Hablar del arte moderno en México es evocar un periodo extraordinario de exploración formal, lenguaje plástico y pensamiento visual. A partir del siglo XX, artistas como Rufino Tamayo, Francisco Toledo, Carlos Mérida, Pedro Coronel o Manuel Felguérez transformaron el panorama artístico nacional, trazando rutas que dialogan con la abstracción, la identidad y la materia.

Cabeza en Ocre, Rufino Tamayo
Este legado vive hoy en la propuesta de Galería Lourdes Sosa, fundada en el año 2000 con una clara vocación: representar distintas generaciones de artistas desde una mirada curatorial exigente y plural. Su especialización en obra gráfica —litografía, serigrafía, aguatinta, giclée— permite acercarse a la obra de grandes maestros desde formatos que conjugan técnica, rigor y expresividad.

Guernico, Rafael Coronel
En colaboración con Casa Palacio, la galería presenta una selección que representa una parte fundamental del arte mexicano del siglo XX, a través de grandes artistas y piezas claves que nos ayudan a entender -y disfrutar- estas obras, en nuestro hogar.
Lourdes Sosa trabaja con distintas técnicas de impresión gráfica. La litografía se realiza a partir de una matriz de piedra o metal, que permite reproducir trazos con gran riqueza de detalle. La serigrafía utiliza una malla para transferir tinta sobre papel, ideal para colores planos e intensos. El aguafuerte es una técnica de grabado sobre metal que ofrece texturas y líneas profundas, mientras que el giclée emplea tecnología digital de alta resolución para lograr impresiones de gran fidelidad cromática.

Sol sobre una manta, Pedro Coronel
Esta alianza reafirma una convicción compartida: el arte no solo se contempla, también se vive. Y hacerlo con obras de esta calidad, es sin duda una declaración estética. Visítanos en Casa Palacio para conocer más de Lourdes Sosa y su gran acervo artístico.
El diseño de un espacio no termina en lo que vemos. También vive en aquello que respiramos. Un aroma puede acompañar la arquitectura, dialogar con los materiales y convertirse en una presencia discreta que transforma una casa en un lugar profundamente personal.
En diseño solemos hablar de editar una colección de piezas: elegir un mueble, una lámpara o un objeto porque aporta equilibrio al conjunto. Lo mismo ocurre con los aromas. Elegir un perfume para el hogar es también una forma de editar la atmósfera de un espacio, de darle identidad y construir recuerdos que permanecerán mucho después de que la puerta se cierre.

Aromatizantes en spray de Culti
Pocas marcas han entendido esta idea con tanta sensibilidad como CULTI MILANO. Fundada en 1988 por Alessandro Agrati, la firma italiana fue pionera al desarrollar el concepto de Culture of Ambience: la convicción de que cada espacio posee una identidad olfativa propia y que el aroma es capaz de narrar una historia tan poderosa como los materiales, la luz o el mobiliario.
Desde entonces, CULTI ha convertido sus fragancias en un lenguaje silencioso que acompaña la vida cotidiana. Su colección incluye aromatizantes para habitación, bolsitas aromáticas, difusores Stile, velas y prácticos refills, una alternativa que permite prolongar la vida de sus icónicos envases y fomentar un consumo más consciente.
Cada creación de CULTI evoca un paisaje, un recuerdo o una forma de habitar. Aramara reúne naranja amarga, bergamota y sándalo en una fragancia cálida y luminosa; Tessuto envuelve los espacios con la frescura del lino y la delicadeza del jazmín; mientras Mareminerale captura la energía mineral y la brisa del Mediterráneo.
Para quienes buscan aromas más envolventes, Supreme Amber combina vainilla negra, incienso y pachulí con una elegancia atemporal, mientras Damasque revela un carácter especiado y sofisticado. Mediterranea y Fiqum, por su parte, evocan la ligereza de los cítricos, la higuera y los paisajes italianos bañados por el sol.
Porque, al final, una casa también se recuerda por su aroma. Descubre la colección de CULTI en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, y encuentra la fragancia que mejor exprese la personalidad de tu hogar.
¿Qué buscamos cuando acudimos a un oráculo? Tal vez no respuestas definitivas, sino nuevas formas de interpretar el mundo. Esa pregunta da origen a Oráculos telúrico-sintéticos, la exposición de Julio Sahagún Sánchez que llega a Casa Palacio Santa Fe: un universo donde la escultura, la inteligencia artificial y la imaginación se encuentran para dar vida a personajes con quienes es posible conversar.

La muestra, desarrollada en colaboración con Tessa Fansa Vega, refleja una convicción constante en la práctica de Sahagún: crear es un proceso compartido. Los personajes nacen del intercambio de ideas, de la escritura, de la experimentación con inteligencia artificial y del trabajo escultórico, reuniendo distintas voces en una misma obra.
Todo comienza con el barro. Modeladas en cerámica de alta temperatura, las esculturas conservan la huella de las manos, mientras la inteligencia artificial amplía las posibilidades narrativas de cada personaje. La exposición habita ese territorio que tanto interesa al artista: el lugar donde la materia, la tecnología y la imaginación dejan de existir por separado para construir una misma experiencia.

Brangulio observa el universo a través de los símbolos; Cosmógenes piensa en los ciclos del tiempo; Eme y Uru encuentran sentido en la dualidad; Nin resguarda historias; Espinosito celebra la sabiduría de lo cotidiano y Paqo recorre los puentes entre lo físico y lo digital. Cada uno interpreta el mundo desde una sensibilidad distinta y propone una conversación diferente.


La experiencia continúa más allá de la contemplación. A través de un chat interactivo, los visitantes pueden dialogar con cada uno de estos oráculos y descubrir respuestas que cambian con cada encuentro. La obra deja entonces de ser únicamente una escultura para convertirse en un espacio de intercambio, curiosidad e imaginación compartida.

Julio Sahagún Sánchez y Tessa Fansa Vega
Integrada al recorrido de Casa Palacio Santa Fe, la exposición aparece como un descubrimiento inesperado entre las distintas áreas de la tienda. Después de recorrerla, quizá la pregunta ya no sea qué representan estos personajes, sino qué tienen para decirnos.
Visita Oráculos telúrico-sintéticos en Casa Palacio Santa Fe e inicia una conversación con sus habitantes.