Junto con el pavo, el bacalao y los romeritos, la pierna de cerdo es uno de los platos obligados de esta época. La tradición es prepararla con ciruela, pero, ¿y si este año le damos la vuelta a la típica receta? El concepto es el mismo: el encuentro armónico entre lo salado y lo dulce, solo que en este caso, en lugar de ciruelas usaremos higos, además de que al incorporar pistaches agregamos otro sabor y le damos un toque crocante. ¡Y lo mejor es que es muy sencilla de preparar!
INGREDIENTES
200 ml de consomé de res
PREPARACIÓN
– Antes que nada precalienta el horno a una temperatura de 180ºC.
– Después hay que hacer el almíbar: pon a fuego medio una cacerola con el azúcar morena, la salsa de soya y el agua. Espera a que el azúcar se disuelva. Reserva.
– Para la salsa hay que poner a cocer los higos con el azúcar, el vino y el consomé. Reduce hasta obtener una salsa caramelizada.
– Ahora pica la cebolla y el puerro. Saltéalas en una sartén con aceite de oliva y una pizca de sal.
– Agrega a la sartén los pistaches, la ralladura de naranja y la miel. Salpimenta. Deja enfriar en un recipiente y reserva.
– Cuando enfríe agrega un huevo y mezcla.
– Abre la pierna de cerdo de tal manera que puedas extenderla. Estírala y rellena con las verduras y con los pistaches. Enróllala y átala muy bien. Colócala en una bandeja de horno y báñala con parte del almíbar de azúcar y salsa de soya.
– Hornea durante a 180ºC y baña con el almíbar cada 10 minutos. Para una pierna de unos 4 kg el tiempo de cocción será de 3 horas aproximadamente. Una vez pasado este tiempo, retira del horno y tapa la bandeja con papel de aluminio. Deja reposar al menos 20 minutos antes de servir.
– Para emplatar, filetea la pierna, en los platos coloca un espejo de salsa de higos y encima pon los trozos de carne, listo.

Antes de que llegue febrero y con él la intensidad de Art Week y sus magníficas propuestas, enero nos regala una oportunidad única: volver la mirada a algunas de las exposiciones más memorables de 2025 que aún pueden visitarse… pero no por mucho tiempo. Es el momento ideal para hacer una pausa, recorrer museos y galerías, y despedir el año artístico con visitas que valen cada minuto.
Una de ellas es Vasos comunicantes, una exposición que celebra los 90 años de historia de la Galería de Arte Mexicano, la galería más antigua de América Latina a través de un diálogoentre pasado y presente. A partir de un grabado magistral de Diego Rivera, la muestra conecta a maestros como Tamayo y Orozco con voces contemporáneas como Pedro Reyes, Dexter Dalwood o Tania Pérez Cordova, tejiendo una narrativa fluida sobre arte, política e imaginación. Hasta el 17 de enero de 2026.


GAM
En el circuito contemporáneo, Peter Fischli: Adición, sustracción, multiplicación, en Gaga, propone un recorrido lúcido y poético sobre el movimiento, la nostalgia y la ciudad global. Trenes sin rieles, video, sonido e instalación cuestionan qué queda cuando la forma se separa de su función. Hasta el 17 de enero.

GAGA
El Museo Franz Mayer presenta Pierre et Gilles. La construcción del símbolo, la primera gran muestra en México del dúo francés que fusiona fotografía y pintura en retratos cargados de mito, color y teatralidad. Una experiencia visual tan seductora como reflexiva. Hasta el 22 de febrero de 2026.


Museo Franz Mayer
Finalmente, el MUNAL sorprende con Bajo el signo de Saturno. Adivinación en el arte, una ambiciosa exposición que explora astrología, espiritismo y simbolismo esotérico a través de más de 200 obras.

MUNAL
Aprovecha estas semanas: el año apenas comienza, pero algunas de sus mejores exposiciones ya se despiden.
Ciudad de México reafirmó en 2025 su lugar como una de las capitales culturales más vibrantes del mundo. A lo largo del año, museos y galerías ofrecieron una agenda excepcional que confirmó el poder del arte para cuestionar, conmover e inspirar. Para Casa Palacio, el arte es una extensión natural del diseño y la arquitectura: una fuente constante de ideas, sensibilidad y diálogo creativo.
Uno de los momentos más significativos fue Politécnico Nacional, la gran retrospectiva de Gabriel Orozco en el Museo Jumex, una revisión profunda de su pensamiento artístico, donde lo cotidiano, lo conceptual y lo poético se entrelazaron con maestría. En el mismo recinto, Gabriel de la Mora presentó La Petite Mort, una exposición intensa y material, donde el proceso, el desgaste y la memoria se convirtieron en lenguaje visual.
El circuito de galerías también brilló con propuestas contundentes. Bleeding Boundaries de José Eduardo Barajas en Galerie Nordenhake exploró los límites entre cuerpo, territorio y política a través de una obra cargada de tensión y reflexión. Por su parte, Carlos H. Matos en Galería Peana ofreció una muestra de gran fuerza formal, donde la abstracción y la materialidad dialogaron con el espacio de manera precisa.
El año cerró con una mirada distinta pero igualmente poderosa: Japón: del mito al manga en el Museo Franz Mayer, una exposición que conectó tradición y cultura pop, revelando la profunda influencia estética japonesa a lo largo del tiempo.
Mirando hacia 2026, el panorama cultural de la ciudad se perfila igual de estimulante. Nuestra recomendación: seguir recorriendo museos, galerías y ferias, permitir que el arte nutra nuestra forma de habitar y continuar integrándolo como parte esencial de la vida cotidiana. Vivir rodeados de arte es, también, una forma de buen vivir.
En Casa Palacio creemos que la cocina es mucho más que un espacio funcional: es un territorio creativo donde el diseño, la técnica y el buen gusto se encuentran. A lo largo de 2025, nuestra sección Mesa y Cocina fue escenario de recetas memorables, ademas de celebrar el placer de cocinar, revelan todo el potencial de los utensilios y electrodomésticos más sofisticados del mundo.
Estas recetas —pensadas para conservar, revisitar y perfeccionar con los años— forman parte de un recetario ideal que crece de la mano de las mejores marcas de cocina, aquellas que entienden que un gran platillo comienza con las herramientas adecuadas. Desde sartenes de alto desempeño y cuchillos de precisión, hasta hornos, refrigeradores y cocottes icónicas, cada propuesta fue creada para sacarles el máximo provecho.
Hoy reunimos algunos de los platos más memorables de 2025, verdaderas delicias que invitan a volver a la cocina con inspiración renovada. Todas las recetas están disponibles para consultarse y guardarse —listas para convertirse en clásicos personales.
Salmón al vacío con limón y estragón, una receta delicada y precisa que SKS trajo para nosotros, ideal para explorar técnicas de cocción controlada y sabores limpios.
Rack de cordero con salsa de maple y cilantro, propuesto por Miele, una preparación que demuestra cómo la tecnología de cocción puede elevar los contrastes entre lo dulce y lo herbal.
Rouladen con puré de papa y gravy, un clásico alemán, presentado por Zwilling, donde la tradición se apoya en la precisión de cuchillos y utensilios diseñados para durar toda la vida.
Pasta con camarones al perejil, también por Miele, una receta que celebra la frescura de los ingredientes y la importancia del control exacto del calor.
Pan hecho en casa con la cocotte, una propuesta reconfortante de Le Creuset, perfecta para descubrir por qué este utensilio se ha convertido en un imprescindible de la cocina contemporánea.
Cada una de estas recetas refleja la filosofía de Casa Palacio: cocinar mejor, vivir mejor. Son invitaciones a experimentar, a aprender nuevas técnicas y a disfrutar del proceso tanto como del resultado. Revisarlas, guardarlas y volver a ellas con el paso del tiempo es construir un recetario personal, pensado para acompañar distintas etapas de la vida.
Te invitamos a descubrir cada receta a detalle y dejarte inspirar por un año lleno de sabor, diseño y excelencia culinaria.
La Navidad es el momento ideal para reunirnos alrededor de la mesa y crear recuerdos que perduran. Más allá del menú, una gran mesa navideña habla de cuidado, de detalle y de la alegría de recibir a quienes más queremos.
Para comenzar, define una paleta de colores que unifique todo. Los tonos clásicos —rojo, verde, dorado o blanco— nunca fallan, pero también puedes optar por una mesa más contemporánea en beige, champagne o verdes profundos. El mantel es la base: uno de lino o algodón aporta calidez, mientras que los caminos de mesa ayudan a dar estructura sin recargar.
La vajilla debe ser protagonista, pero no necesariamente recargada. Platos blancos o con detalles sutiles permiten que la comida destaque. Combínalos con copas de cristal y cubiertos bien alineados; estos pequeños gestos transmiten armonía y cuidado. Un tip práctico: coloca el menú pensado con antelación para evitar prisas de último momento y disfrutar más del encuentro.
Los centros de mesa merecen una mención especial. Arreglos bajos con ramas naturales, velas o flores de temporada crean un ambiente íntimo sin obstaculizar la conversación. La iluminación suave, preferentemente con velas o luces cálidas, transforma la mesa en un espacio acogedor.
Finalmente, añade un toque emotivo: una tarjeta con el nombre de cada invitado, un pequeño detalle para llevar a casa o una tradición familiar que se repita cada año. Porque una mesa bien puesta no solo se ve bien, también se siente. Y en Navidad, eso lo es todo. En Casa Palacio te deseamos una muy feliz navidad.