaje plástico y pensamiento visual. A partir del siglo XX, artistas como Rufino Tamayo, Francisco Toledo, Carlos Mérida, Pedro Coronel o Manuel Felguérez transformaron el panorama artístico nacional, trazando rutas que dialogan con la abstracción, la identidad y la materia.

Cabeza en Ocre, Rufino Tamayo
Este legado vive hoy en la propuesta de Galería Lourdes Sosa, fundada en el año 2000 con una clara vocación: representar distintas generaciones de artistas desde una mirada curatorial exigente y plural. Su especialización en obra gráfica —litografía, serigrafía, aguatinta, giclée— permite acercarse a la obra de grandes maestros desde formatos que conjugan técnica, rigor y expresividad.

Guernico, Rafael Coronel
En colaboración con Casa Palacio, la galería presenta una selección que representa una parte fundamental del arte mexicano del siglo XX, a través de grandes artistas y piezas claves que nos ayudan a entender -y disfrutar- estas obras, en nuestro hogar.
Lourdes Sosa trabaja con distintas técnicas de impresión gráfica. La litografía se realiza a partir de una matriz de piedra o metal, que permite reproducir trazos con gran riqueza de detalle. La serigrafía utiliza una malla para transferir tinta sobre papel, ideal para colores planos e intensos. El aguafuerte es una técnica de grabado sobre metal que ofrece texturas y líneas profundas, mientras que el giclée emplea tecnología digital de alta resolución para lograr impresiones de gran fidelidad cromática.

Sol sobre una manta, Pedro Coronel
Esta alianza reafirma una convicción compartida: el arte no solo se contempla, también se vive. Y hacerlo con obras de esta calidad, es sin duda una declaración estética. Visítanos en Casa Palacio para conocer más de Lourdes Sosa y su gran acervo artístico.
Todo comenzó en 1966, cuando John Bowers fundó Bowers & Wilkins en Worthing, al sur de Inglaterra, convencido de que una buena bocina debía acercarnos lo más posible a la grabación original. Casi seis décadas después, aquella búsqueda ha convertido a la firma británica en uno de los grandes nombres de la alta fidelidad.
Su historia está llena de hitos. Desde principios de los años ochenta, distintas generaciones de sus bocinas han sido utilizadas como monitores de referencia en Abbey Road Studios. Y hace tres décadas apareció Nautilus, aquella extraordinaria bocina con forma de molusco que nació de una investigación acústica y terminó convertida también en un icono del diseño. Este año, Bowers & Wilkins celebra los 30 años de uno de los diseños más icónicos en la historia del audio.
Esa experiencia acumulada llega a modelos pensados para escuchar música en casa. La Serie 700 ocupa un lugar importante: bocinas de piso y repisa que incorporan soluciones desarrolladas originalmente para los sistemas más avanzados de Bowers & Wilkins, con un sonido preciso, amplio y lleno de detalle.

B&W 700 series
En otro formato está la Zeppelin Pro Edition. Su característica silueta elíptica ha acompañado a B&W durante años y esta nueva generación la actualiza con mejor sonido y conectividad inalámbrica: una solución completa para quien busca sencillez sin renunciar a una escucha de gran calidad.
También es posible construir el sistema poco a poco. Las compactas M-1 se adaptan fácilmente a diferentes espacios y configuraciones, mientras el subwoofer ASW608 se ocupa de añadir profundidad a los graves con una presencia física discreta.
La escucha más personal tiene sus propios protagonistas. Los Px8 S2 combinan sonido de alta resolución, cancelación de ruido y un diseño especialmente cuidado; los Pi8 llevan esa misma atención a unos audífonos in-ear pequeños y fáciles de llevar todos los días.
En Casa Palacio Antara y Santa Fe puedes conocer la propuesta de Bowers & Wilkins, comparar diferentes configuraciones y, sobre todo, escucharlas. Nuestros expertos en audio pueden ayudarte a elegir las bocinas, audífonos y componentes adecuados para tu espacio, tu música y tu manera de escucharla.
Todo buen día comienza, en realidad, la noche anterior. Dormir bien influye en nuestro ánimo, nuestra energía y la manera en que vivimos las horas que siguen. Por eso, al pensar una recámara, quizá ninguna elección sea tan importante como aquella que no está precisamente a la vista: el colchón.
Desde 1907, Colchones América se dedica a perfeccionar el descanso. La firma mexicana ha atravesado más de un siglo incorporando nuevos materiales, procesos y tecnologías, pero con una idea que permanece vigente: cada cuerpo descansa de manera distinta y encontrar el equilibrio adecuado entre soporte y confort es profundamente personal.
Esa búsqueda está detrás de desarrollos como su tecnología Multilayer, en la que diferentes capas trabajan juntas para conseguir distintas sensaciones y grados de firmeza. Más que una fórmula única para dormir bien, existen preferencias: algunos buscan mayor soporte; otros, una superficie más envolvente.
Modelos como Crawford, Milos, Banner,Prisma o Status, entre muchos otros, permiten explorar esas diferencias. Pero ninguna descripción sustituye la experiencia de recostarse sobre ellos y reconocer cuál se siente bien.
Para eso existe nuestro Santuario del Descanso. Te invitamos a visitarlo en Casa Palacio Antara y Santa Fe, tomarte tu tiempo, probar y comparar la gama de Colchones América con la asesoría de nuestros especialistas. Después de todo, diseñamos cada espacio de nuestra casa pensando en cómo queremos vivirlo. La recámara debería comenzar por cómo queremos descansar.