Ciudad de México reafirmó en 2025 su lugar como una de las capitales culturales más vibrantes del mundo. A lo largo del año, museos y galerías ofrecieron una agenda excepcional que confirmó el poder del arte para cuestionar, conmover e inspirar. Para Casa Palacio, el arte es una extensión natural del diseño y la arquitectura: una fuente constante de ideas, sensibilidad y diálogo creativo.
Uno de los momentos más significativos fue Politécnico Nacional, la gran retrospectiva de Gabriel Orozco en el Museo Jumex, una revisión profunda de su pensamiento artístico, donde lo cotidiano, lo conceptual y lo poético se entrelazaron con maestría. En el mismo recinto, Gabriel de la Mora presentó La Petite Mort, una exposición intensa y material, donde el proceso, el desgaste y la memoria se convirtieron en lenguaje visual.
El circuito de galerías también brilló con propuestas contundentes. Bleeding Boundaries de José Eduardo Barajas en Galerie Nordenhake exploró los límites entre cuerpo, territorio y política a través de una obra cargada de tensión y reflexión. Por su parte, Carlos H. Matos en Galería Peana ofreció una muestra de gran fuerza formal, donde la abstracción y la materialidad dialogaron con el espacio de manera precisa.
El año cerró con una mirada distinta pero igualmente poderosa: Japón: del mito al manga en el Museo Franz Mayer, una exposición que conectó tradición y cultura pop, revelando la profunda influencia estética japonesa a lo largo del tiempo.
Mirando hacia 2026, el panorama cultural de la ciudad se perfila igual de estimulante. Nuestra recomendación: seguir recorriendo museos, galerías y ferias, permitir que el arte nutra nuestra forma de habitar y continuar integrándolo como parte esencial de la vida cotidiana. Vivir rodeados de arte es, también, una forma de buen vivir.
Con motivo de la presentación de las obras de arte Chicomecóatl y El Sacerdote en Casa Palacio Antara, conversamos con la artista mexicana Eva Vale acerca de Sobre caminar la memoria, una serie de intervenciones que actualmente también puede encontrarse en el Palacio Postal y sobre Paseo de la Reforma, frente a la Diana Cazadora. A través de pintura, escritura, símbolos y gestos expresivos, la artista construye un universo visual donde la identidad mexicana, la memoria colectiva y las emociones contemporáneas conviven constantemente.

“Formas parte de lo que le platico a las estrellas”. “No voy a pedir permiso, las alas son mías y el cielo no es de nadie”. “Cuida a quien amas”. Las frases aparecen dispersas entre trazos, campos de color amarillo sobre espejo y referencias prehispánicas que funcionan como pequeños detonadores emocionales. En la obra de Eva Vale, texto e imagen no ilustran ideas: las activan.

Egresada de La Esmeralda —escuela vinculada históricamente a figuras como Diego Rivera y Frida Kahlo— Eva Vale entiende su trabajo como un collage de símbolos, lecturas, recuerdos y emociones compartidas. En él conviven el Tarot, los arquetipos universales y la cosmovisión mesoamericana. Chicomecóatl, diosa del maíz; los Guerreros Águila; Quetzalcóatl o el fuego del Cerro de la Estrella aparecen reinterpretados desde un lenguaje profundamente contemporáneo.

“La gente necesita sentirse conectada. El arte puede ser un vehículo para eso”, explica.

La serie Sobre caminar la memoria propone insertar arte en espacios cotidianos y recorridos urbanos, alejándose de la solemnidad tradicional de museos y galerías. En Casa Palacio Antara, las piezas dialogan con el diseño, la arquitectura y los objetos que habitamos diariamente, generando nuevas formas de observar el espacio.

Para Eva Vale, ahí reside una de las funciones más poderosas del arte contemporáneo: aparecer inesperadamente y transformar, aunque sea por un instante, la manera en que entendemos el mundo que nos rodea. Visita Casa Palacio Antara y descubre la fuerza plástica de Chicomecóatl y El Sacerdote.
Polanco es uno de esos barrios que resumen el espíritu contemporáneo de la Ciudad de México. Cosmopolita, sofisticado y siempre en movimiento, concentra algunas de las mejores propuestas de diseño, gastronomía, cultura y estilo de vida de la ciudad. Inspirados por La Guía Amarilla de El Palacio de Hierro, iniciamos una serie dedicada a recorrer sus recomendaciones esenciales, comenzando por esta colonia donde también se encuentra Casa Palacio Antara, un destino imprescindible para quienes buscan lo mejor del diseño para el hogar.

Polanquito

Parque Lincoln
La mejor manera de descubrir Polanco es caminando. Sus calles arboladas conectan espacios públicos, museos, restaurantes y boutiques internacionales que conviven con una de las zonas residenciales más atractivas de la ciudad. El recorrido puede comenzar en el Parque Lincoln y continuar hacia algunos de los recintos culturales más importantes del país. El Museo Jumex y el Museo Tamayo son referentes del arte contemporáneo internacional, mientras que el Museo de Arte Moderno resguarda una de las colecciones más importantes del arte mexicano del siglo XX. A pocos minutos, el Bosque de Chapultepec y el Museo Nacional de Antropología completan una experiencia cultural difícil de igualar.

Museo Jumex
La gastronomía es otro de los grandes atractivos de la zona. Entre las recomendaciones destacan Pujol, Quintonil, Entremar y Ticuchi, restaurantes que han contribuido a consolidar la reputación internacional de la escena culinaria de la Ciudad de México. A ellos se suman propuestas dentro de El Palacio de Hierro, como Le Bistro Palacio, Champagne Bar Moët y Ryokō, ideales para una pausa durante el recorrido.

Restaurante Quintonil

Restaurante Entremar
El shopping también forma parte esencial de la experiencia. Sobre Presidente Masaryk y sus alrededores se concentran algunas de las boutiques más exclusivas de la ciudad, mientras que El Palacio de Hierro Polanco, conocido como El Palacio de los Palacios, reúne una cuidada selección de firmas internacionales de moda, belleza, relojería y estilo de vida bajo un mismo techo.

El Palacio de Hierro Polanco. FOTO: PABLO MORALES

El Palacio de Hierro Polanco. TERAN TBWA\ FOTO: JAIME NAVARRO
Muy cerca, Antara ofrece una visión contemporánea del lujo urbano. Entre arquitectura, gastronomía y diseño se encuentra Casa Palacio Antara, cuya selección de mobiliario, iluminación, tecnología, cocina gourmet y objetos decorativos reúne algunas de las firmas más reconocidas del mundo. Recorrer sus espacios es descubrir propuestas que transforman la vida cotidiana y confirman que el diseño es una de las formas más placenteras de habitar una ciudad.

Casa Palacio en Antara. FOTO: © SORDO MADALENO

En Polanco, cultura, gastronomía, diseño y compras conviven de manera natural. Es un barrio que invita a descubrir la Ciudad de México sin prisa, siguiendo un recorrido donde siempre hay algo nuevo por encontrar. Este verano, descubre sus secretos mejor guardados con La Guía Amarilla.
Un coro de cantos de estadio recibe al visitante desde un túnel que remite a la entrada a la cancha. Es la pieza de Paul Pfeiffer la que marca el tono desde el inicio en Fútbol y Arte: Esa misma emoción, la exposición del Museo Jumex que se suma a los primeros gestos culturales que acompañan este verano de futbol en Ciudad de México.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.
La muestra reúne fotografía, pintura e instalación con artistas como Francis Alÿs, Wim Delvoye y Pedro Friedeberg, junto a figuras clave como Graciela Iturbide y Francisco Toledo. En la planta superior, el arquitecto Mauricio Rocha transforma el espacio en una cancha de futbol llanero de tierra compactada, desplazando la experiencia del juego al terreno expositivo.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.
Entre las piezas más comentadas está el futbolito monumental de Maurizio Cattelan —el mismo del plátano fijado con cinta plateada— diseñado para que dos equipos de once jugadores se enfrenten simultáneamente. En la explanada, el colectivo Tercerunquinto instala una serie de gradas que recuperan la dimensión colectiva del estadio. Una portería de vitral y distintas obras comisionadas completan este recorrido que explora los códigos, gestos y símbolos del futbol desde el arte.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.
A unos pasos de Casa Palacio Antara, la exposición se convierte en una escala natural. Un plan que se arma solo.
En el Museo de Arte Moderno, Relatos Modernos presenta la Colección Gelman Santander, una de las más relevantes del siglo XX. Formada por Natasha Zahalka y Jacques Gelman, la colección surge en México a partir de la década de 1940. Él, productor de cine vinculado a la época de oro, y ella, con una sensibilidad cercana al arte, construyeron un acervo excepcional, reconocido por la calidad de sus obras y por reunir piezas clave del arte moderno en México.

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander
La exposición reúne obras de Frida Kahlo y Diego Rivera en un conjunto poco habitual, que permite ver distintas etapas de ambos artistas. A esto se suman vínculos con el cine mexicano, donde figuras como Cantinflas forman parte del contexto en el que se gestó la colección.

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander
También destaca la mirada de Gabriel Figueroa, con imágenes como la de La Perla, que muestran la relación entre la estética cinematográfica y las artes plásticas en ese periodo.
Después de presentarse en distintos museos internacionales, la colección vuelve a exhibirse en la Ciudad de México por tiempo limitado. Antes de salir nuevamente del país, esta muestra ofrece una oportunidad poco frecuente para verla reunida.

Cortesía: Colección Gelman Santander
La visita se extiende más allá de la exposición. Recorrer las salas del museo permite descubrir otras piezas clave del arte moderno en México, mientras que el jardín de esculturas ofrece una pausa entre formas, luz y vegetación en pleno Bosque de Chapultepec.
Relatos Modernos puede visitarse hasta el 19 de julio de 2026.