Por Alejandro Felguérez.
La luz es un elemento básico en nuestra vida: nos permite apreciar con la vista las cosas y tiene la facultad de que veamos las mismas de una u otra forma, pero cuando hablamos de arte, la luz se vuelve un tema mucho más complejo, y es que dependiendo de la forma en que iluminemos una pieza artística –ya sea una fotografía, escultura o pintura– será la presencia que tengamos de la misma.
Existen muchas formas de iluminar el arte, pero siempre hay que partir del análisis de la naturaleza de nuestra pieza antes de decidir la fuente lumínica, pues debemos procurar su conservación y ciertos tipos de luz pueden dañar o decolorar los materiales de las que está hecha.
Otra cuestión a considerar es cómo queremos “bañar” la pieza y en este tema podemos entrar en controversias ya que depende del gusto personal. En algún momento la tendencia fue dirigir la fuente lumínica de manera directa a la pieza, después se puso de moda hacerlo de manera indirecta y más tarde utilizando reflectores de luz que encuadraban la pieza. En la actualidad –y en mi opinión– es importante dar un baño de luz al muro en general para que la pieza destaque.
Recuerda que la base de la iluminación es crear espacios de luz y espacios de sombra, para crear volúmenes, texturas y matices diferentes en nuestros espacios, resaltando así la belleza de nuestras obras de arte.
Ahora que mi consejo más importante es siempre recurrir a un profesional para que nos apoye y sugiera la mejor manera de iluminar las piezas. El arte es algo muy personal, la estética es algo subjetivo, pero iluminar de la mano de un profesional puede ayudarnos a lograr el resultado que se busca.









Septiembre pone a México en primer plano y nos invita a mirar una de sus tradiciones más fértiles: la del diseño. Una historia construida entre grandes arquitectos y diseñadores, materiales extraordinarios, talleres y oficios transmitidos durante generaciones, que continúa transformándose con nuevas ideas y maneras de producir.
En Casa Palacio, el diseño hecho en México siempre ha ocupado un lugar importante. Nos interesa su historia, pero sobre todo su capacidad para seguir evolucionando. Grandes talleres conviven con nuevas propuestas y nombres que Casa Palacio busca apoyar, todos en conversación con algunas de las mejores firmas internacionales.
Esa diversidad aparece en firmas muy distintas entre sí. Talleres de los Ballesteros lleva la tradición de la plata de Taxco a objetos para la mesa y la casa. Alfonso Marina mantiene vivo el extraordinario oficio de la ebanistería en muebles donde maderas, ensambles y acabados hablan de un conocimiento cultivado durante décadas. NAMUH explora materiales y técnicas artesanales desde una mirada muy particular, mientras Del Toro Mu representa una generación contemporánea del mobiliario mexicano, con piezas de líneas actuales trabajadas en maderas como la parota.
A ellos se suma ZASH, una de nuestras incorporaciones recientes, con vajillas, textiles y accesorios que llevan a la mesa colores intensos, motivos botánicos y un espíritu exuberante.
Y, bueno, en el mes patrio tampoco puede faltar un buen tequila. Clase Azul Reposado, con su inconfundible licorera decorada a mano, es uno de nuestros favoritos para brindar en esta temporada.
Tradición y diseño contemporáneo conviven así dentro de una misma historia que continúa escribiéndose. Este septiembre, descubre nuestra selección de diseño mexicano en Casa Palacio Antara y Santa Fe y celebra con nosotros el talento de lo hecho en México.
El regreso a clases puede ser también un buen momento para volver a mirar el cuarto de los niños. Como cualquier otro interior de la casa, su diseño comienza por una buena distribución, mobiliario adecuado, iluminación y espacios para guardar. Después viene aquello que le da carácter. Y esta temporada, en Casa Palacio, las flores ofrecen muchas posibilidades.

Abundancia Floral, una de nuestras grandes historias de otoño, encuentra aquí un espacio especialmente libre. Su vertiente más nostálgica recupera motivos que parecen venir del archivo, referencias folk y flores de distintas escalas para llevarlas a interiores actuales. La clave está precisamente en cierta libertad para mezclar: un estampado pequeño junto a otro de mayor formato, textiles sobrepuestos, patrones que conviven sin necesidad de coincidir y una paleta que permite unir el conjunto.

El mobiliario puede aportar el contrapunto. Camas, escritorios, libreros y piezas de almacenamiento de líneas más sencillas dejan que alfombras, ropa de cama, cojines, lámparas y objetos introduzcan color y dibujo. Así, las necesidades prácticas del espacio encuentran lugar dentro de un proyecto pensado con el mismo cuidado que cualquier otra habitación.

Y quizá ahí está lo más interesante de diseñar para los más jóvenes: permitirse combinaciones que en otros espacios pensaríamos dos veces. El inicio de un nuevo ciclo es una buena ocasión para probarlas.
Visítanos y descubre la selección infantil y Abundancia Floral en Casa Palacio.
Una campaña comienza mucho antes de que se tome la primera fotografía. Hay una idea, referencias, pruebas, piezas que entran y salen de escena y muchas decisiones que apenas serán visibles en la imagen final. Para Abundancia Floral, nuestra propuesta Otoño–Invierno 2026, cada imagen fue pensada como parte de una misma historia.

La campaña recorre la casa a través de dos narrativas. Nostalgia floral vuelve la mirada hacia el archivo, con estampados superpuestos, textiles de inspiración clásica y paletas suaves. En La flor, musa del diseño, las formas botánicas se convierten en acentos, estructuras y gestos inesperados dentro de interiores más contemporáneos.


Sala, comedor, recámara, cocina, biblioteca, habitación de los niños y espacios exteriores se transformaron así en escenarios para interpretar la temporada. Construirlos implicó elegir muebles, textiles, iluminación y objetos, encontrar la composición precisa y pensar hasta el último detalle. Nada está ahí por casualidad, aunque el resultado pueda parecer espontáneo.


Las fotografías que acompañan este artículo permiten asomarse a ese proceso: el montaje, las pruebas de luz, los ajustes de último momento y el trabajo detrás de cada encuadre. A veces basta mover una pieza unos centímetros; otras, comenzar de nuevo. La imagen final es apenas el último momento de una larga serie de decisiones.

Descubre Abundancia Floral y las nuevas colecciones en Casa Palacio Antara y Santa Fe. Y durante tu visita, no olvides buscar nuestro nuevo Petit Journal, donde podrás inspirarte con las ideas, piezas y tendencias de la temporada.
Volver a casa después de unos días fuera tiene un efecto curioso: la vemos de nuevo. Aquella lámpara que llevábamos meses pensando en cambiar, un sillón que pide otra compañía o un espacio que podría funcionar de otra manera se hacen de pronto evidentes. El final del verano puede ser el momento perfecto para hacer algo al respecto.
El regreso a las rutinas coincide además con una nueva temporada. No hace falta transformar una habitación por completo: una pieza bien elegida puede cambiar sus proporciones, introducir un material inesperado, sumar color o simplemente hacer que volvamos a disfrutar un espacio que creíamos conocer de memoria. Y con los descuentos de temporada, es también una excelente oportunidad para llevar a casa esa pieza que teníamos en mente.
Por eso pedimos a nuestros interioristas elegir algunas de sus piezas favoritas. La selección parte de una idea sencilla: renovar no siempre significa cambiarlo todo. Un espejo, una nueva manera de trabajar la luz o un objeto inesperado sobre la mesa pueden cambiar nuestra percepción de un espacio. O la refrescante presencia de un nuevo sofá. A veces basta una pieza capaz de organizar toda una habitación.
A veces basta una nueva lámpara, una silla inesperada o ese objeto que cambia por completo una mesa para volver a mirar un espacio de otra manera. Descubre estas y muchas otras piezas, con descuentos especiales de temporada, en Casa Palacio Antara y Santa Fe.