Junto con el pavo, el bacalao y los romeritos, la pierna de cerdo es uno de los platos obligados de esta época. La tradición es prepararla con ciruela, pero, ¿y si este año le damos la vuelta a la típica receta? El concepto es el mismo: el encuentro armónico entre lo salado y lo dulce, solo que en este caso, en lugar de ciruelas usaremos higos, además de que al incorporar pistaches agregamos otro sabor y le damos un toque crocante. ¡Y lo mejor es que es muy sencilla de preparar!
INGREDIENTES
200 ml de consomé de res
PREPARACIÓN
– Antes que nada precalienta el horno a una temperatura de 180ºC.
– Después hay que hacer el almíbar: pon a fuego medio una cacerola con el azúcar morena, la salsa de soya y el agua. Espera a que el azúcar se disuelva. Reserva.
– Para la salsa hay que poner a cocer los higos con el azúcar, el vino y el consomé. Reduce hasta obtener una salsa caramelizada.
– Ahora pica la cebolla y el puerro. Saltéalas en una sartén con aceite de oliva y una pizca de sal.
– Agrega a la sartén los pistaches, la ralladura de naranja y la miel. Salpimenta. Deja enfriar en un recipiente y reserva.
– Cuando enfríe agrega un huevo y mezcla.
– Abre la pierna de cerdo de tal manera que puedas extenderla. Estírala y rellena con las verduras y con los pistaches. Enróllala y átala muy bien. Colócala en una bandeja de horno y báñala con parte del almíbar de azúcar y salsa de soya.
– Hornea durante a 180ºC y baña con el almíbar cada 10 minutos. Para una pierna de unos 4 kg el tiempo de cocción será de 3 horas aproximadamente. Una vez pasado este tiempo, retira del horno y tapa la bandeja con papel de aluminio. Deja reposar al menos 20 minutos antes de servir.
– Para emplatar, filetea la pierna, en los platos coloca un espejo de salsa de higos y encima pon los trozos de carne, listo.

Pocas piezas han ocupado tanto a arquitectos y diseñadores como la silla. Resolver su diseño significa pensar simultáneamente en el cuerpo, los materiales, la estructura y la manera en que habitamos un espacio. Pero también en algo menos evidente: cada época y cada cultura se han sentado de manera distinta.
Esa es la fascinante premisa de La historia de cómo sentarse. Variaciones del asiento en México, exposición que presenta el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) hasta el 11 de octubre. Con curaduría de Ana Elena Mallet y a partir de piezas de la colección de diseño del museo, la muestra recorre los siglos XX y XXI para construir una particular genealogía del asiento en nuestro país.

Aquí aparecen el butaque, el equipal, la silla de palo y las herencias de la hamaca como parte de una conversación que atraviesa la modernidad mexicana. Clara Porset, figura esencial del diseño moderno en México, encontró precisamente en el butaque una tipología que estudió y reinterpretó desde una mirada contemporánea. Como ella, distintos diseñadores, arquitectos y artesanos han observado estas formas, sus materiales y su relación con el cuerpo para apropiarlas, traducirlas y reinventarlas.

El recorrido muestra la silla como una expresión de la cultura material: en ella se cruzan costumbres, aspiraciones, procesos industriales, tradiciones artesanales y distintas maneras de relacionarnos con los demás.
En Casa Palacio sentimos una especial debilidad por las sillas. Las hemos visto convertirse en manifiestos de diseño, ejercicios de ingeniería, experimentos materiales y, algunas veces, en auténticos iconos. Por eso nos entusiasma una exposición que propone detenernos frente a un objeto tan familiar y volver a mirarlo.

Nuestra recomendación: visita el MUAC, recorre la muestra y observa con atención. Probablemente, después de hacerlo, nunca vuelvas a sentarte de la misma manera.
La relación entre México y Francia puede leerse a través de la arquitectura, el arte, la literatura, la moda, la gastronomía y el diseño. En 2026, los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países son el punto de partida para celebrar una historia mucho más amplia.
Este otoño, La Gran Fiesta Franco-Mexicana extenderá los festejos por 21 ciudades del país, mientras Francia será invitado de honor del Festival Internacional Cervantino. También habrá intercambios excepcionales: el Códice Azcatitlan, conservado en París, regresará temporalmente a México para exhibirse en el Museo Nacional de Antropología, mientras el Códice Boturini viajará a la Biblioteca Nacional de Francia.
Esta fecha tiene una resonancia especial para El Palacio de Hierro y Casa Palacio. Los orígenes de El Palacio están ligados a las familias francesas Tron y Léautaud, quienes a finales del siglo XIX imaginaron en México una tienda inspirada en los grandes almacenes de la época. Esa historia hace que este aniversario tenga para nosotros un significado muy particular.
Por ello, preparamos un amplio programa de actividades, encuentros y colaboraciones que iremos dando a conocer durante los próximos meses. Francia está presente también en aquello que mejor conocemos: el diseño.
El diseño francés ocupa un lugar muy especial en nuestra selección. Baccarat, Lalique, Christofle, Gien, Bernardaud, Assouline o Trudon representan distintas expresiones de un savoir-faire que continúa evolucionando. Del cristal y la porcelana a los aromas, los objetos para la mesa, el mobiliario, la iluminación o los libros que transforman un interior, cada una cuenta una historia distinta y, a su manera, habla de materiales, oficios y una cierta idea francesa del diseño.
La celebración apenas comienza. Te invitamos festejar con nosotros y a descubrir nuestra selección francesa en Casa Palacio Antara y Santa Fe. Y no te pierdas ninguno de nuestros eventos.
La cocina ocupa un lugar distinto en el hogar. Pasamos más tiempo en ella, cocinamos por gusto y disfrutamos cada vez más el proceso. Esa transformación también ha cambiado la manera de equiparla. La precisión y el desempeño que durante años asociamos con las cocinas de los grandes restaurantes hoy encuentran un lugar natural en casa. Para quienes disfrutan cocinar, esa distinción pierde importancia; lo que permanece es el placer de hacerlo con herramientas extraordinarias, pensadas para disfrutar cada preparación, desde la más sencilla hasta la más elaborada.
Esa visión inspira la selección de cocina de Casa Palacio. Un universo donde conviven algunas de las firmas más reconocidas del mundo con muchas otras que comparten una misma filosofía: combinar innovación, diseño y desempeño para transformar la experiencia de cocinar.
La selección de cocina de Casa Palacio está pensada para acompañar cada paso del proceso. La estufa Monogram o los refrigeradores French Door de Café y Signature Kitchen Suite reflejan una misma forma de entender la cocina: espacios donde el diseño y el desempeño conviven con absoluta naturalidad. La misma filosofía se extiende al horno de microondas combinado y la licuadora de alto desempeño de Smeg, así como a la icónica batidora KitchenAid Commercial de 8 cuartos, todas ellas pensadas para que cada preparación, desde la más sencilla hasta la más elaborada, se disfrute tanto como el resultado.
El café merece un capítulo aparte. Las máquinas de Miele o la extraordinaria Jura Z10 Diamond Black bien podrían ocupar un lugar en una cafetería de especialidad; el único efecto secundario es descubrir que el barista que llevabas dentro sólo esperaba el equipo adecuado.
Éstas son sólo algunas de las propuestas que encontrarás en Casa Palacio Antara y Santa Fe. Te invitamos a descubrir una selección donde la tecnología, el diseño y el placer de cocinar encuentran su mejor expresión.
La mesa dice mucho de quienes la rodean. Es el lugar donde se mezclan historias, objetos y personas, donde una comida cotidiana puede sentirse tan especial como una gran celebración. Esa manera espontánea y generosa de recibir es la esencia de Zash, la firma mexicana fundada por Zarina Rivera y Margarita Pérez-Cuéllar que hoy llega a Casa Palacio.

Todo comenzó de forma natural. Lo que inició como el gusto de Zarina por poner la mesa y compartir esas composiciones llenas de color terminó convirtiéndose, junto a Margarita, en una marca que invita a construir mesas con libertad y personalidad. Platos, cristalería, textiles y objetos pensados para mezclarse entre sí, convivir con piezas heredadas o recuerdos de viaje y crear escenarios únicos para cada encuentro

Una marca mexicana que celebra el arte de compartir la mesa.
Ese espíritu también se refleja en la forma en que Zash entiende el diseño. Aunque orgullosamente mexicana, la marca trabaja con talleres y especialistas de distintas partes del mundo para desarrollar colecciones donde el oficio, la calidad y el color dialogan con absoluta naturalidad. Cada pieza está pensada para disfrutarse todos los días, porque una mesa bien puesta no depende del menú, sino del deseo de compartir.


La llegada de Zash a Casa Palacio encuentra su primer espacio en Antara, donde dos visiones que entienden el diseño desde la emoción, la curaduría y la belleza cotidiana comienzan un nuevo diálogo. Una invitación a descubrir piezas que transforman cualquier comida en un momento memorable y que encuentran en Casa Palacio el lugar ideal para seguir inspirando nuevas historias alrededor de la mesa.


Descubre Zash en Casa Palacio Antara y construye una mesa que hable de ti, de quienes recibes y de los momentos que deciden quedarse.