Siguiendo algunas sencillas reglas e invirtiendo en los mejores electrodomésticos, te aseguramos que tu gasto energético se reducirá drásticamente.
Para ahorrar energía (y dinero) en tu cocina basta con estar al tanto de las características de tus electrodomésticos. A continuación te damos los detalles más importantes que se deben considerar:
• Elige un refrigerador certificado como Energy Star, pues consumen hasta un 50% menos de agua y energía que modelos comunes. Recuerda que los productos de la marca Sub-Zero cuentan con la certificación Energy Star; incluso su modelo más grande, el PRO 48, utiliza menos energía que un foco de 100 watts.
• Instala tu refrigerador en un lugar fresco, alejado de fuentes de calor directo como el horno, lavavajillas o los rayos del sol.
• Procura mantener la temperatura entre 35 y 38ºF y minimiza el tiempo que mantienes la puerta abierta, al cerrarla asegúrate de que cierre perfectamente.
• Cuando elijas equipos de cocción asegúrate de que sean eficientes en el uso de energía. Todos los equipos de cocción Wolf como las parrillas de inducción u hornos empotrados, cumplen con el estándar de eficiencia energética Canadiense C358-03.
• Las parrillas de inducción Wolf usan menos energía que una parrilla de gas o eléctrica y proveen un calor ultra-preciso; mientras que el horno de convección y vapor cocina alimentos hasta un 30% más rápido.
• Si usas el microondas para recalentar o cocinar es mejor hacerlo en pequeñas porciones, así reducirás hasta en un 80% la cantidad de energía que usa.
• Al preparar platillos en ollas o sartenes en la estufa, mantenlos tapados
• El lavavajillas utiliza la misma cantidad de energía y agua sin importar el número de platos que laves, así que siempre que sea posible úsala con la carga completa.
Ahora que comienzan las Segundas Rebajas, elegir las sillas de comedor ideales se convierte en una gran oportunidad para renovar el espacio y cumplir ese propósito pendiente de inicio de año. Más allá del precio, es el momento perfecto para invertir en piezas que aporten estilo, confort y personalidad a la mesa donde todo sucede.
El primer criterio siempre es la mesa. La altura estándar del asiento ronda los 45 cm, una medida que asegura comodidad y proporción, independientemente del diseño. La forma también influye: mesas rectangulares admiten mayor variedad de estilos, mientras que las redondas se benefician de sillas visualmente ligeras que favorezcan la circulación y el equilibrio del conjunto.
El lenguaje estético define el carácter del comedor. Un juego de sillas iguales transmite orden y sofisticación; mezclar diseños, materiales o colores aporta dinamismo y un sello más personal. La clave está en mantener un elemento en común —la altura, el material o la paleta— para lograr una composición armónica.

Timothy Oulton
La comodidad es esencial. Respaldo, profundidad del asiento y apoyabrazos marcan la diferencia, especialmente en espacios pensados para largas sobremesas. También conviene considerar el uso diario: materiales fáciles de mantener para hogares activos o tapizados más delicados para comedores formales.
Bien elegidas, las sillas no solo acompañan a la mesa, la definen. En Casa Palacio, nuestros interioristas han preparado una selección especial de sillas de comedor para ayudarte a encontrar la opción perfecta y aprovechar al máximo esta temporada de rebajas.
Silla Limited de Fashion Interiors
Silla Morocco en aluminio de Casa Palacio
Un espacio bien diseñado no empieza con una tendencia ni con una paleta de color. Empieza con una pregunta mucho más simple, y mucho más importante: ¿cómo se vive aquí? En Casa Palacio creemos que el interiorismo cobra sentido cuando responde a la vida cotidiana, a los hábitos, a los ritmos y a las pequeñas escenas que se repiten todos los días.
Diseñar pensando en cómo vives implica observar. ¿Recibes visitas con frecuencia o prefieres reuniones íntimas? ¿Trabajas desde casa? ¿El comedor es un espacio ocasional o el corazón del hogar? A partir de esas respuestas, la selección de muebles deja de ser decorativa para volverse funcional y coherente. Un sofá profundo invita a quedarse; una mesa extensible acompaña la convivencia; un librero bien pensado ordena y, al mismo tiempo, cuenta una historia personal.
La distribución también importa. Los espacios fluidos favorecen la conversación y el movimiento, mientras que las zonas bien delimitadas aportan calma y estructura. Aquí, las piezas de diseño juegan un papel clave: muebles que resuelven necesidades reales sin renunciar a la estética, materiales que envejecen con dignidad y proporciones que dialogan con la arquitectura.
Diseñar desde la forma de habitar es, en el fondo, una forma de lujo; cuando un espacio está pensado para quien lo vive, todo fluye mejor: el descanso, el trabajo, la convivencia y el tiempo en casa.
Descubrir el mobiliario adecuado es descubrir una manera más consciente y placentera de habitar.
Enero siempre llega con una lista silenciosa de buenos propósitos. Hacer más ejercicio, comer mejor… y, casi siempre, poner orden en casa. Lejos de ser una tarea menor, reorganizar el hogar puede convertirse en uno de los rituales más satisfactorios para empezar 2026 con el pie derecho. Porque cuando los espacios se ordenan, también lo hace la rutina —y, de paso, la mente.
Todo comienza con las piezas clave. Un librero bien diseñado no solo organiza libros: estructura visualmente el espacio, define recorridos y transforma el desorden en una narrativa elegante. A partir de ahí, el orden se expande. En el comedor o la sala, los buffets y credenzas se convierten en aliados esenciales, capaces de guardar vajillas, mantelería o piezas especiales mientras aportan carácter, proporción y presencia al ambiente.
El siguiente paso está en los espacios donde la concentración importa. En estudios y home office, el mobiliario de almacenaje cumple un papel decisivo. Cajoneras, módulos y sistemas funcionales ayudan a mantener todo a la vista —o perfectamente oculto— para que el espacio fluya y trabajar en casa resulte más cómodo y eficiente.
ncluso los espacios más prácticos merecen atención. Las cajas de herramientas de diseño demuestran que el orden también puede ser estético, incluso en talleres o áreas utilitarias.

Toolbox de Vitra
Y, finalmente, están esos objetos pequeños que hacen una gran diferencia: alhajeros, cajas decorativas y organizadores que protegen lo esencial y aportan calma visual en cada rincón.
Este inicio de año es la excusa perfecta para hacer ajustes inteligentes, renovar el orden y aprovechar las rebajas, apostando por piezas que combinen funcionalidad y diseño.
Porque ordenar no es aburrido: es una forma elegante —y muy eficaz— de empezar bien el año.
La cuenta regresiva para Navidad ha comenzado y, a veces, los mejores regalos se eligen casi al final. Lejos de ser una desventaja, los regalos de última hora pueden convertirse en un gesto pensado, elegante y lleno de intención cuando se eligen con criterio y sensibilidad.
Proyector HU710 Cinebean de LG
Objetos para el hogar, piezas decorativas, textiles, libros o detalles que acompañan la vida cotidiana tienen la capacidad de trascender la fecha y permanecer en el tiempo. Son regalos que no solo se envuelven, sino que se integran a los espacios, transforman rutinas y acompañan momentos. Apostar por el diseño es apostar por algo que se usa, se disfruta y se recuerda.
Vela aromatica Gabriel de Trudon
En esta temporada, lo importante no es la prisa, sino la elección. Pensar en la persona que lo recibirá, en su manera de vivir, en los espacios que habita y en aquello que puede hacerlos más cálidos, funcionales o inspiradores. Un buen regalo no siempre es el más evidente, sino el que logra conectar.
Libro Andy Warhol, Seven Illustrated Books de Taschen

Para quienes buscan resolver esos regalos de Navidad de última hora con estilo y sentido, los interioristas de Casa Palacio han preparado una selección muy especial, pensada para encontrar el detalle perfecto incluso en el último momento.
Lámpara de mesa Melt Cone de Tom Dixon
Escultura en porcelana The Guest de Lladró
Tabla de cocina Milpa de Rasttro