
¿Constantemente tienes que tirar tus alimentos porque se echaron a perder?, ¡quizás no estés guardando correctamente las cosas! Aquí te decimos qué hacer.
Para conservar al máximo los productos que guardas en el refrigerador basta con seguir unas sencillas reglas y sobre todo tener un buen control de los alimentos:
Temperatura: Entre 3C y 5C es suficiente para que la verdura se conserve fresca, pero sin que se congele. Si vas a congelar entonces… ¡utiliza el congelador!
Los alimentos perecederos siempre se deben colocar en la parte inferior del refrigerador y al fondo, jamás en la puerta, ya que ésta parte sufre cambios de temperatura cada vez que la abres.
No pongas juntas verduras y frutas, pues estas últimas producen gas etileno que hace que los vegetales maduren más rápidamente. Guárdalas en cajones separados y en recipientes individuales.
No abuses de la capacidad de tu refrigerador, todo lo que no es perecedero, ¡va en la alacena!
Cada cosa en su recipiente
Frutas y verduras: se pueden guardar en bolsas transparentes, pero con perforaciones para que se ventile el contenido. Nunca uses la bolsa de las compras, estas son oscuras y propician la generación de hongos.
Carnes: guarda en recipientes herméticos.
Fiambres y embutidos: utiliza recipientes con tapa; no tienen que ser herméticos pero sí que cierren bien.
Lácteos: una vez abiertos, utiliza su propio recipiente.
Quesos: en recipientes de plástico no herméticos, para evitar que se resequen.
Productos enlatados que han sido abiertos: cambia el envase por otro que cierre herméticamente.
Dulces y mermeladas: conservar en sus empaques originales.
Frutas y verduras: en los cajones del refrigerador destinados para ello.
Un interior se define por la manera en que se eligen y se integran sus piezas. Más que acumular, editar un espacio supone observar la proporción, la luz y los materiales con atención, y seleccionar objetos capaces de sostener una narrativa. La casa se construye así como una composición en la que cada elemento participa de un equilibrio claro y duradero.
Las piezas con historia suelen marcar el tono. Un sillón de líneas bien resueltas puede estructurar la sala; una luminaria de presencia escultórica introduce ritmo y profundidad; una mesa auxiliar, una vasija o un textil aportan capas de textura que enriquecen la lectura del conjunto. Los libros, el arte y los objetos elegidos con el tiempo se integran con naturalidad y revelan afinidades personales, construyendo un ambiente que se percibe vivido y coherente.
El interés está en la convivencia entre diseño contemporáneo y objetos que aportan carácter. Materiales nobles como la madera, el mármol, el vidrio o el lino sostienen la base del espacio y transmiten permanencia, mientras los acentos de color o los textiles permiten renovar sin alterar la estructura general. La iluminación acompaña esta edición: define atmósferas, subraya volúmenes y aporta una sensación de continuidad a lo largo del día.
Definir una casa no implica seguir una tendencia única, sino reunir piezas que dialoguen entre sí y que, en conjunto, construyan identidad. Mesas laterales, luminarias, cerámica, textiles o un sillón icónico pueden convertirse en puntos de anclaje cuando se eligen con intención. Son estos objetos, seleccionados con criterio y sensibilidad, los que terminan por delinear un hogar con carácter propio. Nuestros interioristas han preparado una selección de piezas que estamos seguros que te van a inspirar. Visítanos en nuestras tiendas Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe para más ideas.
El 14 de febrero es la ocasión perfecta para regalar algo más que un detalle: es el momento de elegir un objeto que acompañe la vida cotidiana, que hable de afecto, de intención y de buen diseño. En Casa Palacio, creemos que los mejores regalos son aquellos que se integran al día a día y se convierten en pequeños recordatorios de quien los eligió.
Una vela aromática con notas envolventes puede transformar un espacio y crear rituales íntimos; una pieza de joyería de diseño se convierte en un gesto personal que se lleva cerca del cuerpo. Los libros —de arte, cocina o arquitectura— inspiran, acompañan y permanecen con nosotros. Las figuras decorativas y los objetos escultóricos aportan carácter y conversación, mientras que un artefacto especial de cocina puede elevar los momentos compartidos alrededor de la mesa.
Regalar diseño es regalar sensibilidad: materiales bien trabajados, formas pensadas y objetos que envejecen con gracia. También es una invitación a rodearse de piezas que hacen la vida más bella, funcional y significativa.

Alessi
Para este San Valentín, nuestros interioristas de Casa Palacio han preparado una selección curada de regalos ideales para sorprender: objetos únicos, atemporales y llenos de intención, pensados para distintos estilos, personalidades. Descubre ideas que van más allá de lo esperado y elige un regalo que se sienta hoy, mañana y todos los días.
Vela aromatica Abd El Kader de Trudon

Charm en plata Corazón mi amor de Tane
Juego de coctel y coctelera de diseño de Alessi
Ahora que comienzan las Segundas Rebajas, elegir las sillas de comedor ideales se convierte en una gran oportunidad para renovar el espacio y cumplir ese propósito pendiente de inicio de año. Más allá del precio, es el momento perfecto para invertir en piezas que aporten estilo, confort y personalidad a la mesa donde todo sucede.
El primer criterio siempre es la mesa. La altura estándar del asiento ronda los 45 cm, una medida que asegura comodidad y proporción, independientemente del diseño. La forma también influye: mesas rectangulares admiten mayor variedad de estilos, mientras que las redondas se benefician de sillas visualmente ligeras que favorezcan la circulación y el equilibrio del conjunto.
El lenguaje estético define el carácter del comedor. Un juego de sillas iguales transmite orden y sofisticación; mezclar diseños, materiales o colores aporta dinamismo y un sello más personal. La clave está en mantener un elemento en común —la altura, el material o la paleta— para lograr una composición armónica.

Timothy Oulton
La comodidad es esencial. Respaldo, profundidad del asiento y apoyabrazos marcan la diferencia, especialmente en espacios pensados para largas sobremesas. También conviene considerar el uso diario: materiales fáciles de mantener para hogares activos o tapizados más delicados para comedores formales.
Bien elegidas, las sillas no solo acompañan a la mesa, la definen. En Casa Palacio, nuestros interioristas han preparado una selección especial de sillas de comedor para ayudarte a encontrar la opción perfecta y aprovechar al máximo esta temporada de rebajas.
Silla Limited de Fashion Interiors
Silla Morocco en aluminio de Casa Palacio
Un espacio bien diseñado no empieza con una tendencia ni con una paleta de color. Empieza con una pregunta mucho más simple, y mucho más importante: ¿cómo se vive aquí? En Casa Palacio creemos que el interiorismo cobra sentido cuando responde a la vida cotidiana, a los hábitos, a los ritmos y a las pequeñas escenas que se repiten todos los días.
Diseñar pensando en cómo vives implica observar. ¿Recibes visitas con frecuencia o prefieres reuniones íntimas? ¿Trabajas desde casa? ¿El comedor es un espacio ocasional o el corazón del hogar? A partir de esas respuestas, la selección de muebles deja de ser decorativa para volverse funcional y coherente. Un sofá profundo invita a quedarse; una mesa extensible acompaña la convivencia; un librero bien pensado ordena y, al mismo tiempo, cuenta una historia personal.
La distribución también importa. Los espacios fluidos favorecen la conversación y el movimiento, mientras que las zonas bien delimitadas aportan calma y estructura. Aquí, las piezas de diseño juegan un papel clave: muebles que resuelven necesidades reales sin renunciar a la estética, materiales que envejecen con dignidad y proporciones que dialogan con la arquitectura.
Diseñar desde la forma de habitar es, en el fondo, una forma de lujo; cuando un espacio está pensado para quien lo vive, todo fluye mejor: el descanso, el trabajo, la convivencia y el tiempo en casa.
Descubrir el mobiliario adecuado es descubrir una manera más consciente y placentera de habitar.