Si bien su función principal siempre es colocar libros, agregando algunos acentos, puede sumar mucho a nuestro interiorismo. Hablamos desde luego del librero, un elemento obligado en todas las casas, pero que con estos consejos que nos dieron los interioristas de Casa Palacio, se puede convertir en la pieza central que de nueva vida a tus espacios. Toma nota…
– Lo primero que tenemos que considerar es un librero de un diseño que aporte a tus espacios. Por ejemplo: la firma canadiense Sunpan nos propone dos modelos: “Savoir” y “Stamos”, ambos son buenos puntos de partida.


– Agrega un acento elegante y original. Nuestros interioristas sugieren un objeto de cristal como “Horse” de Reflections Copenhagen, que además de aportar coloridos reflejos de luz, también es un sujeta libros.

– El librero también es un buen lugar para exhibir nuestras obras de arte. Así, puedes colocar alguna escultura interesante como las de la serie “Mr. James” de Matteo Blanchi para la casa Bosa.

– Otro sujeta libros interesante es este cristal de la firma Global Views. Nos encanta: es como si una piedra preciosa viviera en nuestro librero.

– Por último lo más importante: ¡los libros! Además de tus obras favoritas, coloca algunas de los elegantes ediciones de Assouline. Procura que sus títulos, siempre estupendamente diseñados, sean bien visibles.

Hay viajes que comienan mucho antes del aeropuerto. Empiezan al descubrir un hotel improbable en medio del desierto, una ruta en tren entre paisajes remotos o la promesa de una cena frente al mar en alguna ciudad que aún no conocemos. En Casa Palacio, esa idea del viaje toma forma a través de Viajes Palacio, una sección dedicada a experiencias diseñadas con la misma sensibilidad curatorial que define a la tienda.
Los itinerarios se construyen a la medida: safaris africanos, trenes legendarios, cruceros, hoteles de lujo y recorridos que privilegian la experiencia del lugar sobre la velocidad del turismo convencional. Desde rutas por antiguas haciendas henequeneras hasta escapadas pensadas alrededor del diseño, la gastronomía o el bienestar, cada viaje propone una manera distinta de descubrir el mundo, con atención al detalle y un enfoque profundamente personalizado.

Kyoto Serenity
Pero viajar también puede comenzar desde casa. Los libros de Assouline convierten destinos en atmósferas: las calles de Londres, los cafés de París, la intensidad visual de Nápoles, el espíritu libre de Ibiza o la serenidad de Kyoto. Jaipur, Islandia o Punta del Este aparecen entre fotografías, arquitectura, paisajes y escenas capaces de despertar el deseo de partir, incluso desde una sala o una mesa de centro.
Tal vez por eso los mejores viajes no terminan al volver. Permanecen en los objetos que elegimos, en los espacios que habitamos y en la forma en que miramos el mundo después de recorrerlo.
Visita Viajes Palacio en Casa Palacio Antara y Santa Fe para descubrir experiencias curadas alrededor del mundo y explora la selección de libros de Assouline para seguir viajando, incluso desde casa.
Con la llegada de Día de Sant Jordi, la celebración del libro y la rosa se convierte en una invitación a regalar historias que inspiran y nos transportan. En este espíritu, la editorial Assouline propone una forma única de viajar: travelling without moving. Sus libros se convierten en ventanas a destinos, estilos de vida y universos estéticos cuidadosamente curados.

Gstaad Glam
Desde la sofisticación relajada de los Hamptons hasta el encanto alpino de Gstaad, pasando por la energía vibrante de Punta del Este, el glamour de St. Tropez o la belleza atemporal de la Costa Amalfitana, cada título invita a descubrir lugares icónicos a través de su arquitectura, cultura y diseño.
A esto se suma Chic Stays, una selección de alojamientos extraordinarios alrededor del mundo, así como ediciones que reúnen destinos elegidos por grandes personalidades.
Para quienes buscan una mirada más íntima al lujo, títulos como The Luxury Collection: Hotel Secrets revelan detalles, historias y consejos de algunos de los hoteles más exclusivos del planeta, convirtiéndose en guías aspiracionales para futuras escapadas.
Este 23 de abril, celebra la tradición regalando algo más que un libro: regala inspiración, diseño y sueños por descubrir. Encuentra estas y otras ediciones en nuestras bibliotecas de El Palacio de Hierro Antara y El Palacio de Hierro Santa Fe, y sorprende con un detalle que trasciende el tiempo.
Transformar un espacio no siempre implica empezar de cero. En interiorismo, uno de los recursos más efectivos y sutiles está en los acentos: pequeños gestos capaces de redefinir por completo una habitación. Elegir bien, ubicar con intención y jugar con materiales puede cambiar la narrativa del espacio y abrir nuevas formas de habitarlo. A partir de esta mirada, los interioristas de Casa Palacio reúnen una selección de piezas que acompañan cada uno de estos gestos.
Todo comienza con un punto focal. El florero Jelly de Kartell introduce ligereza y color, mientras que la lámpara Firefly, diseñada por Olga Hanono para Lladró, aporta una dimensión más escultórica y luminosa. A partir de ahí, la luz empieza a jugar un papel central en el espacio.
La luz, entonces, se convierte en uno de los grandes aliados. El candelabro Harcourt de Baccarat, elaborado en cera, suma una calidez inesperada y una presencia casi efímera. A su alrededor, superficies como la caja decorativa de Reflections Copenhagen amplifican los reflejos y añaden profundidad.
Para dar estructura, los metales y los volúmenes funcionan como anclas. Un centro de mesa en plata de Talleres de los Ballesteros o el espejo Nova de Four Hands en latón forjado a mano organizan el espacio, mientras que la escultura de piso Jayden de Arteriors introduce altura y ritmo. La caja Sorrento de Jonathan Adler aporta un acento gráfico que cierra la composición.
Más que sumar, se trata de afinar. En esos gestos precisos se revela uno de los grandes placeres del interiorismo: transformar un espacio con intención. Descubre cómo estos acentos pueden redefinir tu espacio en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.