No es raro que aparezca en los rincones húmedos y oscuros. Ataca madera, yeso, bajo alfombras y azulejos. Hablamos del moho en casa, algo que no es solo desagradable a la vista: recuerda que se trata de un hongo, por lo que libera esporas que pueden ser peligrosas para la salud. Si ya lo tienes en algún espacio, no te preocupes, nosotros te decimos cómo deshacerte de esto:
– Para eliminar el moho de azulejos, bañeras, canceles de vidrio y superficies de cocina (es decir, materiales no porosos), lo ideal es usar lejía. Disuelve una taza de lejía en un litro de agua y aplica con una esponja o una botella con aspersor. Esta sustancia desprende gases por lo que debes asegurarte que el lugar donde la apliques esté ventilado. No es necesario eliminar después a menos que se trate de una superficie sobre la que prepares alimentos o esté en contacto con niños o mascotas.
– En el baño, si el moho apenas comienza a aparecer, puedes usar un remedio menos agresivo que la lejía: bicarbonato de sodio. Disuelve una cucharada en un litro de agua y talla las superficies con la preparación.
– Para eliminarlo de tapetes, primero despréndelo y ponlos a secar al sol. Después aspira y aplica bórax en polvo. Vuelve a aspirar. Antes de colocarlos de nuevo, trapea el piso con la mezcla de una taza de bórax por cada litro de agua. Deja secar.
– ¿Tu alfombra se llenó de moho? Lo sentimos: tienes que sustituirla. Antes de colocar la nueva aplica la solución de bórax que ya te aconsejamos.
– En el caso de muebles de madera hay que tallar las superficies afectadas y después pasar una esponja con agua jabonosa. Al terminar seca con un paño limpio.
– En el caso de las telas, puedes eliminarlo con una solución de peróxido al 3%, solo recuerda que esta sustancia es blanqueadora, por lo que sugerimos aplicarla primero en un área que no sea visible para asegurarte que no se despinte la tela.
– Una vez eliminado el moho, para prevenir que aparezca de nuevo pasa cada tanto una esponja con vinagre blanco sobre los lugares en los que suele aparecer. También puedes trapear tus pisos con una solución de una taza de vinagre por un litro de agua.




Un interior se define por la manera en que se eligen y se integran sus piezas. Más que acumular, editar un espacio supone observar la proporción, la luz y los materiales con atención, y seleccionar objetos capaces de sostener una narrativa. La casa se construye así como una composición en la que cada elemento participa de un equilibrio claro y duradero.
Las piezas con historia suelen marcar el tono. Un sillón de líneas bien resueltas puede estructurar la sala; una luminaria de presencia escultórica introduce ritmo y profundidad; una mesa auxiliar, una vasija o un textil aportan capas de textura que enriquecen la lectura del conjunto. Los libros, el arte y los objetos elegidos con el tiempo se integran con naturalidad y revelan afinidades personales, construyendo un ambiente que se percibe vivido y coherente.
El interés está en la convivencia entre diseño contemporáneo y objetos que aportan carácter. Materiales nobles como la madera, el mármol, el vidrio o el lino sostienen la base del espacio y transmiten permanencia, mientras los acentos de color o los textiles permiten renovar sin alterar la estructura general. La iluminación acompaña esta edición: define atmósferas, subraya volúmenes y aporta una sensación de continuidad a lo largo del día.
Definir una casa no implica seguir una tendencia única, sino reunir piezas que dialoguen entre sí y que, en conjunto, construyan identidad. Mesas laterales, luminarias, cerámica, textiles o un sillón icónico pueden convertirse en puntos de anclaje cuando se eligen con intención. Son estos objetos, seleccionados con criterio y sensibilidad, los que terminan por delinear un hogar con carácter propio. Nuestros interioristas han preparado una selección de piezas que estamos seguros que te van a inspirar. Visítanos en nuestras tiendas Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe para más ideas.
El 14 de febrero es la ocasión perfecta para regalar algo más que un detalle: es el momento de elegir un objeto que acompañe la vida cotidiana, que hable de afecto, de intención y de buen diseño. En Casa Palacio, creemos que los mejores regalos son aquellos que se integran al día a día y se convierten en pequeños recordatorios de quien los eligió.
Una vela aromática con notas envolventes puede transformar un espacio y crear rituales íntimos; una pieza de joyería de diseño se convierte en un gesto personal que se lleva cerca del cuerpo. Los libros —de arte, cocina o arquitectura— inspiran, acompañan y permanecen con nosotros. Las figuras decorativas y los objetos escultóricos aportan carácter y conversación, mientras que un artefacto especial de cocina puede elevar los momentos compartidos alrededor de la mesa.
Regalar diseño es regalar sensibilidad: materiales bien trabajados, formas pensadas y objetos que envejecen con gracia. También es una invitación a rodearse de piezas que hacen la vida más bella, funcional y significativa.

Alessi
Para este San Valentín, nuestros interioristas de Casa Palacio han preparado una selección curada de regalos ideales para sorprender: objetos únicos, atemporales y llenos de intención, pensados para distintos estilos, personalidades. Descubre ideas que van más allá de lo esperado y elige un regalo que se sienta hoy, mañana y todos los días.
Vela aromatica Abd El Kader de Trudon

Charm en plata Corazón mi amor de Tane
Juego de coctel y coctelera de diseño de Alessi
Ahora que comienzan las Segundas Rebajas, elegir las sillas de comedor ideales se convierte en una gran oportunidad para renovar el espacio y cumplir ese propósito pendiente de inicio de año. Más allá del precio, es el momento perfecto para invertir en piezas que aporten estilo, confort y personalidad a la mesa donde todo sucede.
El primer criterio siempre es la mesa. La altura estándar del asiento ronda los 45 cm, una medida que asegura comodidad y proporción, independientemente del diseño. La forma también influye: mesas rectangulares admiten mayor variedad de estilos, mientras que las redondas se benefician de sillas visualmente ligeras que favorezcan la circulación y el equilibrio del conjunto.
El lenguaje estético define el carácter del comedor. Un juego de sillas iguales transmite orden y sofisticación; mezclar diseños, materiales o colores aporta dinamismo y un sello más personal. La clave está en mantener un elemento en común —la altura, el material o la paleta— para lograr una composición armónica.

Timothy Oulton
La comodidad es esencial. Respaldo, profundidad del asiento y apoyabrazos marcan la diferencia, especialmente en espacios pensados para largas sobremesas. También conviene considerar el uso diario: materiales fáciles de mantener para hogares activos o tapizados más delicados para comedores formales.
Bien elegidas, las sillas no solo acompañan a la mesa, la definen. En Casa Palacio, nuestros interioristas han preparado una selección especial de sillas de comedor para ayudarte a encontrar la opción perfecta y aprovechar al máximo esta temporada de rebajas.
Silla Limited de Fashion Interiors
Silla Morocco en aluminio de Casa Palacio
Un espacio bien diseñado no empieza con una tendencia ni con una paleta de color. Empieza con una pregunta mucho más simple, y mucho más importante: ¿cómo se vive aquí? En Casa Palacio creemos que el interiorismo cobra sentido cuando responde a la vida cotidiana, a los hábitos, a los ritmos y a las pequeñas escenas que se repiten todos los días.
Diseñar pensando en cómo vives implica observar. ¿Recibes visitas con frecuencia o prefieres reuniones íntimas? ¿Trabajas desde casa? ¿El comedor es un espacio ocasional o el corazón del hogar? A partir de esas respuestas, la selección de muebles deja de ser decorativa para volverse funcional y coherente. Un sofá profundo invita a quedarse; una mesa extensible acompaña la convivencia; un librero bien pensado ordena y, al mismo tiempo, cuenta una historia personal.
La distribución también importa. Los espacios fluidos favorecen la conversación y el movimiento, mientras que las zonas bien delimitadas aportan calma y estructura. Aquí, las piezas de diseño juegan un papel clave: muebles que resuelven necesidades reales sin renunciar a la estética, materiales que envejecen con dignidad y proporciones que dialogan con la arquitectura.
Diseñar desde la forma de habitar es, en el fondo, una forma de lujo; cuando un espacio está pensado para quien lo vive, todo fluye mejor: el descanso, el trabajo, la convivencia y el tiempo en casa.
Descubrir el mobiliario adecuado es descubrir una manera más consciente y placentera de habitar.