“Nunca se sabe qué encontrará uno tras una puerta. Quizá en eso consista la vida: en girar pomos”, escribió el escritor Albert Espinosa; mientras que Carlos Ruiz Zafón, en “El laberinto de los espíritus” dice: “Una historia no tiene principio ni fin, tan solo puertas de entrada”. Y es que las puertas pueden significar tantas cosas, hablarnos, aportar… especialmente si son antiguas, justo como las que NAMUH, en su búsqueda de piezas únicas, ha traído al país desde lugares remotos, para que una vez aquí, al incorporarse a tus espacios, comiencen a escribir una nueva historia, que contarán a quienes estén dispuestos a escucharla.
Por cierto, quizás estas puertas necesiten guardianes y, ¿qué mejor que unos ‘leones celestiales’?
Conoce estas piezas que muestran orgullosas el paso del tiempo; están esperándote en el showroom de NAMUH en Casa Palacio.



En el universo del mobiliario contemporáneo, Four Hands se ha consolidado como una de las marcas más influyentes de las últimas décadas. Fundada en 1996, su propuesta nació con una idea simple pero poderosa: crear piezas capaces de transformar un espacio a través de la calidad, la investigación y un enfoque profundamente artesanal. Hoy, casi 30 años después, su nombre es sinónimo de diseño global, equilibrio estético y durabilidad.
Uno de los rasgos más distintivos de Four Hands es su diseño in-house. Cada mueble parte de un proceso creativo propio, donde el equipo estudia materiales, revisita técnicas tradicionales y observa tendencias sin seguirlas ciegamente. El resultado es un catálogo coherente, atemporal y sorprendentemente versátil. Sus piezas pueden convivir con lo escandinavo, lo japonés, lo mid-century o incluso con interiores más clásicos, manteniendo siempre una identidad reconocible.
La marca también se ha destacado por su capacidad de encontrar belleza en la simplicidad. Sus formas limpias, paletas neutras y proporciones precisas hablan de una estética contenida; sin embargo, detrás de esa aparente sencillez hay un profundo trabajo artesanal. Maderas seleccionadas a mano, un cuidado especial en uniones y terminados, y textiles con textura generan un equilibrio único entre lo funcional y lo sensorial.
Four Hands mira al mundo como su fuente de inspiración. Sus diseñadores viajan para estudiar técnicas locales, observar estilos de vida y reinterpretar tradiciones desde una perspectiva contemporánea. Gracias a ello, la marca ha logrado un lenguaje propio: cálido, cosmopolita y profundamente humano.
Hoy, Four Hands es referente para quienes buscan muebles modernos, duraderos y con carácter, capaces de acompañar la vida cotidiana sin renunciar a la estética. Una marca que demuestra que el buen diseño se habita. Descubre más sobre esta marca en nuestras tiendas Casa Palacio.
Trudon es una de las grandes joyas del savoir-faire francés. Fundada en 1643, la Maison comenzó como una pequeña tienda en la rue Saint-Honoré; con el tiempo, su dominio en el arte de trabajar la cera la llevó a convertirse en la única Royal Manufacture de velas en Francia. Desde entonces, la marca ha iluminado salones, cortes y espacios donde la belleza se entiende como una forma de vida.
Hoy, Trudon es reconocida mundialmente por la manera en que transforma lugares a través de la fragancia. Cada vela y difusor aromático es un pequeño universo narrativo: un viaje sensorial que se enciende con la llama.
Abd El Kader despliega la frescura vibrante de la menta y el té verde, llenando cualquier habitación de energía. Cire, emblema de la Maison, rinde homenaje a la cera de abeja con una calidez envolvente.


Cyrnos captura la elegancia solar del Mediterráneo entre lavanda, pino y cítricos; mientras que Ernesto evoca la profundidad del cuero, el tabaco y el ron, creando una atmósfera intensa y carismática.


Para quienes prefieren lo floral, Maduraï celebra el esplendor del jazmín del sur de India; Reggio, por su parte, ilumina con el brillo cítrico de la mandarina de Calabria.


Además de sus velas, los perfumes de Trudon revelan otra faceta de la Maison: fragancias construidas como relatos, inspiradas en paisajes, símbolos y personajes históricos. Son aromas que permanecen en la memoria y que convierten lo cotidiano en un gesto profundamente elegante.


La esencia de Trudon transforma los espacios. Y, en el proceso, nos recuerda que la verdadera sofisticación está en lo que logra conmover.
Cada Navidad tiene su propio brillo, y este año Lladró lo captura con una colección que celebra la emoción de regalar. La casa valenciana —referente a nivel mundial en el trabajo artesanal de la porcelana desde mediados del siglo XX— presenta una temporada llena de sensibilidad, diseño y una identidad visual completamente renovada. Su packaging de 2025, elegante y festivo, eleva cada pieza a la categoría de tesoro listo para convertirse en el regalo perfecto.

La firma reinterpreta sus clásicos con un espíritu más contemporáneo y encantador. La lámpara Firefly nos alumbra como un recuerdo luminoso; The Dark Green Guest añade ese toque inesperado que da personalidad a cualquier espacio; y los entrañables personajes de Disney siguen despertando nostalgia y alegría.
Los lanzamientos de la temporada suman carácter y frescura. Desde el emblemático rey del reggae Bob Marley y el mágico Doraemon, hasta Superman en una versión escultórica que rinde homenaje al heroísmo moderno. La chica y el gato cósmico o el Cohete Cósmico —que además funciona como lámpara— invitan a soñar.



La colaboración con la diseñadora mexicana Olga Hanono destaca con una colección de vasos en porcelana y la encantadora Lady Luck, una pieza que celebra la fortuna y la belleza en los pequeños detalles.
Esta Navidad, Lladró transforma cada creación en un gesto significativo. Un regalo para recordar y atesorar.
Esta Navidad, Casa Palacio Antara presenta un aparador que detiene el paso y enciende la imaginación: el Aparador Baccarat Navidad 2024, una puesta en escena luminosa que reúne íconos de la Maison francesa y creaciones contemporáneas pensadas para celebrar, regalar y admirar.

Desde 1764, Baccarat domina el arte de convertir el cristal en lujo palpable. Sus copas, jarrones, candeleros y esculturas —cada uno soplado, tallado y pulido con precisión extraordinaria— han seducido a reyes, diseñadores y amantes del diseño en todo el mundo. Su brillo, inconfundible, es parte de la historia del buen vivir.


En esta temporada, el aparador combina clásicos irresistibles como los candeleros Harcourt, los vasos Harmonie y Massena, y las piezas de la colección Passion, con acentos contemporáneos como el Zodiaque Horse 2026 y los jarrones Eye en sus versiones rectangular y oval. El resultado: una composición elegante y vibrante que captura la esencia de la Navidad.

Cada pieza suma un gesto festivo: reflejos que evocan luces de invierno, transparencias que recuerdan copos de nieve y destellos rojos que celebran la tradición. Baccarat convierte el cristal en emoción, y Casa Palacio lo presenta como un verdadero ritual de estilo.

Esta Navidad, descubre el Aparador Baccarat en Casa Palacio Antara y déjate envolver por su brillo.