Después de la II Guerra Mundial, Japón encontró en la industrialización una forma de recuperar su economía; en un inicio los japoneses fabricaban productos, especialmente electrónicos, copiando diseños estadounidenses o europeos… pero cuando eres parte de una cultura milenaria para la que la búsqueda de la belleza es esencial, es imposible no abordar el diseño desde una cierta perspectiva. Así lo entiende el diseño japonés contemporáneo, el que se sustenta en la reinterpretación de la tradición, la influencia de la cultura popular y una obsesión por el futuro.
Sobre la tradición, hay ideas ancestrales que los actuales diseñadores japoneses, como Oki Sato –aunque también muchos occidentales– rescatan y que son claves para entender el diseño nipón. Algunos conceptos son:
Kanketsu: Esto es “simplicidad y discreción”, eliminando cualquier adorno innecesario. El resultado son diseños neutros, minimalistas y muy sobrios.
Iki: Podemos entender esto como “sobrio, elegante o exquisito… pero sin resaltar”. Los samurais usaban el termino para describir lo honorable. Las geishas también son consideradas iki. El diseño ha retomado este concepto.
Mono no aware: “La gentil tristeza de las cosas”… sin duda se trata de un concepto difícil de traducir y más de entender. Podríamos decir que se trata de lograr una “empatía hacia las cosas”, esto es, darles una dimensión humana.
Wabi-sabi: Esto es: la perfección dentro de la imperfección. También se refiere al paso del tiempo, lo que se traduce en armonía y melancolía. Los haikus y los bonsáis se consideran wabi-sabi.
Ma: El vacío, la nada y el aire alrededor de las cosas, que justo es lo que les otorga su propio espacio y peso. Detrás de ma encontramos un concepto filosófico y poético: sin la nada no puedes tener algo. Así, en el diseño el espacio en blanco es el ma.











El Super Bowl es mucho más que un partido: es el pretexto perfecto para reunir a amigos y familia alrededor de una experiencia compartida. La clave está en crear un ambiente cómodo, bien pensado y listo para disfrutar sin distracciones, donde cada detalle sume al momento.
Todo comienza con una buena pantalla. Una televisión de gran formato y alta definición transforma la sala en el mejor palco, permitiendo vivir cada jugada con la intensidad que merece. Acompañarla de un sistema de sonido envolvente eleva la experiencia y convierte cada touchdown en un momento memorable.
La cocina y la terraza también entran al juego. Un asador bien equipado facilita un menú relajado y generoso, ideal para compartir sin complicaciones. Sumar utensilios prácticos, charolas elegantes o una hielera de diseño ayuda a mantener el ritmo del encuentro sin perder estilo.
Para quienes disfrutan del ritual del brindis, una estación de cocteles es un gran acierto. Shakers, cristalería adecuada y accesorios de bar permiten preparar bebidas con facilidad, mientras que una mesa auxiliar o carrito mantiene todo al alcance. Incluso una cafetera de alto desempeño puede marcar la diferencia para alargar la sobremesa.
La comodidad es igual de importante. Sofás amplios, sillones cómodos y cojines bien colocados invitan a quedarse hasta el último segundo del partido, sin sacrificar estética ni funcionalidad.
En Casa Palacio encontrarás una selección pensada para convertir el Super Bowl en una experiencia completa: tecnología, cocina, exterior y objetos esenciales para recibir. Porque cuando todo está bien elegido, el juego se disfruta mucho más. ¡Además, nuestras rebajas continuan!
El juego ha dejado de ser un objeto que se guarda para convertirse en parte del paisaje. En el diseño contemporáneo, los juegos clásicos se transforman en piezas escultóricas que habitan la casa con naturalidad, invitan a interactuar y elevan cualquier espacio con ingenio y carácter.

Reflections Copenhagen
El ajedrez Triumph de Reflections Copenhagen reinterpreta uno de los juegos más antiguos desde el cristal, el color y la geometría. Cada pieza funciona como un pequeño objeto de arte, pensado tanto para una partida estratégica como para habitar una mesa de centro con presencia y sofisticación. La firma danesa amplía este universo con el backgammon Brilliant, donde tradición y diseño contemporáneo se encuentran para convertir cualquier reunión en una experiencia visual y lúdica.

Reflections Copenhagen
La mesa Fusiontables propone otra forma de jugar: una elegante mesa de comedor que, con un solo movimiento, revela su segunda vida como mesa de billar profesional. Ingeniería precisa, materiales nobles y una solución inteligente que transforma el espacio sin renunciar al diseño ni a la convivencia.

Desde una mirada más clásica, las mesas de ajedrez de Hurtado celebran la artesanía en madera y el diseño atemporal. Tableros de doble uso y acabados cuidados hacen de estas piezas un punto de encuentro entre elegancia, juego y permanencia.

Como acento escultórico, la figura decorativa de ajedrez Rey de Viriathus celebra el ajedrez desde la contemplación. Tallada en madera barnizada y con una altura imponente de 41 cm, su silueta clásica aporta carácter y una elegancia atemporal al espacio. Cada marca propia de su historia suma autenticidad, convirtiéndola en una pieza única que dialoga con interiores contemporáneos desde la tradición.
En Casa Palacio, el juego no es un accesorio: es una forma de habitar, compartir y disfrutar el diseño desde otro lugar.
Vivir rodeado de diseño transforma la manera de percibir el mundo. No se trata únicamente de objetos, sino de atmósferas que se construyen con intención: la proporción justa de una mesa, la manera en que la luz se posa sobre una superficie, la textura que invita a tocar. El diseño se siente antes de explicarse. Se observa, se recorre, se imagina como parte de la vida diaria.

Esa experiencia se despliega en Casa Palacio Santa Fe, concebida como una sucesión de universos donde cada espacio propone una forma distinta de habitar. Hay lugares que despiertan el deseo de cocinar mejor, otros pensados para escuchar música con la profundidad que merece, y ambientes donde el confort se traduce en materiales, textiles y silencios bien diseñados. La sección de antigüedades, por su parte, se recorre como un paseo por los grandes mercados de París o Londres: piezas con historia, carácter y una presencia que dialoga con el presente.


Todo convive con lo más reciente del diseño internacional, integrando tecnología, mobiliario y objetos que elevan lo cotidiano sin imponerse. Casa Palacio Santa Fe es también un espacio para imaginar múltiples casas posibles, todas distintas, todas personales.

Descúbrela y recórrela. Este es un gran momento para hacerlo: nuevas colecciones llegan a la tienda y las ofertas abren la oportunidad perfecta para llevar el mejor diseño del mundo a casa.
Lladró y Dulk exploran la porcelana como un territorio creativo donde la artesanía y el arte contemporáneo se encuentran. El resultado son esculturas de porcelana con un fuerte contenido simbólico. Ephemeral Treasures y Soul Rider, creadas en colaboración entre la firma valenciana Lladró y el artista español Dulk, destacan por su belleza visual y por el mensaje que transmiten.


En la obra de Dulk, artista español con proyección internacional, la naturaleza ocupa siempre el centro del relato. Su lenguaje visual nace del muralismo y del arte urbano, pero se desarrolla con precisión en el estudio. Animales, símbolos y escenas oníricas construyen un imaginario atractivo que invita a reflexionar sobre los ecosistemas y su fragilidad.
Esa visión se materializa en Ephemeral Treasures, una escultura de porcelana inspirada en la fauna de las selvas asiáticas. Tigres, monos y un pavo real exuberante conviven en una composición rica en color y detalle. Un reloj de arena atraviesa la escena y recuerda el paso del tiempo. Los acabados en brillo, mate y acentos metálicos refuerzan la intensidad narrativa de la pieza.



Por su parte, Soul Rider presenta a un guardián simbólico que actúa como puente entre el ser humano y la naturaleza. Elevado sobre una flor-calavera y marcado por un corazón, representa el amor como respuesta al miedo. Es la primera vez que este personaje de Dulk se convierte en una escultura independiente, cargada de intención y esperanza.


Para Lladró, estas colaboraciones amplían su legado artesanal hacia el arte contemporáneo. Para Casa Palacio, contar con esculturas de porcelana que dialogan con el diseño, el arte y la conciencia ambiental es parte esencial de su pasión por el gran diseño.